Agentes políticos de la Segunda República

por orden alfabético

Justo Fernández López


Alcalá Zamora, Niceto (1877-1949)

Fue el primer presidente de la II República (1931-1936) y presidente del primer gobierno provisional de ésta (1931). Inició su actividad política en las filas del Partido Liberal. En 1917, en medio de la crisis en que se vio envuelto el reinado de Alfonso XIII, fue nombrado ministro de Fomento.

Se enfrentó decididamente a la dictadura del general Miguel Primo de Rivera en abril de 1930. Creó, junto a Miguel Maura, Derecha Liberal Republicana y firmó en agosto de ese año el Pacto de San Sebastián, comité revolucionario para lograr el advenimiento de una república. Tras el triunfo de las candidaturas republicanas en las elecciones municipales de abril de 1931, presidió el primer gobierno provisional de la II República. Dimitió a mediados de octubre por desacuerdo con el texto constitucional sobre la cuestión religiosa y fue sustituido por Manuel Azaña.

Aprobada la Constitución, fue elegido por las Cortes primer presidente de la República, en cuyo cargo no tuvo éxito como mediador neutral entre los dirigentes republicanos y socialistas, de un lado, y los líderes de los partidos representativos de la derecha democrática, del otro. Fue presidente de la República hasta abril de 1936. Fue destituido de su cargo tras el triunfo electoral del Frente Popular por infringir la norma constitucional que limitaba a tres el número de veces que el presidente podía suspender el Parlamento en un solo mandato.

Álvarez González-Posada, MELQUÍADES (1864-1936)

Melquíades Álvarez (1864-1936), colaboró en distintos periódicos de Oviedo e incluso llegó a fundar el diario La Libertad. Catedrático de Derecho Romano en la Universidad de Oviedo desde 1898, en marzo de ese año resultó elegido diputado por vez primera como miembro de una formación política cercana al Partido Liberal. Al año siguiente comenzó su alineación con el republicanismo de Nicolás Salmerón y, en mayo de 1901, volvió a ser elegido diputado, esta vez como miembro de la minoría republicana. Reelegido en abril de 1907, un año después colaboró con algunos dirigentes del Partido Liberal en la formación de una concentración de las fuerzas de izquierda no revolucionarias que promovió la revisión de la Constitución de 1876, pieza legislativa clave de la Restauración.

Tras los sucesos de la Semana Trágica de 1909, formó parte de la llamada Conjunción Republicano-socialista (unión electoral entre determinados partidos republicanos y el Partido Socialista Obrero Español). En abril de 1912 fundó junto a Gumersindo de Azcárate el Partido Reformista, formación de carácter republicano en la que militaron miembros de la intelectualidad española del momento, como Benito Pérez Galdós, Manuel Azaña, José Ortega y Gasset y Manuel García Morente. El Partido Reformista se planteó incluso la posible colaboración con los gobiernos del reinado de Alfonso XIII. Ese acercamiento cuajó finalmente en el gobierno presidido desde diciembre de 1922 por el liberal Manuel García Prieto. En el acuerdo contemplado con García Prieto se incluyó que Álvarez ocupara el cargo de presidente del Congreso de los Diputados, función que ejercía cuando tuvo lugar el golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera, en septiembre de 1923. Hasta 1930 que terminó la dictadura, participó en la oposición al régimen.

Proclamada la II República en abril de 1931, transfiguró su formación en el Partido Republicano Liberal-Demócrata. Como representante de un pequeño grupo político situado a medio camino de las formaciones de derecha y de los republicanos de centro, formó parte de las dos primeras Cortes del periodo, al resultar elegido en julio de 1931 y en noviembre de 1933, respectivamente. Apoyó la formación de un gobierno integrado por miembros de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), en octubre de 1934.

Melquíades Álvarez, como Decano del Colegio de Abogados de Madrid, ejerció como letrado defensor del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, encarcelado en 1936. Poco después del inicio de la Guerra Civil en julio de 1936, fue detenido por las fuerzas contrarias a la sublevación militar, encarcelado en la Cárcel Modelo de Madrid y asesinado pocos días después del inicio de la Guerra Civil al producirse un asalto incontrolado a la Cárcel Modelo madrileña.

Partido Reformista

El Partido Reformista fue fundado por Melquíades Álvarez en 1912. Era un partido de ideales republicanos, laicistas y anticaciquiles, aunque la presentación oficial del mismo se produjo un año después cuando el 23 de octubre de 1913 Melquíades Álvarez pronunció un memorable discurso en el Hotel Palace de Madrid en el que defendió la necesidad de acometer una profunda reforma de la Constitución de 1876 para conseguir un régimen político democrático para el país.

En el Partido Reformista militaron inicialmente intelectuales y políticos importantes como el político Manuel Azaña, los filósofos José Ortega y Gasset y Manuel García Morente, el ideólogo socialista Fernando de los Ríos, el historiador Américo Castro, el hispanista Federico de Onís, el sociólogo Adolfo González Posada, el escritor y periodista Pedro de Répide, el crítico de arte Ricardo de Orueta, el médico y científico Gustavo Pittaluga Fattorini, el pensador y político krausista Gumersindo de Azcárate, el novelista, dramaturgo, cronista y político Benito Pérez Galdós, el poeta y crítico teatral Enrique de Mesa, el poeta postmodernista, traductor y crítico literario Enrique Díez Canedo, el escritor Luis Zulueta y Escolano, el neurólogo Luis Simarro Lacabra, el médico Toribio Fernández Morales.

El reformismo aspiraba ha un liberalismo auténtico, que eliminara las prácticas corruptas que se habían instalado en el antiguo Partido Liberal. Se confesaba laico y propugnaba en su programa la modificación del artículo 11 de la Constitución, que declaraba la confesionalidad católica del Estado. Dejaba abierta la posibilidad de defender una Constitución republicana, pero a corto plazo exigía que el rey no intervinieren en la vida parlamentaria y reconociese la opinión pública mayoritaria. El partido tuvo su más amplio electorado en Asturias.

