Periodización de la Prehistoria en la Península Ibérica

Justo Fernández López


 

La Prehistoria se divide en tres periodos que corresponden a la evolución de la humanidad.

 

 
   
 

El paleolítico

Paleolítico: de paleo-: del gr. παλαιός, antiguo, y λίθος, líthos ‘piedra’. Se dice del primer período de la Edad de Piedra, caracterizado por el uso de piedra tallada. Corresponde a la época geológica del Pleistoceno o época cuaternaria.

El más antiguo de estos tres periodos es el Paleolítico, cuyo comienzo se remonta a hace unos 2.500.000 años. En esta etapa el ser humano utilizaba herramientas elaboradas a base de piedra tallada, hueso y palos.

El hombre llevaba una vida nómada dedicada a la caza, la pesca y la recolección. Colocaba sus campamentos a las orillas de los ríos o en lugares donde tenía asegurado el sustento. Comienza a utilizar el fuego y tiene creencias religiosas de carácter mágico. Ya realiza ceremonias funerarias. Aparecen las primeras manifestaciones artísticas.

El paleolítico es el periodo más antiguo y prolongado de la humanidad. Se subdivide a su vez en Paleolítico Inferior (el más alejado en el tiempo), Paleolítico Medio y Paleolítico Superior.

Los primeros restos humanos se remontan a esta época, que abarca el periodo comprendido entre los primeros restos conocidos de comunidades de homínidos, hasta el Mesolítico.

El Paleolítico se divide tradicionalmente en tres periodos: inferior, medio y superior. Este ciclo está determinado por las glaciaciones: variación entre un clima lluvioso y fresco y otro seco y caluroso.

Paleolítico inferior o primer paleolítico, el más remoto

A finales del terciario (3-2 millones de años) comienza el Paleolítico inferior: primeras manifestaciones de inteligencia y habilidad humanoides (presapiens). Por los sitios donde se han encontrado restos de esta época, se habla de: Chelense, Achelense, Musteriense, Auriñaciense, Magdaleniense, Solutrense, Aziliense.

El Paleolítico inferior se caracteriza en su primera fase por los instrumentos de piedra. Coincide con la aparición de los prehomínidos y los primeros homínidos como son los australopitecos.

En la segunda fase aparecieron las hachas de mano, bifaces, propias del Abbevilliense. La última fase corresponde a la cultura Achelense, en que vivieron los arcantrópidos.

Entre el 1.300.000 a.C. al 60.000 a.C., es un periodo mal conocido, en el que lo más destacable son los restos de los presapiens y homínidos encontrados en la sierra de Atapuerca, el yacimiento más importante de España, y uno de los más importantes del mundo.

Es destacable la industria lítica, propia de cazadores, encontrada en el interfluvio del Manzanares y el Tajo; y la de las orillas del Guadalquivir, del periodo achelense. Las culturas de este periodo son notablemente semejantes a las africanas de la misma época, lo que permite sospechar una inmigración desde el norte de África. Es de suponer que el homínido de este periodo fuese el pitecántropo.

Paleolítico Inferior (600.000 a 100.000 a. C.) en la Península Ibérica:

Venta Micena (Orce, Granada)

 

Venta Micena es una localidad perteneciente al municipio de Orce, en la provincia de Granada. Está situada en la parte suroriental de la comarca de Huéscar. En el yacimiento de Venta Micena, descubierto en el año 1976, se encontraron los restos del llamado Hombre de Orce que, según sus descubridores, es una de las evidencias más antiguas de presencia humana en Eurasia, pero cuya naturaleza homínida es rechazada por otros investigadores.

Cúllar I, (Granada)

 

En Cúllar, municipio de la provincia de Granada, fue encontrado un asentamiento del III milenio a.d.C., correspondiente a la cultura arqueológica de Los Millares en el que apareció el llamado Ídolo de Malagón.

El Aculadero (El Puerto de Santa María, Cádiz)

 

Yacimiento del Aculadero (Puerto de Santa María) con una fecha cercana a los 400.000 años de antigüedad. Los materiales recogidos en ese yacimiento se encontraron sobre depósitos de ladera procedentes de niveles marinos.  Excavado a finales de los años setenta y principio de los ochenta del siglo XX, ha suministrado miles de objetos del Paleolítico Inferior Arcaico, de la cultura de los guijarros, único resto material de las poblaciones del Valle del Guadalete en esta etapa prehistórica.

Paleolítico medio

Al Paleolítico medio, del 60.000 al 35.000 a.C., que comprende las culturas del Musteriense y del Levalloisiense, corresponde el hombre de Neandertal, que fabricaba utensilios de sílex a gran escala.

