Ascemdoemtes de

LA FAMILIA REAL ESPAÑOLA

 


 

La Familia Real Española

 

 

Dinastía de los Borbones en España

Felipe V (1683-1746)

Carlos III (1716-1788)

Carlos IV (1748-1819)

Fernando VII (1784-1833)

Isabel II (1830-1904)

Alfonso XII (1857-1885)

 

Hijos de Alfonso XII:

María de las Mercedes, María Teresa y el futuro Alfonso XIII

 

Rey Alfonso XIII (1886-1941)

 

Hijos de Alfonso XIII:

                                                                                                                     

Alfonso

Jaime

Beatriz

María Cristina

D. Juan

Conde de Barcelona

(1913-1993)

María de

las Mercedes

Gonzalo

 

Hijos de D. Juan, Conde de Barcelona:

 

Pilar

Rey Juan Carlos I de Borbón

(1938–)

casado con

Sofía de Grecia

 Margarita

 Alfonso

 

Hijos de Juan Carlos I:

 

Infanta Elena (1963–)

casada con

Jaime Marichalar

Duques de Lugo

Rey Felipe VI de Borbón y Grecia

(1968–)

casado con

Letizia Ortiz Rocasolano

Infanta Cristina (1965–)

casada con

Iñaki Urdangarín

Duques de Palma de Mallorca

Hijos:

Felipe Juan Froilán 

Victoria Federica

Hijos:

Leonor, princesa de Asturias

Sofía, infanta de España

 

Hijos:

Juan Valentín

Pablo Nicolás

Miguel

 

La Constitución Española de 1.978 establece en su artículo 1, apartado 3 que „la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria“.

La Corona esta regulada en el Titulo II de la Constitución de 1978, que comprende los artículos del 56 al 65, siguiendo los Principios Generales establecidos en el art. 1.3, que la forma política del Estado español es la Monarquía Parlamentaria.

El Rey reina pero no gobierna. No forma parte de ninguno de los tres poderes del Estado, pero el art. 56 de la CE. establece: El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y la leyes.

La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S.M. D. Felipe VI de Borbón y Grecia, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación.

 

El Título II de la Constitución de 1978 trata de "La Corona" en sus artículos 56 a 65:

art. 56

1. El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

2. Su título es el de Rey de España y podrá utilizar los demás que correspondan a la Corona.

3. La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2.

art. 57

1. La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don  Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.

2. El Príncipe heredero, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento, tendrá la dignidad de Príncipe de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España.

3. Extinguidas todas las líneas llamadas en Derecho, las Cortes Generales proveerán a la sucesión en la Corona en la forma que más convenga a los intereses de España.

4. Aquellas personas que teniendo derecho a la sucesión en el trono contrajeren matrimonio contra la expresa prohibición del Rey y de las Cortes Generales, quedarán excluidas en la sucesión a la Corona por sí y sus descendientes.

5. Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica.

art. 58

La Reina consorte o el consorte de la Reina no podrán asumir funciones constitucionales, salvo lo dispuesto para la Regencia.

art. 59

1. Cuando el Rey fuere menor de edad, el padre o la madre del Rey y, en su defecto, el pariente mayor de edad más próximo a suceder en la Corona, según el orden establecido en la Constitución, entrará a ejercer inmediatamente la Regencia y la ejercerá durante el tiempo de la minoría de edad del Rey.

2. Si el Rey se inhabilitare para el ejercicio de su autoridad y la imposibilidad fuere reconocida por las Cortes Generales, entrará a ejercer inmediatamente la Regencia el Príncipe heredero de la Corona, si fuere mayor de edad. Si no lo fuere, se procederá de la manera prevista en el apartado anterior, hasta que el Príncipe heredero alcance la mayoría de edad.

3. Si no hubiere ninguna persona a quien corresponda la Regencia, ésta será nombrada por las Cortes Generales, y se compondrá de una, tres o cinco personas.