En la asamblea del partido, entre los días 29 y 30 de noviembre y 1 de diciembre de 1918, fija su programa político y espera que Alfonso XIII lo llame para formar un gobierno que convoque Cortes Constituyentes destinadas a acometer la reforma de la Constitución de 1876, cuyos puntos fundamentales sería el reconocimiento de la soberanía nacional y fin de la soberanía compartida del rey con las Cortes; la modificación del Senado eliminando la designación directa por parte del rey de parte de sus miembros; el reconocimiento de derechos y libertades y la reforma de la estructura del Estado que permita la autonomía de los municipios y las regiones. Pero el rey no llama a gobernar al Partido Reformista y nombra presidente al conde de Romanones, volviendo así al sistema del turnismo de los partidos dinásticos, base de la Restauración.

A finales de 1922, ante la evidencia de la crisis de la Restauración, el Partido Reformista entra a formar parte del gobierno del liberal Manuel García Prieto, que llevaba en su programa la reforma de la Constitución, incluso del artículo 11. Para solucionar el “problema religioso clerical”, se evitaba proclamar la separación de la Iglesia y el Estado. La reforma no se pudo llevar a cabo por la oposición tradicional de la Corona, el Ejército y la Iglesia Católica. Ante la protesta de un cardenal y del nuncio, fue retirada la reforma del artículo 11. Con el comienzo de la de Primo de Rivera en septiembre de 1923, se terminan los intentos de reforma de la Constitución de 1896.

En 1924 Melquiades Álvarez disolvió el partido una vez que sus miembros más destacados, entre ellos Manuel Azaña que, en su manifiesto Apelación a la República de mayo de 1924, daba por liquidado el objetivo reformista de alcanzar la democracia en el seno de la Monarquía. En 1931 se proclama la Segunda República y Melquiades Álvarez reconstruyó el Partido Reformista con el nombre de Partido Republicano Liberal Demócrata.

Azaña Díaz, Manuel (1880-1940)

Manuel Azaña Díaz (1880-1940) fue presidente del gobierno (1931-1933; 1936) y presidente de la II República (1936-1939), periodo histórico del que fue uno de sus principales protagonistas.

Hijo de una familia liberal de clase media alta, era huérfano de madre a los nueve años y de padre a los diez. Quedó al cuidado de su abuela paterna. En 1900 se doctoró en la Universidad Central de Madrid con la tesis La responsabilidad de las multitudes. En 1911 disfrutó de una beca de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas que le permitió estudiar en Francia y conocer su ejército, conocimientos que expondría en 1919 en Estudios de política francesa contemporánea.

En 1914 se afilió al Partido Reformista de Melquíades. Abandonó el Partido Reformista en septiembre de 1923 tras el inicio de la dictadura de Primo de Rivera. En 1925 fundó el partido Acción Republicana, que integró en la Alianza Republicana al año siguiente, y en agosto de 1930 firmó el Pacto de San Sebastián acordado por las principales fuerzas democráticas opuestas al reinado de Alfonso XIII y a la monarquía misma como forma de gobierno.

Tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, que supusieron el advenimiento de la II República, desempeñó el cargo de ministro de la Guerra en el gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora. Durante el tiempo que permaneció en este cargo, entre el 14 de abril y septiembre de 1933, acometió una reforma militar que le atrajo la animadversión de numerosos miembros del Ejército. Destacó en las Cortes por su oratoria, que aunaba, en buena síntesis, contenido y forma.

En 1931 Alcalá Zamora dimite por desacuerdo con el debate sobre la cuestión religiosa en el proceso de elaboración de la Constitución y el 14 de octubre del mismo año Azaña se convirtió en presidente del segundo gobierno provisional, mientras seguía ejerciendo el Ministerio de la Guerra. El 16 de diciembre siguiente pasó a ser el primer presidente de gobierno constitucional de la II República, sin abandonar el desempeño del Ministerio de la Guerra.

En este cargo impulsó una serie de reformas en la educación y en la propiedad agraria, con el objetivo de encauzar a España hacia una sociedad moderna, lo que acarreó duros enfrentamientos con la Iglesia, con muchos sectores del Ejército y con las insurrecciones anarquistas. La revuelta y dura represión de enero de 1933 en la localidad gaditana de Casas Viejas, desestabilizaron su gobierno y Azaña dimitió el 12 de septiembre de ese año.

En las elecciones de noviembre de 1933 triunfa la derecha en las elecciones generales. A partir de ese momento, Azaña se dedicó a reconstruir el republicanismo de izquierda y en 1934 fundó Izquierda Republicana, donde integró a su propio partido, así como a los radical-socialistas de Marcelino Domingo y a la Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA), dirigida por Santiago Casares Quiroga. Los gobiernos radical-cedistas (Partido Radical y Confederación Española de Derechas Autónomas, CEDA) hicieron todo lo posible para rectificar la obra del bienio progresista, atribuyéndole toda serie de desmanes.

Durante 1935 intentó recuperar el reformismo republicano-socialista del primer bienio (1931-1933), ya que los gobiernos de la derecha (CEDA y los radicales liderados por Lerroux) había paralizado los avances emprendidos durante el bienio reformador o republicano-socialista (1931-1933).

Azaña formó el eje de la coalición del Frente Popular, que alcanzaría el triunfo en las elecciones de febrero de 1936. Formó un nuevo gobierno, compuesto exclusivamente por personalidades de los partidos republicanos de izquierda. Reanudó la aplicación de la reforma agraria y posibilitó la reapertura del Parlamento de Cataluña. Dimitió el 10 de mayo de 1936 para presentar su candidatura a la presidencia de la República.

En octubre de 1936, en plena Guerra Civil, Azaña abandonó el Madrid asediado por las tropas del general Francisco Franco y ses instala en la abadía de Montserrat (Cataluña). Sus reiterados intentos de llegar a una paz negociada fracasaron. En julio de 1938, pronunció su famoso discurso de las tres “P” (“Paz, piedad y perdón”), en el que expresaba el anhelo de la mayor parte de la población de que la guerra acabara lo más pronto posible.