Es el periodo del neandertal del que se encuentran restos en los Pirineos, Levante y Andalucía. El hombre de neandertal fue un homínido cazador y nómada que habitó en cuevas. Los restos corresponden al periodo musteriense y se caracterizan por la variedad de los utensilios que manejan; en los que destaca su funcionalidad, cada herramienta sirve para una tarea concreta. También se encuentran vestigios de ritos funerarios, como los encontrados en la cueva Morín, en Cantabria.

Aparece el hombre de Neandertal.

Paleolítico Medio (100.000 a 50.000 a. C.) en la Península Ibérica:

Cueva de la Carigüela (Píñar, Granada)

 

La cueva de la Carihuela está a unos 600 m hacia el S-SE del pueblo de Píñar, en la granadina comarca de los Montes Orientales. En este yacimiento se ha encontrado mucha industria lítica perteneciente a la industria Musteriense, típica de los Homo neandertalensis. Este yacimiento tiene la peculiaridad de conservar toda una serie de niveles individualizados, que cubren desde los 150.000 años hasta los 30.000, se trata de la secuencia más larga de esta época encontrada en nuestra península y una de las más detalladas que se conocen.

Cueva del Boquete de Zafarraya (Alcaucín, Málaga)

 

La Cueva del Boquete de Zafarraya se sitúa en la vertiente sur de la Sierra de Alhama, a unos 1100 metros de altitud, en el término municipal de Alcaucín (Málaga). La cueva del Boquete de Zafarraya es el yacimiento de la península ibérica que mayor número de restos neandertalenses ha proporcionado. Asociado a estos restos aparece una industria típicamente musteriense.

Cueva del Humo (La Araña, Málaga)

 

Cueva del Humo: así denominada por la gruesa capa de hollín que cubre el techo de la entrada, causada por las numerosas fogatas realizadas por sus ocupantes a través de los tiempos. Está relacionada con el musteriense y el auriñaciense.

Paleolítico superior o último paleolítico

El tipo rudimentario de homo sapiens se va introduciendo en el paleolítico superior a través del Auriñacense, Magdaleniense y Solutrense. A este período corresponde el Homo sapiens.

Entre 40.000 y 10.000 años se dan los tipos humanos Cromagnon, Grimaldi y Candelade. Se consolidan formas estéticas, sociales y hasta religiosas. Se entierra a los muertos.

Paleolítico Superior (50.000 a 8.000 a. C.) en la Península Ibérica:

El arte rupestre de la cueva de Altamira (Cantabria)

 

La cueva de Altamira es una cavidad natural en la roca en la que se conserva uno de los ciclos pictóricos y artísticos más importantes de la Prehistoria. Está situada en el municipio de Santillana del Mar, Cantabria, en un prado del que tomó el nombre.

Cueva de Nerja (Nerja, Málaga)

 

La cueva de Nerja está situada en la localidad de Maro, municipio de Nerja (Málaga) y fue descubierta el 12 de enero de 1959. En la Cueva de Nerja han sido datadas, en 2012, unas pinturas de focas que podrían ser la primera obra de arte conocida de la historia de la humanidad, con 42.000 años de antigüedad, mucho más antiguas que las pinturas rupestres de bisontes de la mundialmente famosa Cueva de Altamira. De confirmarse podrían ser las pinturas más antiguas de la humanidad, además realizadas por neandertales.

Cueva del Tesoro y de la Victoria (Rincón de la Victoria, Málaga)

 

Cueva del Tesoro y de la Victoria (Rincón de la Victoria, Málaga): Rincón de la Victoria cuenta con una de las tres únicas cuevas de origen marino que se conocen en el mundo. Es la única de estas características en el Continente Europeo. Restos arqueológicos: numerosos vasos y fragmentos correspondientes al llamado Neolítico de las cuevas; numerosas piezas de sílex.

Cueva de la Pileta (Benaoján, Málaga)

 

La Cueva de la Pileta está en Benaoján, provincia de Málaga. Es un yacimiento prehistórico con arte parietal del Paleolítico y restos neolíticos. La cueva reúne numerosas pinturas y grabados de estilo franco-cantábrico con representaciones de cérvidos, caballos, peces, cabras, toros, una foca, un bisonte, signos abstractos y figuras indeterminadas. Se trata de un importante conjunto que aporta interesantes datos sobre la expansión del arte paleolítico fuera de sus áreas clásicas de desarrollo (N de España y SO de Francia). Asimismo se han hallado también figuras negras esquemáticas del Eneolítico y restos materiales neolíticos (cerámica pintada e incisa). Es uno de los principales atractivos turísticos de la Serranía de Ronda.