4. Para ejercer la Regencia es preciso ser español y mayor de edad.

6. La Regencia se ejercerá por mandato constitucional y siempre en nombre del Rey.

art. 60

1. Será tutor del Rey menor la persona que en su testamento hubiese nombrado el Rey difunto, siempre que sea mayor de edad y español de nacimiento; si no lo hubiese nombrado, será tutor el padre o la madre mientras permanezcan viudos. En su defecto, lo nombrarán las Cortes Generales, pero no podrán acumularse los cargos de Regente y de tutor sino en el padre, madre o ascendientes directos del Rey.

2. El ejercicio de la tutela es también incompatible con el de todo cargo o representación política.

art. 61

1. El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas.

2. El Príncipe heredero, al alcanzar la mayoría de edad, y el Regente o Regentes al hacerse cargo de sus funciones, prestarán el mismo juramento, así como el de fidelidad al Rey.

art. 62

Corresponde al Rey:

a) Sancionar y promulgar las leyes.

b) Convocar y disolver las Cortes Generales y convocar elecciones en los términos previstos por la Constitución.

c)  Convocar el referéndum en los casos previstos en la Constitución.

d) Proponer el candidato a Presidente de Gobierno y, en su caso, nombrarlo, así como poner fin a sus funciones en los términos previstos en la Constitución.

e) Nombrar y separar a los miembros del Gobierno, a propuesta de su Presidente.

f)  Expedir los decretos acordados en el Consejo de Ministros, conferir los empleos civiles y militares y conceder honores y distinciones con arreglo a las leyes.

g) Ser informado de los asuntos de Estado y presidir, a estos efectos, las sesiones del Consejo de Ministros, cuando lo estime oportuno, a petición del Presidente del Gobierno.

h) El mando supremo de las Fuerzas Armadas.

i)  Ejercer el derecho de gracia con arreglo a la ley, que no podrá autorizar indultos generales.

j)  El Alto Patronazgo de las Reales Academias.

Art. 63

1. El Rey acredita a los Embajadores y otros representantes diplomáticos. Los representantes extranjeros en España están acreditados ante él.

2. Al Rey corresponde manifestar el consentimiento del Estado para obligarse internacionalmente por medio de tratados, de conformidad con la Constitución y las leyes.

3. Al Rey corresponde, previa autorización de las Cortes Generales, declarar la guerra y hacer la paz.

Art. 64

1. Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, en su caso, por los Ministros competentes. La propuesta y el nombramiento del Presidente del Gobierno, y la disolución prevista en el artículo 99, serán refrendados por el Presidente del Congreso.

2. De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden.

Art. 65

1. El Rey recibe de los presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma.

2. El Rey nombra y releva libremente a los miembros civiles y militares de su Casa.

 

 

El Rey Felipe VI y la Reina Letizia

 

El Rey no gobierna, pero reina

El Rey encarna, a satisfacción general del pueblo español, la Jefatura del Estado. Los presidentes del Gobierno, elegidos por el pueblo, acuden a despachar con la persona a la que ese mismo pueblo, a través de la voluntad general libremente expresada, despojó en la Constitución de 1978 de todos los poderes que le legó la dictadura y creyó, a la vez, conveniente para el bien común que ejerciera en la Jefatura de Estado las funciones de arbitraje y moderación, así como la representación de la nación. Es decir, el pueblo español decidió en 1978 que el Rey no gobierne, pero que reine.

«Discutir ahora de si la monarquía cuesta dinero es absurdo. Baste ver lo que cuestan muchas presidencias republicanas. Un presidente de República es, forzosamente, un político adscrito a un partido que lo aúpa a la máxima magistratura, igual que su Primer Ministro. La representación del Estado, como en el caso de Italia o Alemania, es un puesto decorativo del que se ignora el nombre del titular. Solo en las repúblicas presidencialistas, como EE.UU.o semi-presidencialistas, como Francia el personaje que ostenta el cargo es bien conocido de todo el mundo. ¿Cuesta menos la presidencia de esas repúblicas que la Zarzuela? ¿Es más representativo un señor que llega a la Jefatura del Estado, para un período determinado de años, con compromisos e hipotecas tanto familiares como partidistas o un monarca educado para representar dignamente a un país desde su más tierna infancia y que ejerce una imparcialidad absoluta? La preparación de un futuro rey es más larga y completa que la de cualquier presidente electo.» [Enrique Meneses, 08/12/2003]