El 27 de febrero de 1939 presentó su dimisión y se refugió en Francia ante el avance de los ejércitos franquistas. Falleció el 4 de noviembre de 1940, en su exilio francés en Montauban, a donde se había dirigido para evitar el territorio dominado por las tropas invasoras alemanas.

«Manuel Azaña, ese burgués e intelectual madrileño, empeñado en “rectificar lo tradicional por lo racional”, encarna mejor que nadie el espíritu republicano de 1931, audazmente reformista y enraizado en la larga tradición del arbitrismo español.» [García de Cortázar 2002: 248 ss.]

El arbitrismo fue una corriente de literatura política y económica desarrollada en Castilla durante la época de los Austrias, en el siglo XVII. El término 'arbitrista' tenía una connotación peyorativa: se refería a la persona que proponía soluciones —'arbitrios'— disparatadas e irrealizables para aliviar los problemas públicos. El arbitrista apuntaba las causas de la decadencia —'declinación'— para exponer luego las soluciones que consideraba infalibles. Los arbitristas aportaron un análisis, en ocasiones de notable lucidez sobre la situación castellana y de la Monarquía en su conjunto. Muchos de estos arbitrios fueron elevados a las autoridades y algunos de ellos tuvieron influencia en los responsables políticos, como el conde-duque de Olivares. Al arbitrismo del siglo XVII siguió el 'proyectismo' ilustrado del siglo XVIII.

Barcia Trelles, Augusto (1881-1961)

Augusto Barcia Trelles (1881-1961) fue elegido diputado por el Partido Reformista del también asturiano Melquiades Álvarez en las Cortes entre 1916 y 1923. Tras el advenimiento de la Segunda República, el 14 de abril de 1931, se afilia a Acción Republicana, el partido de Manuel Azaña, siendo diputado en las legislaturas de 1933 y 1936, y encabezándola en las Cortes de 1935. Co-fundador el 11 de febrero de 1933 de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética. Defendió a Lluís Companys y demás miembros del gobierno de la Generalidad de Cataluña por su participación en la proclamación del Estado Catalán en octubre de 1934.

Tras la victoria, en febrero de 1936, del Frente Popular, es nombrado ministro de Estado en los sucesivos gobiernos de Manuel Azaña, Santiago Casares Quiroga, Diego Martínez Barrio y José Giral, además de actuar por un breve período de dos días (entre el 11 y el 13 de mayo de 1936) como presidente del gobierno tras la dimisión de Manuel Azaña al haber sido elegido presidente de la República. Trascurrido este tiempo, Azaña eligió a Santiago Casares Quiroga como presidente del gobierno.

Fue el último presidente de la Comisión de Compras de Armamento en París, cargo que abandonó al saber de la caída de Cataluña en manos franquistas, exiliándose en América. Actuó, ya después del final de la Guerra Civil, como Ministro de Hacienda en el gobierno de la República en el exilio de José Giral.

Calvo Sotelo, José (1893-1936)

José Calvo Sotelo (1893-1936) fue profesor de Derecho en la Universidad Central de Madrid. Resultó elegido diputado por vez primera en junio de 1919, como miembro del grupo conservador encabezado por Antonio Maura, del que fue secretario personal durante la penúltima presidencia de este (abril-junio de 1919).

En diciembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera le designó director general de la Administración Local. En el Directorio Civil, instituido el 3 de diciembre de 1925, Calvo Sotelo pasó a ejercer el cargo de ministro de Hacienda, cargo en el que llevó a cabo su programa de conversión y consolidación de la deuda pública, la creación del monopolio de petróleos (Campsa) en 1928 y la reforma del sistema impositivo. Dimitió de su cargo ministerial el 21 de enero de 1930, pocos días antes de la renuncia del propio Primo de Rivera.

Al inicio de la II República se marchó a Portugal y luego a Francia, donde se unió al pensamiento antidemocrático y ultranacionalista de Charles Maurras. Regresó a España en 1934, tras la amnistía para los ex ministros de la dictadura. Lideró una de las formaciones de la extrema derecha, el Bloque Nacional creado por él, pero rechazó su ingreso en Falange Española. Elegido diputado en 1931 y 1933, volvió a lograr el acta en las elecciones de febrero de 1936. Fue un fuerte defensor de las actitudes antiparlamentarias contrarias al ejercicio democrático.

La noche del 12 al 13 de julio de 1936, José Castillo, teniente de la Guardia de Asalto y militante socialista fue asesinado a tiros en la puerta de su casa. Las tesis apuntan a falangistas, aunque algunos autores apuntan a carlistas pertenecientes al Tercio de requetés de Madrid. En respuesta a este asesinato, los compañeros de Castillo secuestraron a Calvo Sotelo en su domicilio y lo asesinaron en la madrugada del 13 de julio de 1936. Este suceso fue el que provocó que el general Francisco Franco decidiese unirse al golpe de Estado que desde hacía tiempo se preparaba contra la República. En la dictadura fue honrado como Protomártir de la Cruzada o Protomártir del Movimiento Nacional. Años después, el régimen franquista utilizaría el asesinato como instrumento para la represión y legitimación de la sublevación en contra del Gobierno de la República, en la que se trató de demostrar que el asesinato de Calvo Sotelo había sido planificado con anterioridad por el gobierno de la II República.

El asesinato asesinato de Calvo Sotelo a manos de un grupo incontrolado de la Guardia de Asalto fue el chispazo que pocos días después dará lugar al inicio de la Guerra Civil, cuyo origen cierto sería la rebelión militar que desde hacía meses él mismo estaba contribuyendo a organizar.

Calvo Sotelo se convirtió en el primer mártir de los nacionales. Muchos años después de su asesinato, en una situación política diametralmente opuesta, un sobrino suyo, Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo, presidió el gobierno democrático (1981-1982) durante el reinado de Juan Carlos I.