Caballo grabado de Piedras Blancas (Escúllar, Las Tres Villas, Almería)

 

Las Tres Villas, municipio de la provincia de Almería, formado por las localidades de Doña María, Escúllar y Ocaña. Está situado en la comarca de Los Filabres-Tabernas. Los primeros vestigios humanos de la zona se remontan al Paleolítico, cuyo exponente más representativo es el caballo grabado de Piedras Blancas en Escullar

Cueva de Ambrosio (Vélez-Blanco, Almería)

 

El Monumento Natural Cueva de Ambrosio es uno de los yacimientos paleolíticos más importantes del sureste ibérico gracias a su amplia estratigrafía, en la que se documenta desde los niveles del Paleolítico superior, periodo solutrense, hasta la prehistoria reciente, pasando por los niveles epipaleolíticos y neolíticos. Destaca la interesante secuencia cultural perteneciente al Paleolítico superior y Epipaleolítico.

El mesolítico o epipaleolítico

Mesolítico: de meso-: 'medio' o 'intermedio', y λίθος, líthos ‘piedra’. Se dice del período prehistórico intermedio entre el Paleolítico y el Neolítico.

Época de profundos cambios climáticos y caracterizada por el apogeo de la recolección y el auge de la pesca, entre otras actividades. Se puede subdividir en Epipaleolítico y Protoneolítico.

Mesolítico o epipaleolígico (10.000–7.000 a.C.) en la Península Ibérica: Conjuntos pictóricos del arte rupestre levantino:

Roca dels Moros de El Cogull, Cueva o abrigo de Cogul en Lleida (1907):

 

Es uno de los conjuntos pictóricos más completos. Representa diversas escenas: mujeres con enormes pechos al descubierto, vestidas con una falda hasta las rodillas y en el centro, la figura hombre completamente desnudo, con adornos en las rodillas y un exagerado miembro viril. Se trata de una danza fálica.

Barranco des Gascons (Teruel):

 

Presenta la imagen de un arquero en color rojo oscuro al lado de una cabra montés. El cazador porta el arco en la mano mientras una de sus piernas está flexionada.

Cueva de los Caballos de la Valltorta (Castellón):

 

Presenta una cacería de ciervos. La composición enfrenta las figuras de los arqueros a los animales basándose en la combinación de líneas horizontales, conseguidas con las flechas, los arcos y los brazos, y las verticales, con las patas de los animales.

Cueva de la Araña en Bicorp (Valencia):

 

Ofrece una cacería de cabras salvajes. Un grupo de cazadores en círculo acorralan a los animales. En el suelo, una cabra caída por el impacto de una flecha, muestra una mancha de color oscuro: la sangre. Representa, además, la única escena conocida en el mundo, dentro del arte rupestre prehistórico, de recolección de la miel: el personaje, que sube como por una especie de lianas en busca de la miel y sujeta el cesto con una mano, está suspendido y rodeado de las abejas que revoletean alrededor del panal.

Barranco de la Valltorta (Castellón)

 

Presenta dibujos de arqueros y hombres corriendo.

La Cocinilla del Obispo en Albarracín (Teruel):

 

Presenta escenas de la danza fálica de un grupo de mujeres en torno de un hombre desnudo.

Cueva de la Vieja de Alpera (Albacete):

 

Presenta un estilo propio de pintura esquemática que constituye la referencia o el tipo principal del arte levantino.

El neolitico

Neolítico: de neo-: del gr. νέος, 'reciente', 'nuevo', y λίθος, líthos ‘piedra’. Se dice del último período de la Edad de Piedra, caracterizado por sus innovaciones en el terreno de la técnica y de la organización económica y social.

En el neolítico tuvo lugar el descubrimiento de la agricultura y la domesticación de animales, aunque se siguió practicando la caza y la recolección. La revolución agrícola permitió a los grupos humanos convertirse en sedentarios y dejar el nomadismo. Se construyen los primeros poblados. El hombre perfecciona sus utensilios y erramientas de trabajo. Se descubre la rueda maciza y el carro tirado por los animales. Se comienza a desarrollar el tejido y la cerámica. No obstante, estos cambios surgen a lo largo de un proceso de miles de años.

En este periodo se produjo un importante aumento de la población.

En la Península Ibérica, las primeras comunidades neolíticas se hallan en la costa mediterránea: cuevas elevadas y abrigos naturales. Su medio de subsistencia alternaba la caza y la recolección con el cultivo de cereales y leguminosas, además de la cría de ovejas, cabras y cerdos.

Con la invención de la cerámica se pueden almacenar y transportar los alimentos. Gran desarrollo de las herramientas y las técnicas agrícolas, como la hoz para la siega y el vareo de los frutos.

Las estructuras sociales con más complejas y simbólicas. Son frecuentes los enterramientos con ajuar: Cueva de los Murciélagos de Albuñol, en Granada.

Neolítico (8000 a 3000 a. C.) en la Península Ibérica:

Cueva de los Murciélagos (Zuheros, Córdoba)

 

La cueva de los Murciélagos está ubicada en plenas Sierras Subbéticas, a 4 km de Zuheros, sur de la provincia de Córdoba. Es una de las cuevas más importantes de Andalucía. El nombre lo toma de los habitantes que durante siglos la han utilizado como refugio y hogar y que, aunque en menor número que hace una décadas, diferentes especies siguen poblándola: los murciélagos. La cueva ha sido declarada bien de interés cultural. La cueva ha sido objeto de varias excavaciones arqueológicas de las que se ha obtenido información valiosa acerca del Neolítico y del Paleolítico Medio. Se encontraron en su interior restos de caza y de la industria lítica, denominada Musteriense, desarrollada por el hombre de Neandertal que la habitó hace unos 35.000 años. También se conserva el cadáver de un hombre en una posición que indica un enterramiento. Existe documentación de que fue ocupada por el Homo sapiens durante el Paleolítico Superior.

Cueva de los Murciélagos (Albuñol, Granada)

 

Cueva de los Murciélagos (Albuñol, Granada): La historia de esta población se remonta al Neolítico, como lo atestiguan los restos arqueológicos encontrados en la Cueva de los Murciélagos. Se trata de varios esqueletos con su ajuar funerario y restos de la indumentaria con la que estaban amortajados.

Megalitismo

El término megalitismo procede de las palabras griegas mega (μεγας), grande y lithos (λιθος), piedra. Los monumentos megalíticos son construcciones hechas con grandes bloques de piedra escasamente desbastados denominados megalitos Este fenómeno se identifica esencialmente con la construcción de tumbas monumentales del tipo dolmen (en bretón ‘mesa de piedra’), en cuyo interior se fueron enterrando sucesivamente a los fallecidos de un grupo humano.

Se denomina megalitismo al fenómeno cultural focalizado en el Mediterráneo occidental y la Europa atlántica, que se inicia desde finales del Neolítico y dura hasta la Edad del Bronce. El periodo más extenso de construcciones megalíticas se localiza en el sudoeste ibérico, donde abarca aproximadamente desde 4800 a. C. hasta 1300 a. C., comprendiendo los períodos entre el Neolítico y la Edad del Bronce.

La Cueva de Menga, Antequera (Málaga, España): Dolmen evolucionado a tumba de corredor: cámara funeraria precedida de un amplio corredor formado por grandes piedras.

Desde 3100 a. C. y hasta 2200 a. C. se desarrollaron poblaciones fortificadas en el sudoeste y sudeste ibéricos, formándose así las primeras y únicas sociedades complejas implicadas en el fenómeno megalítico: las culturas de Vila Nova (estuario del Tajo) y Los Millares (Almería).

La Cultura de Los Millares, en el sureste de España se desarrolla, en la provincia de Almería, alrededor de una ciudad fortificada y con una necrópolis megalítica próxima. Los dólmenes son la construcción megalítica más emblemática. Existen indicios de que tuvo relaciones comerciales con Egipto y con el mar Egeo. Es la cultura peninsular más importante del momento.

El despliegue del complejo cultural campaniforme a partir de Vila Nova hacia el 2900 a.C., confirma a las culturas del sur de la Península Ibérica como focos megalíticos todavía en pleno apogeo por esas fechas.

La cultura megalítica en la Península Ibérica:

 

Dólmenes de Antequera, Málaga.

Dólmenes de Valencina de la Concepción, Sevilla.

Dolmen de Soto (Trigueros, Huelva).

Conjunto dolménico del Pozuelo (Zalamea la Real, Huelva).

La Zarcita (Santa Bárbara de Casa, Huelva)

 

El Dolmen de la Zarcita es un monumento megalítico localizado en la zona del mismo nombre de Santa Bárbara de Casa, en la provincia de Huelva. El yacimiento está compuesto por cuatro enterramientos circulares y un poblado fortificado.