Casado lópez, SEGISMUNDO (1893-1968)

Segismundo Casado (1893-1968) fue profesor de Táctica de la Escuela Superior de Guerra así como jefe de la escolta del presidente de la II República. Ya iniciada la Guerra Civil, y como miembro del Estado Mayor de Francisco Largo Caballero, organizó las brigadas mixtas (octubre de 1936). Durante la contienda fue jefe de la sección de operaciones del Estado Mayor Central. Ascendió a coronel en 1938 y fue nombrado jefe del Ejército del Centro, en sustitución del general José Miaja.

Partidario de acabar con la guerra y pactar con Francisco Franco, encabezó el golpe militar de marzo de 1939 contra el gobierno de Juan Negrín, formando el Consejo Nacional de Defensa, en el que participaron figuras como Julián Besteiro, y se enfrentó a los comunistas. No logró ninguna concesión de Franco. Regresó del exilio en 1961 y siete años más tarde falleció en Madrid. Su hijo Fernando Rey sería un destacado actor cinematográfico durante la era de Franco.

Casares Quiroga, Santiago (1884-1950)

Santiago Casares Quiroga (1884-1950) fue presidente del gobierno republicano (1936). Participó en el Pacto de San Sebastián (1930) ideado para propulsar la proclamación de la República. Fue primero ministro de Marina en el gobierno provisional de la II República y después de Gobernación, cargo que continuaría desempeñando durante el bienio republicano-socialista (1931-1933).

Se unió con Manuel Azaña para fundar Izquierda Republicana (1935). Con el triunfo del Frente Popular, en febrero de 1936, fue de nuevo ministro de Obras Públicas en el gobierno de Azaña y cuando éste se convirtió en presidente de la República le sucedió como jefe de gobierno (mayo de 1936), cargo que ejercía al estallar en el mes de julio la Guerra Civil. No aceptó la distribución de armas a las organizaciones políticas y sindicales leales a la República y dimitió el mismo 18 de julio. Se exilió en Francia hasta su fallecimiento en 1950 en París.

Chapaprieta y Torregrosa, Joaquín (1871-1951)

Joaquín Chapaprieta y Torregrosa (1871-1951) fue ministro en varias ocasiones y presidente del Consejo de Ministros de la II República Española en 1935. Tuvo su más destacada actividad política y hacendística durante la II República. Diputado en 1933, desde el 6 de mayo de 1935 fue ministro de Hacienda con Alejandro Lerroux. Continuó siéndolo el 25 de septiembre, cuando ocupó la presidencia del Consejo de Ministros (jefe del gobierno) con el apoyo de la CEDA y los agrarios. Finalmente, en el gabinete de Manuel Portela Valladares desempeñó de nuevo la cartera de Hacienda, hasta el 30 de diciembre de 1935, en que dimitió.

Se presentó a las elecciones de febrero de 1936 por el Partido Republicano Independiente de Alicante, pero tras el estallido de la Guerra Civil se retiró de la política.

Franco Bahamonde, Francisco (1892-1975)

Francisco Franco Bahamonde (1892-1975), jefe del Estado (1936-1975) y responsable del régimen autoritario (franquismo) que se inició durante la Guerra Civil (1936-1939) y concluyó con la muerte del titular.

En 1907 ingresó en la Academia Militar de Toledo. Tres años después recibió el grado de segundo teniente de Infantería. Con 20 años comenzó su carrera militar en el Ejército de África, lo que le permitió cosechar méritos y ascensos por acciones bélicas durante la guerra de Marruecos. Tras una breve estancia en la península Ibérica, durante la cual contrajo matrimonio en 1923 con Carmen Polo, perteneciente a la alta sociedad asturiana, retornó al norte de África ese mismo año para mandar la primera bandera del Tercio Extranjero (Legión). A partir de entonces se produjo la aceleración de la que sería una brillante carrera militar, que le llevó a ascender a general de brigada en 1926, convirtiéndose en el general más joven de Europa.

Durante la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, que había dado comienzo en 1923, desempeñó el cargo de director general de la Academia General Militar de Zaragoza desde 1928. Pocos meses después de la proclamación de la Segunda República en abril de 1931, Manuel Azaña, entonces ministro de la Guerra del gobierno provisional republicano, decretó el cierre de dicha institución castrense y el consiguiente cese de Franco al frente de la misma. Finalizada la etapa de gabinetes reformistas formados por republicanos y socialistas, intervino como asesor del ministro de la Guerra, Diego Hidalgo Durán, en la represión de la insurrección revolucionaria de Asturias (octubre de 1934) y en 1935 asumió la jefatura del Estado Mayor por designación del nuevo ministro de la Guerra, José María Gil-Robles.

Tras el triunfo electoral del Frente Popular en febrero de 1936, el gobierno de Manuel Azaña le destinó a la comandancia general de Canarias. Grave error, pues desde este puesto intervino en el levantamiento militar contra el gobierno republicano, iniciado el 17 de julio en Marruecos y origen de la Guerra Civil. Llegó a Tetuán el 19 de julio para tomar el mando del Ejército de África. El 20 de julio moría en accidente de aviación el general José Sanjurjo, quien debía dirigir la insurrección militar. Entre otros acuerdos, la Junta de Defensa Nacional, constituida el 24 de julio en Burgos por los militares sublevados y presidida por el general Miguel Cabanellas, distribuyó el mando del Ejército rebelde del Norte y del Sur entre los generales Emilio Mola y Francisco Franco. No obstante, poco después se resolvió la unidad de mando militar y político a favor de Franco.

El 29 de septiembre de 1936 fue nombrado por la Junta de Defensa Nacional generalísimo de las fuerzas militares sublevadas y jefe del gobierno. El 1 de octubre asumió esos cargos, a los que él mismo añadió el de jefe del Estado. Con esta medida, Franco dispondría en adelante de plenos poderes, que ejerció hasta su muerte. El fallecimiento en accidente de aviación del general Mola, en junio de 1937, le liberó de un posible competidor. Otro tanto sucedió al ser fusilado en noviembre de 1936 en la cárcel de Alicante José Antonio Primo de Rivera, el fundador de Falange Española.