Conjunto sepulcral de la cuenca del río Gorafe, Granada

 

Gorafe es una localidad y municipio español situado en la parte septentrional de la comarca de Guadix, en la provincia de Granada. En los alrededores del valle del río Gor se encuentra una de las mayores concentraciones de dólmenes, unos 240 distribuidas en 10 necrópolis, de toda Europa pertenecientes a diversas tribus de ganaderos y agricultores asentadas en la región desde hace 6000 años.

Edad de los Metales

En la Edad de los Metales el hombre descubre y utiliza los metales en vez de la piedra o el hueso. Este periodo se divide en tres etapas que reciben el nombre de los metales que el hombre fue utilizando progresivamente. Los metales no fueron descubiertos a la vez por todos los pueblos.

El descubrimiento de la fundición de los metales tuvo un impacto muy profundo en las culturas existentes. Aunque la fundición de los metales revela un mayor dominio del medio, esto no quiere decir que los pueblos que sabían procesar el bronce tuviesen culturas más avanzadas. 

Las culturas metalúrgicas surgen en Oriente Medio: Mesopotamia. Desde allí penetran en el Cáucaso y Anatolia, Egipto, las poblaciones ribereñas del Mar Egeo y Creta, y desde donde irradian hacia Andalucía –culturas almeriense y argárica– expandiéndose a través del Valle del Guadalquivir y desde aquí hacia el norte de la Península, momento que señala el comienzo del Bronce europeo.

Edad de los Metales (3000 a 1000 a. C.) en la Península Ibérica. Arte esquemático andaluz:

Cueva del Tajo de las Figuras (Benalup, Cádiz)

 

La Cueva del Tajo de las Figuras, en el municipio de Benalup-Casas Viejas (Cádiz), pertenece al conjunto de arte rupestre denominado arte sureño, que se encuentra en el sur de Andalucía (España), frente al embalse del Celemín. Está situada en un paisaje de excepcional belleza y se caracteriza por la gran cantidad de pinturas rupestres, sobre todo de representaciones de aves, cuadrúpedos y antropomorfos. La mayoría de estas figuras datan del Neolítico y del Calcolítico. En 1924 la Cueva del Tajo de las Figuras fue declarada Monumento Arquitectónico Artístico. Entre las figuras se han creído identificar representaciones de aves desaparecidas.

Cueva o Abrigo de Laja Alta (Jimena de la Frontera, Cádiz)

 

La cueva de la Laja Alta, en Jimena de la Frontera (Cádiz), es una muestra del arte rupestre y pertenece al conjunto de arte rupestre denominado arte sureño. Se trata de un conjunto de arte esquemático rupestre cuyo motivo central lo constituyen un grupo de embarcaciones que podrían considerarse como una escena naval o incluso como un catálogo de navíos de época protohistórica.

Cueva de la Graja (Jaén)

 

La Cueva de la Graja, en Jaén, era un refugio utilizado probablemente por pastores y cazadores. Es en realidad un abrigo para los hombres del Neolítico, debido a los materiales calizos y la acción del agua, muy frecuentes en Sierra Mágina. Se pueden observar representaciones de ritos y pastoreo. Monumento Histórico Nacional desde 1924.

Abrigo de los Órganos (Santa Elena, Córdoba)

 

Abrigo de los Órganos (Santa Elena, Córdoba) es un yacimiento situado en el cerro de los órganos, dentro de los límites del Parque Natural de Despeñaperros. Los motivos pintados se sitúan en un aislamiento vertical de la roca a 1,50 metros del suelo, orientado al Noreste y protegidos por una visera. Contiene los dos conocidos antropomorfos triangulares con tocado tipo oculado y un tercer bitriangular con las manos alzadas junto a un cérvido esquemático con una cornamenta de gran tamaño en rojo oscuro.

Cueva de los Letreros (Vélez-Blanco, Almería)

 

Cueva de los Letreros está situada en el municipio de Vélez-Blanco (Almería), al abrigo de una pared del Maimón Grande. Las pinturas rupestres de esta cueva son uno de los más importantes tesoros arqueológicos de Almería. Un símbolo que identifica a esta provincia andaluza, el Indalo, es uno de los supuestos personajes dibujados en sus paredes. El Indalo y El Brujo son notables ejemplos del arte rupestre del levante español. La cueva está incluida entre las que forman el bien "Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica" incluido por la Unesco en 1998 como parte del Patrimonio Mundial de la Humanidad. La Cueva de los Letreros es uno de los abrigos pintados más importantes del sur peninsular.

Fuente Álamo (Cuevas de Almanzora, Almería)

 

El poblado de Fuente Álamo pertenece a la cultura argárica y está situado en el municipio de Cuevas del Almanzora, provincia de Almería, en las estribaciones de la sierra de Almagro. Se han documentado cinco tipos de enterramiento, representativos de la cultura argárica, que evidencian el proceso evolutivo de la misma. Está declarado Bien de Interés Cultural como Zona Arqueológica.

El calcolítico o edad del cobre

Calcolítico: del gr. χαλκός, jalkós ‘cobre*, cobre, y λίθος, líthos ‘piedra’. Se dice de las culturas del período eneolítico (del lat. aenĕus, de bronce o cobre, y λίθος, líthos ‘piedra’). Comprende el período prehistórico de transición entre la Edad de la Piedra pulimentada y la del Bronce.

La periodo de transición entre el Neolítico y la Edad del Cobre se le llama Eneolítico, aunque no todos los historiadores reconocen este período. En realidad, solo la cultura micénica fue una civilización basada en la metalurgia del bronce. Pero también es cierto que el alfabeto surgió en sociedades que dominaban la metalurgia del hierro.

El descubrimiento de la metalurgia del cobre no supuso el fin de la industria lítica. El cobre fue uno de los primeros metales trabajados por el hombre. El cobre es un metal blando y de pocas aplicaciones, que en principio no competía con la piedra. Además, las demandas eran muchas y las zonas mineras pocas, lo que le hacía un metal muy caro.

El descubrimiento del cobre se realizó o en Egipto o en la altiplanicie del Kurdistán. Fue desde este último lugar, desde donde se inició su difusión por todo el mundo. Hacia el año 4000 a.d.C. ya se conoce el cobre en Egipto; hacia el 3500 a.C. aparece en Mesopotamia, Irán y la India; hacia el 3000 a.C. en el mar Egeo y China; y entre el 2500 y el 2000 a.C. en Europa. Los objetos de cobre entraron en Europa a través del valle del Kubán, pero los auténticos propagadores de la técnica de fundición fueron la cultura del vaso campaniforme.

Cultura del Vaso Campaniforme

El vaso campaniforme fue una manifestación cultural asociada al Calcolítico y al período inicial de la Edad del Bronce. Los más antiguos serían los encontrados en el área del bajo Tajo (Portugal), con una cronología que iría del 2900 al 2500 a. C.2 Según otros autores, su aparición se situaría, en cambio, sobre el 2400 a. C., desapareciendo hacia el 1800 a. C.

Se trata de vasijas en forma de campana invertida y profusamente decoradas que se han encontrado, generalmente en contextos funerarios, en buena parte de Europa: por casi toda la península ibérica, en islas del Mediterráneo occidental, en la Francia mediterránea y atlántica, Gran Bretaña e Irlanda, los Países Bajos y parte de Europa Central. Su presencia está relacionada con la difusión de la metalurgia del cobre por Europa occidental.

El vaso campaniforme en la Península Ibérica:

Palmela, en el estuario del Tajo

 

El grupo de Palmela se extiende por el estuario del Tajo y la Extremadura portuguesa y corresponde a la regionalización de los campaniformes marítimos. Los vasos decorados responden a cuencos hemisféricos y anchas copas, que se documentan en Carmona, además de vasos, todos ellos decorados con líneas puntilladas al principio e incisas después, bien sean horizontales, verticales u oblicuas, obtenidas mediante peine.

Ciempozuelos, en las tierras interiores

 

El grupo Ciempozuelos se extendió por los valles del Duero y del Tajo. La mayor parte de los hallazgos proceden de los enterramientos, que eran por inhumación en fosas individuales, a veces utilizaban viejos dólmenes, como el salmantino de Aldeavieja de Tormes.

Fuente Olmedo, municipio de la provincia de Valladolid

 

La tumba de Fuente Olmedo contaba con un puñal de lengüeta, once puntas palmela, una diadema de oro, un brazal de arquero, una punta de sílex y el equipo cerámico. Es uno de los enterramientos más ricos de la cultura del vaso campaniforme europea.   

Carmona, en el Bajo Guadalquivir

 

El grupo de Carmona presenta decoraciones parecidas a las de Palmela. Se extiende por el Bajo Guadalquivir y casi todos los hallazgos corresponden a confusos enterramientos en fosa o cueva. En Andalucía oriental y especialmente en el Cerro de la Virgen de Orce (Granada) se documentan cabañas circulares de adobe vinculadas a la cultura del vaso campaniforme.

Salomó, en Cataluña

 

El grupo de Salamó se caracteriza por cerámicas decoradas abigarradamente con incisiones, seudoescisiones u hoyos impresos. Deriva de los estilos que los investigadores franceses denominan pirenaicos. Los yacimientos-tipo más frecuentes son los hábitats en cueva, aunque se conozcan igualmente determinados enterramientos en el interior de cavidades.