En efecto, el 19 de abril de 1937 promulgó el Decreto de Unificación que, so pretexto de superar las divisiones en el seno de las fuerzas políticas colaboradoras en el alzamiento militar, unía a Falange con los tradicionalistas (carlistas) y ponía bajo la jefatura directa del caudillo (título recibido por el propio Franco) a Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (FET y de las JONS), único partido autorizado por el régimen, y pronto diluido bajo la expresión “Movimiento Nacional”.

Sin haber finalizado la contienda, Franco presidió el 30 de enero de 1938 el primer gobierno de su larga dictadura. Desde que terminó la guerra el 1 de abril de 1939 y hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975, monopolizó un régimen que se confunde con su titular: el franquismo. Hasta junio de 1973, cuando por primera vez cedió la jefatura del gobierno a su mano derecha, el almirante Luis Carrero Blanco, Franco fue al mismo tiempo jefe del Estado, del gobierno y del Ejército.

Gil-Robles y Quiñones, José María (1898-1980)

José María Gil-Robles y Quiñones (1898-1980) fue la principal figura de la derecha democrática durante la II República. Militó desde su juventud en organizaciones políticas y sociales católicas. Doctorado en la Universidad Central de Madrid, obtuvo en 1922 la cátedra de Derecho Político de la Universidad de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife), que apenas ejerció. En Madrid formó parte relevante de la redacción del diario católico El Debate, dirigido por Ángel Herrera Oria. Secretario de la Confederación Nacional Católico Agraria, en 1922 se integró en el Partido Social Popular, liderado por Ángel Ossorio y Gallardo.

Iniciada la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, colaboró con José Calvo Sotelo, director general de la Administración Local. Fue elegido diputado por el Bloque Agrario en las primeras elecciones de la II República en junio de 1931. Intervino en las Cortes Constituyentes, en las que destacó por su oposición a la política religiosa del nuevo régimen. Pasó a militar en Acción Nacional de Herrera Oria, rebautizada en 1932 como Acción Popular, cuando Gil-Robles era ya uno de sus principales dirigentes.

En marzo de 1933 participó en la creación de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), al integrar en ella a Acción Popular. Su nuevo partido obtuvo la victoria en las elecciones de noviembre de 1933, pero sin la mayoría absoluta para formar gobierno. Apoyó al nuevo gabinete presidido por Alejandro Lerroux, así como a los siguientes, encabezados también por otras figuras del Partido Radical.

En octubre de 1934, la entrada de tres miembros de su partido en el ejecutivo dio lugar a un movimiento revolucionario (la llamada Revolución de Octubre). El 6 de mayo de 1935 Lerroux le nombró ministro de la Guerra. En este cargo promocionó a una serie de militares que ejercerían un gran protagonismo en la Guerra Civil, como el general Francisco Franco. Provocó la dimisión del gobierno de Joaquín Chapaprieta en diciembre de 1935 al oponerse a su programa económico.

Tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, se convirtió en el jefe de la oposición parlamentaria y en colaborador en distintas conspiraciones contra el Frente Popular. Su actividad se vio eclipsada por la política más radical de José Calvo Sotelo. Tras el asesinato de este en la noche del 12 al 13 de julio de 1936, se marchó a Francia. Participó como instigador del levantamiento nacional que provocaría la Guerra Civil y recomendó a los miembros de su partido apoyar al general Franco, entregando los fondos de su partido al general golpista Emilio Mola.

Tras la Guerra Civil apoyó la causa monárquica como miembro del Consejo Privado del conde de Barcelona (Juan de Borbón, padre del rey Juan Carlos I) e intentó llegar a un acuerdo en 1948 con el líder socialista Indalecio Prieto para lograr la restauración de la monarquía. En 1953 regresó a España, donde apoyó a diversos opositores al régimen dictatorial del general Franco. Fue desterrado en 1962 por participar en junio de ese año en una reunión antifranquista en Munich. Durante la transición, tras la muerte de Franco, defendió las posiciones de la democracia cristiana, integrando su partido al de Joaquín Ruiz Giménez en la Federación de la Democracia Cristiana. El fracaso en las elecciones de 1977 le apartó definitivamente de la vida política.

Giral Pereira, José (1879-1962)

José Giral y Pereyra (1879-1962) fue presidente del gobierno (1936) durante la Guerra Civil y presidente del gobierno republicano en el exilio (1945-1947). Vinculado por lazos de amistad y por ideario político con Manuel Azaña, participó en la fundación de Acción Republicana (AR) en 1925, durante la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, régimen que lo llevó nuevamente a prisión en dos ocasiones. En 1931 fue nuevamente encarcelado por orden del gobierno presidido por Dámaso Berenguer.

Su intensa actividad ministerial dio comienzo tras la proclamación de la II República. En 1934 se incorporó a Izquierda Republicana, formación que integró a AR con otras organizaciones favorables al republicanismo progresista. En febrero de 1936, tras el triunfo del Frente Popular, volvió a desempeñar el mismo Ministerio bajo las sucesivas presidencias gubernamentales de Azaña y de Santiago Casares Quiroga, hasta el 19 de julio de 1936, cuando estalla la Guerra Civil.

En 1936 ocupó la jefatura del gobierno republicano por designación de Azaña, así como el Ministerio de Marina. El 5 de septiembre de 1936 lo sustituyó como presidente del gabinete el socialista Francisco Largo Caballero, en cuyo gobierno figuró como ministro sin cartera entre septiembre de ese año y mayo de 1937.

Fue asimismo ministro de Estado en el gobierno del también socialista Juan Negrín (mayo de 1937-abril de 1938). Ocupó dicho cargo hasta poco antes del 1 de abril de 1939, cuando finalizó definitivamente la guerra. De inmediato se exilió en París y, poco después, en México. Presidió el gobierno republicano en el exilio desde 1945 hasta 1947. Falleció en 1962, en la ciudad de México, donde había ejercido como profesor de química en los principales centros de enseñanza. 

Largo Caballero, Francisco (1869-1946)

Francisco Largo Caballero (1869-1946), sindicalista y presidente del gobierno republicano (1936-1937), fue uno de los principales dirigentes socialistas de su país en la primera mitad del siglo XX.