Edad del Bronce

En este edad el hombre descubre el bronce. El bronce es una aleación de dos metales: cobre y estaño. Esto supone un avance significativo con respecto al estadio anterior. Además, hizo necesario que se pusiera en contacto las zonas mineras de cobre y las de estaño, lo que favoreció el comercio. El mineral de cobre se había descubierto en muchas partes, pero no el de estaño. Esta aleación consigue objetos más duros y duraderos que los de cobre.

El origen del bronce parece estar en Armenia, en torno al año 2800 a.C., pero aparece casi simultáneamente en la India, Irán, Sumeria y Egipto. Hacia el 2400 a.C. llega al mar Egeo y hacia el 1700 a.C. a Europa.

Edad del Bronce (3000 a 1000 a. C.) en la Península Ibérica:

La cultura de El Argar (municipio de Antas, provincia de Almería)

 

El Argar es un importante yacimiento arqueológico en el municipio de Antas (Almería). Se levanta sobre una meseta con abruptas pendientes. Forma parte de la zona arqueológica de El Argar y La Gerundia. Constituye un poblado prehistórico de la Edad del Bronce del sudeste ibérico que da nombre a la cultura argárica. Los materiales recogidos en este y otros yacimientos similares constituyeron el corpus básico para singularizar este grupo cultural. Ahora sabenis que hay una clara continuidad de la cultura del Argar con la época previa de Los Millares.

Enterramientos argáricos en Castellón Alto, Galera (Granada)

Cultura de los talayots (Baleares): torres defensivas

 

La Cultura Talayótica es el nombre de la sociedad correspondiente a la Edad del Hierro en las islas Gimnesias (Mallorca y Menorca). Sus orígenes datan de finales del II milenio a. C. El nombre talayote viene del árabe hispano talaya, en catalán talaiot (‘atalaya’), pues, tanto por su forma como por su ubicación, estos monumentos parecen torres de vigilancia o defensivas. Los talayotes son monumentos megalíticos similares a una torre de poca altura. A finales del segundo milenio, empiezan a aparecer grandes construcciones de piedra. Estas construcciones monumentales solo se pudieron hacer bajo una nueva organización social, fuertemente jerarquizada y ordenada en torno a jefaturas. La familia como unidad productiva, propia de la Edad del Bronce balear, había dado paso a la estructuración de la producción basada en poblados, y la aparición de clases sociales.

Los castros: recintos fortificados gallegos y asturianos

 

Los castros: La cultura castreña fue una cultura que se desarrolló, desde finales de la Edad del Bronce hasta principios de nuestra era, en el noroeste de la península ibérica, dentro de una zona que abarcaría el norte del actual Portugal desde las riberas septentrionales del río Duero, Galicia, las zonas occidentales del Principado de Asturias, provincia de León y la provincia de Zamora (también delimitada al sur por el río Duero). Su característica más notable son los poblados fortificados conocidos como castros (de la forma latínizada castrum), de los que toma el nombre.

Los petroglifos gallegos y canarios

 

Petroglifo (del griego petra ‘roca’ y glyfos del verbo que significa ‘cincelar’, ‘grabar’) es un grabado sobre roca obtenido por descascarillado o percusión, propio de pueblos prehistóricos. Los petroglifos galaico-portugueses son una particular manifestación dentro del conjunto del arte prehistórico en la Península Ibérica, encuadrados dentro del denominado Arte postpaleolítico peninsular, denominación genérica que engloba el Arte Levantino, el Esquemático y el Macroesquemático junto a los propios petroglifos. Algunos autores, no obstante, incluyen a estos últimos dentro del grupo Esquemático. Están realizados sobre piedra, en afloramientos rocosos al aire libre. El repertorio temático no es muy variado, y usualmente no tiene nada que ver con lo figurativo.

Edad del hierro

Se descubre el hierro para fabricar utensilios y otros instrumentos útiles. Fue el metal más fuerte con el que el hombre podía fabricar armas y herramientas. El hierro era un metal mucho más duro y duradero que el bronce, pero también necesita unas temperaturas mucho mayores para su fundición. En esta etapa se desarrollan las primeras civilizaciones que acabarían por inventar la escritura y entrar en la Historia.

En el último milenio a.d.C. aparece la siderurgia del hierro. El hierro ya era conocido, e incluso se han encontrado objetos de hierro fundido que se datan en torno al 1800 a.C. Sin embargo, los primeros en trabajar el hierro en abundancia fueron los hititas, hacia el 1300 a.d.C., que lo exportaban a Egipto y a Asiria. En Grecia el hierro entró con los dorios hacia el 1200 a.d.C.