Desde muy joven trabajó como obrero estuquista. Se integró en el sindicato socialista de la Unión General de Trabajadores (UGT) en 1890 y cuatro años después se afilió al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Elegido concejal del Ayuntamiento de Madrid en 1905, en 1911 pasó a ser vicepresidente de la UGT. Participó activamente en la huelga de 1917, motivo por el cual resultó encarcelado.

En 1918, al ser elegido diputado, pudo salir de la prisión y fue nombrado secretario general de la UGT. Desde ese cargo defendió una política colaboracionista con la dictadura del general Miguel Primo de Rivera (1923-1929), llegando a formar parte del Consejo de Estado. Pero pocos años más tarde se distanció del régimen dictatorial del general.

Tras la victoria de la coalición republicano-socialista en las elecciones municipales de abril de 1931 y la consiguiente la proclamación de la II República, participó como ministro de Trabajo en el primer gobierno provisional de Niceto Alcalá Zamora (14 de ese mes y el 14 de octubre de 1931) y durante el segundo gobierno provisional de Manuel Azaña.

Reformó las relaciones entre los trabajadores y los empresarios con el establecimiento del sistema de jurados mixtos para dirimir las disputas laborales. Por esta cooperación con el nuevo régimen, Largo Caballero se vio enfrentado al partido y al sindicato socialistas, liderado por Julián Besteiro, quien rechazaba toda colaboración obrera con la república burguesa. En el XIII Congreso del PSOE, celebrado en 1932, fue elegido presidente y se impusieron sus tesis colaboracionistas.

En enero de 1934 fue nombrado secretario general del sindicato socialista Unión General de Trabajadores (UGT) en sustitución de Besteiro y, tras la Revolución de Octubre de ese año, fue encarcelado por su decidido apoyo a la sublevación obrera. Consiguió el apoyo de la mayoría del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y de las Juventudes Socialistas a su programa político, que defendía una bolchevización (defensa de los principios más radicales del movimiento obrero) del PSOE, lo que le valió el calificativo de “Lenin español”. Las múltiples escisiones de su partido le llevaron a abandonar su presidencia en 1935, pero permaneció como principal dirigente del sindicato socialista UGT.

Iniciada la Guerra Civil el 18 de julio de 1936, a partir del 5 septiembre de ese año presidió un gobierno en el que estaban representadas todas las fuerzas del Frente Popular, así como el sindicato anarcosindicalista Confederación Nacional del Trabajo (CNT), al tiempo que asumió el Ministerio de la Guerra. Durante el cerco de Madrid se trasladó con los miembros de su gabinete a Valencia a principios del siguiente mes de noviembre. Dimitió de los dos cargos gubernamentales a mediados de mayo de 1937 por el curso desfavorable de la guerra que estaba tomando la guerra civil y por los denominados “sucesos de mayo”: la disputa entre comunistas y algunos socialistas de un lado y anarquistas y trotskistas de otro, habían llevado al enfrentamiento interno de las fuerzas republicanas.

Exiliado en Francia desde enero de 1939, fue apresado por el gobierno de Vichy y trasladado en 1943 al campo de concentración nazi de Sachsenhausen (Berlín), donde permaneció hasta que en 1945 tuvo lugar la liberación del mismo a manos de tropas soviéticas, en los días finales de la II Guerra Mundial. Falleció el 23 de marzo de 1946 en París.

Lerroux García, Alejandro (1864-1949)

Alejandro Lerroux (1864-1949) fue presidente del gobierno republicano (1933; 1934-1935) y una de las figuras fundamentales de la II República.

Intentó seguir la carrera militar por influencia paterna pero se decantó por el ejercicio del periodismo. En 1898 se hizo popular en los medios obreros de Barcelona por su elocuencia aparentemente revolucionaria y anticlerical. Fue elegido diputado por vez primera en 1901, representación que renovó en 1903 y en 1905, ya como miembro de Unión Republicana, el partido encabezado por Nicolás Salmerón.

En 1908 creó el Partido Radical. Tras huir a Argentina y a Londres, al regresar a España integró a su partido en la Conjunción republicano-socialista, siendo elegido diputado en 1910, un año antes de verse obligado a abandonar la coalición, acusado de favorecer las corruptelas económicas en el Ayuntamiento de Barcelona. Tomó parte en la agitación política de 1917, que llevó a la crisis de la Restauración y del reinado de Alfonso XIII, pero luego se fue alejando cada vez más de las reivindicaciones obreras y acentuó su intransigencia ante el nacionalismo catalán.

En 1929, durante la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, el Partido Radical sufrió la importante escisión del grupo liderado por Marcelino Domingo. Intervino en el  Pacto de San Sebastián (17 de agosto de 1930) en el que se acordó la estrategia para poner fin a la monarquía de Alfonso XIII y proclamar la Segunda República Española.  Como integrante de dicho comité, formó parte de los dos primeros gobiernos provisionales del nuevo régimen.

Se distanció de los socialistas y del propio Azaña, a quien sustituyó el 12 de septiembre de 1933. Finalizado su primer gobierno en octubre de 1933, volvió a presidir un gabinete entre diciembre de ese año y abril de 1934. Impulsó una política conservadora contraria a las reformas azañistas, con el nombramiento entre octubre de 1934 y septiembre de 1935 de varios ministros conservadores de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), que apoyaba su gobierno desde su mayoría en las Cortes.

Desprestigiado por el escándalo del estraperlo (concesiones fraudulentas de unas ruletas trucadas a varios casinos, en las que aparecieron implicadas personas próximas a Lerroux desde septiembre de 1935), tuvo que salir del gobierno y su partido se hundió en las elecciones de febrero de 1936, que supusieron el triunfo del Frente Popular. Al estallar la Guerra Civil el 18 de julio de 1936, se exilió en Portugal, desde donde apoyó a los militares sublevados.

«El Lerroux de 70 años representa el republicanismo histórico; y, a la vez, es un conservador. Podría haber representado el centro político del que careció la República, y que en Francia, por ejemplo, fue clave para estabilizarla. Eso en España falló, entre otras cosas, por la herencia, porque Lerroux era bastante corrupto y cayó por eso, era dado al clientelismo, a dar y recibir favores, a un estilo antiguo de hacer política que entonces estaba ya muy mal visto.» [Álvarez Junco]

Partido Radical

Partido Radical es el nombre de dos organizaciones políticas: la primera de ellas actuó en el contexto del Sexenio Democrático (1868-1874), liderada por Manuel Ruiz Zorrilla, y la otra, más conocida, encabezada por Alejandro Lerroux, fue una de las formaciones más importantes durante la II República (1931-1936).

El partido de Lerroux, cuyo verdadero nombre era el de Partido Republicano Radical, se creó en 1908 y comenzó a participar con cierto relieve en la política española durante la Semana Trágica (1909), alcanzando el poder municipal barcelonés en el año siguiente.

El Partido Radical volvió a adquirir notoriedad cuando Lerroux participó en el primer gobierno republicano de abril de 1931. Dos años después el Partido Radical lograba 102 diputados, doce menos que la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) de José María Gil-Robles, pese a lo cual el grupo lerrouxista formó gobierno en diciembre de ese año con el apoyo de otras formaciones centristas. El último gobierno de Lerroux acabó en diciembre de 1935 tras uno de los escándalos que le acompañaron en su transcurso, el del estraperlo (nombre castellanizado de un juego trucado de ruleta).

El Partido Radical recorrió, como su jefe, todo el espectro político: desde la izquierda seudorevolucionaria hasta la coalición gubernamental con la CEDA que le convertiría en enemigo político del Frente Popular, que gobernó a partir de febrero de 1936 tras las últimas elecciones de la II República. El grupo de Lerroux, escindido desde 1934 (abandono de Diego Martínez Barrio para crear un nuevo partido) y carente de fuerza moral alguna tras sus continuos escándalos, dejó de ser desde entonces una formación política significativa.

Martínez Barrio, Diego (1883-1962)

Diego Martínez Barrio (1883-1962) fue presidente del gobierno republicano (1933) y presidente interino de la República (1936; 1939) y presidente de la República en el exilio (1945-1962). En 1908 colaboró en la fundación del Partido Radical, debido a su relación con Alejandro Lerroux. Se opuso a la dictadura del general Miguel Primo de Rivera (1923-1930) y tras la caída de Primo de Rivera hubo de huir a Francia, tras el fracaso de la sublevación de Jaca.

Fue un destacado miembro de la masonería e integró el comité revolucionario que en abril de 1931 lograría el triunfo en los comicios municipales que puso fin al reinado de Alfonso XIII.  Desde el advenimiento de la II República en 1931 hasta marzo de 1934 formó parte de todos los gobiernos. Fue presidente del gobierno (8 de octubre-16 de diciembre de 1933); ministro de la Guerra (diciembre de 1933-enero de 1934) y de nuevo de Gobernación (enero a marzo de 1934) en otro gabinete presidido por Lerroux. Pero dimitió por discrepancias con la política seguida por Lerroux. Se separó del Partido Radical y fundó Unión Republicana.

Su nuevo partido agrupó en enero de 1936 el Frente Popular, junto con la Izquierda Republicana dirigida por Azaña, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Comunista Español (PCE). Tras la victoria de dicha coalición de fuerzas de izquierda en las elecciones del mes siguiente, presidió las Cortes. Desempeñó de forma interina el cargo de presidente de la República en abril de 1936 (después de la destitución de Alcalá Zamora), hasta la toma de posesión de Azaña en mayo.

El 19 de julio de 1936, recién iniciada la Guerra Civil, recibió el encargo de Azaña de formar un gobierno que no llegó a tomar posesión. Volvió a ocupar la presidencia de la República desde el 1 de marzo de 1939, tras la dimisión del propio Azaña. Antes de que finalizara de forma definitiva el conflicto el 1 de abril de ese año, marchó a México y poco después a Francia, donde en 1945 fue nombrado presidente de la República en el exilio, cargo que desempeñó hasta su muerte, que tuvo lugar en 1962, en París.

Miaja Menant, José (1878-1958)

José Miaja Menant (1878-1958) comenzó con el grado de teniente su participación en la guerra de Marruecos en 1900, y 12 años después ascendió a comandante tras haber intervenido en distintas campañas, incluida la que en julio de 1909 finalizó en el llamado desastre del Barranco del Lobo. Proclamada la II República en abril de 1931, un año más tarde alcanzó el grado de general de brigada, al tiempo que finalizaba su actuación en el norte de África, destino que había combinado con otros en la península Ibérica desde 1912. Tras una breve estancia en Lérida, regresó a Madrid después de las elecciones que dieron el triunfo al Frente Popular en febrero de 1936.

Estaba al frente de la I Brigada de Infantería cuando estalló la Guerra Civil en julio de 1936. Ante el avance de las tropas de los sublevados el 6 de noviembre de ese año, el gobierno republicano presidido por el socialista Francisco Largo Caballero se trasladó desde la capital estatal a Valencia, y Miaja recibió el encargo de defender Madrid. Con esta finalidad se constituyó la Junta Delegada del Gobierno (más conocida como Junta de Defensa de Madrid), presidida por Miaja. Asistido por el teniente coronel Vicente Rojo, logró detener el avance de las tropas rebeldes sobre la capital del Estado durante más de dos años, al tiempo que las fuerzas a sus órdenes participaban en las batallas de Jarama (febrero), Guadalajara (marzo) y Brunete (julio), todas ellas durante 1937.

En los primeros días de marzo de 1939 apoyó al coronel Segismundo Casado en su golpe militar contra el gobierno presidido por Juan Negrín y pasó a presidir el Consejo de Defensa Nacional creado al efecto. El 28 de ese mismo mes se dirigió al norte de África tras el fracaso de los intentos de negociar la paz con el general Francisco Franco, principal dirigente de los insurrectos. Dos meses después se estableció en México, desde donde participó en distintos organismos republicanos en el exilio. Falleció en 1958 en la ciudad de México.