Los Campos de Urnas en la Península Ibérica

Entre los años 1.200 y 750 antes de Cristo, es decir, durante el final de la Edad del Bronce, se desarrolla en el centro y parte del suroeste y sureste de Europa la llamada cultura de los Campos de Urnas, muy característica y bastante uniforme, permitiéndonos hoy identificarles a través de la organización de sus poblados, la forma de sus casas, el ajuar doméstico, sus actividades económicas y su ritual funerario.

En Europa Central los campos de urnas comenzaron a aparecer a partir del 1250 a. C. (Bronce D), extendiéndose hasta el 700-600 a. C. (Hallstatt C), ya en la I Edad del Hierro. Para otras regiones la cronología difiere, apareciendo las primeras evidencias en el nordeste de la península ibérica hacia 1150-950 a. C. con una única necrópolis en estos momentos iniciales peninsulares, la de Can Missert (Tarrasa, Barcelona).

La llegada al noreste de la Península Ibérica de estos pequeños grupos de familias campesinas centroeuropeas, de lengua indoeuropea, se produce de forma lenta, buscando las tierras más aptas para el cultivo y los mejores pastos para el ganado. La primera llegada de elementos de Campos de Urnas sería por vía marítima hasta las costas de Tarragona, donde se localizan las necrópolis de incineración más antiguas, en vez de la tradicional vía terrestre de los Pirineos Orientales.

Cataluña fue la primera región peninsular en la que se detectaron estas influencias, primero en forma de cerámicas encontradas en cuevas (Janet o Marcó en la provincia de Tarragona) y a continuación por la presencia de las primeras necrópolis de incineración, verdadera novedad en el ritual funerario peninsular.

La difusión de las características culturales de los Campos de Urnas se produjo con relativa rapidez, bien por la vía del Segre-Cinca, bien remontado el valle del Ebro desde Tarragona o a la llanura de Lérida desde la costa, y pronto pueden detectarse en el Bajo Aragón, a finales del siglo X a. C.

Es característico su rito funerario que consistía en quemar los cadáveres y depositar los restos óseos quemados en el interior de urnas, que eran enterradas luego en pequeños hoyos excavados en el suelo acompañadas, en ocasiones, de objetos metálicos.

Yacimiento de Roquizal del Rullo

 

En el Yacimiento arqueológico de Roquizal del Rullo es un sitio arqueológico donde se pueden encontrar vestigios de la cultura de Hallstatt, cultura arqueológica perteneciente a la Bronce final y la I Edad del Hierro que está emparentada con la cultura de los campos de urnas. Está situado a 4 kilómetros del núcleo urbano de Fabara, municipio de la comarca del Bajo Aragón-Caspe (Aragón). Está considerado el más importante yacimiento de la Edad del Hierro de los situados en la comunidad autónoma de Aragón.

El cementerio de Agullana, municipio de la provincia de Gerona

 

Necrópolis de Can Pico de Baix, que pertenece a la cultura de los campos de urnas y está fechada entre los siglos IX y VII a.C.

Necrópolis de Can Missert (Tarrasa), en la zona costera

 

Muestra las típicas incineraciones en urnas cerámicas de forma bicónica enterradas en el suelo sin protección especial.

En los territorios aragoneses, los restos de la cultura de Campos de Urnas se aprecian sobre todo en yacimientos como Las Valletas de Sena y Presiñena, el Tossal Redó, el Cabezo de Monleón, San Cristóbal de Mazaleón, Azaila y Maella, entre otros.

La cultura de La Tène

En el resto de Europa la Edad de Hierro alcanzó su máximo esplendor hacia el 450 a.d.C., con la cultura de La Tène, una cultura perteneciente a la Edad del Hierro, también conocida como Edad del Hierro II. Es una cultura mayoritariamente celta, cuyo núcleo está en los Alpes, aunque en su apogeo terminará por extenderse por el centro de Europa, Francia, oeste de la península ibérica, islas británicas y parte del este de Europa.

Los asentamientos están fortificados, con un baluarte de piedras, rodeados por un foso. En su interior hay casas de madera, de planta rectangular.

Son bastante comunes los enterramientos con carros de dos ruedas, y también los vasos cerámicos de procedencias griega y etrusca. En los ajuares masculinos predominan las armas, mientras que en ajuares femeninos lo normal son adornos y aderezos para el vestido. El rito funerario durante los siglos IV y III a. C. es de inhumación sin túmulo mayoritariamente, mientras que en el siglo II a. C. aumenta el rito de incineración.