Negrín López, Juan (1891-1956)

Juan Negrín (1891-1956), político, médico y presidente del gobierno republicano (1937-1939) durante la Guerra Civil y presidente del gobierno republicano en el exilio (1939-1945). Estudió Medicina en la Universidad de Leipzig (Alemania), desde donde se trasladó en 1917 a Madrid. Dirigió el Laboratorio de Fisiología de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas hasta 1922. En ese mismo año obtuvo la Cátedra de Fisiología de la Universidad Central de Madrid, cargo desde el cual instituyó una escuela de investigación que llegó a contar con una estimable reputación internacional y de entre cuyos discípulos destacarían el futuro premio Nobel Severo Ochoa así como Francisco Grande Covián.

Vinculado políticamente al socialista Indalecio Prieto, se incorporó al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en 1929, en los últimos años de la dictadura del general Miguel Primo de Rivera. Tras la proclamación de la II República en abril de 1931, fue elegido por vez primera diputado a las Cortes Constituyentes, y renovó su mandato en el resto de los comicios legislativos del periodo (noviembre de 1933 y febrero de 1936).

Tras el inicio de la Guerra Civil fue ministro de Hacienda (septiembre de 1936-mayo de 1937) en el gobierno presidido por el también socialista Francisco Largo Caballero. Como tal trató de organizar la debilitada economía republicana y renegoció la ayuda bélica de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), país al que pagó con las reservas de oro del Banco de España.

Sustituyó a Largo Caballero en la jefatura del gabinete el 18 de mayo de 1937 y fue Ministerio de Economía y Hacienda desde entonces hasta abril de 1938, así como el de Defensa Nacional a partir de ese último mes y hasta casi el final del conflicto. Debido a los avatares bélicos se vio obligado a trasladar la sede del gobierno a Barcelona en octubre de 1937. Después de la pérdida de Cataluña a manos de las fuerzas del general Francisco Franco a finales de enero de 1939 y de la marcha del presidente de la República Manuel Azaña a Francia, Negrín se dirigió también al país vecino pero regresó al centro de la zona bajo control republicano a mediados de febrero.

En mayo de 1938 presentó una serie de principios sobre los que basar las negociaciones para poner fin a la guerra civil, trece puntos que en febrero de 1939 quedaría reducidos a tres: independencia de España con respecto a cualquiera de las potencias que intervenían en el conflicto, adopción de un régimen consensuado y ausencia de represalias posteriores.

Pero su defensa de la tesis propugnada por los comunistas de resistir con firmeza provocó la oposición de otros sectores republicanos. En marzo fue depuesto por un golpe militar encabezado por el coronel Segismundo Casado y el día 6 de ese mes marchó al exilio francés. Desde allí presidió el gobierno republicano en el exilio hasta que en 1945 lo sustituyó Diego Martínez Barrio. Falleció en 1956, en París.

Portela Valladares, Manuel (1867-1952)

Manuel Portela Valladares (1867-1952) fue presidente del gobierno de la II República (1935-1936). Durante el reinado de Alfonso XIII, estuvo vinculado al Partido Liberal en Galicia. En 1910 y en 1923, fue nombrado gobernador civil de Barcelona. Durante la II República, se pasó al republicanismo y fue simpatizante del Partido Radical, aunque se mantuvo como independiente.

El máximo dirigente del Partido Radical y entonces presidente del gobierno, Alejandro Lerroux, le nombró en octubre de 1934 gobernador civil de Cataluña y, el 3 de abril de 1935, ministro de Gobernación. Dimitidos Lerroux y su sucesor, Joaquín Chapaprieta, el presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, le encargó en diciembre de 1935 formar gobierno y convocar elecciones. Desde el 14 de diciembre de ese año hasta el 19 de febrero de 1936, presidió el último gobierno del denominado Bienio Restaurador o Radical-cedista.

En su gabinete ya no figuraban miembros de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) y él mismo se presentó a esos comicios al frente de una nueva agrupación política, el Partido de Centro, en un intento promovido por el propio Alcalá Zamora para evitar la radical bipolarización entre izquierdas y derechas que vivía el país. Pero apenas obtuvo unos pocos diputados en las elecciones de febrero de 1936. Portela resistió las presiones de militares y políticos (especialmente las del general Francisco Franco, el dirigente cedista José María Gil-Robles y el ultraderechista José Calvo Sotelo), que le sugirieron que anulara los comicios que en aquel mes habían dado el triunfo al Frente Popular, y facilitó la transmisión de poderes al gobierno de Manuel Azaña en la citada fecha del 19 de febrero de 1936.

Tras iniciarse, en julio de 1936, la Guerra Civil, se exilió a la ciudad francesa de Niza. Aunque regresó al año siguiente, con la intención de colaborar con los gobiernos republicanos (incluso llegó a participar en la reunión de Cortes celebrada en Valencia), se trasladó de nuevo a Francia al rumorearse que había ofrecido su colaboración al jefe de los sublevados, Franco, antes de regresar a España.

Prieto Tuero, Indalecio (1883-1962)

Indalecio Prieto (1883-1962) se afilió al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) a primeros del siglo XX y perteneció a su sector moderado, cercano al liberalismo reformista y favorable a las alianzas con los partidos republicanos. Fue elegido diputado en febrero de 1918, mandato que renovó en 1919, 1920 y 1923 hasta que se produjo el golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera, cuando llevaba dos años como miembro de la Comisión Ejecutiva del PSOE. Dimitió en 1924 de ese cargo por discrepar de la actitud colaboracionista de algunos miembros de su partido, como Francisco Largo Caballero o Julián Besteiro, hacia la dictadura primorriverista, a la cual se opuso desde su inicio.

Junto a Fernando de los Ríos, fue el único socialista que participó (a título individual) en el llamado Pacto de San Sebastián (comité revolucionario para propulsar el advenimiento de una república) en agosto de 1930. Huyó a Francia en diciembre de 1930, después del fracaso de la sublevación de Jaca. Regresó a España poco después de la proclamación de la II República, en abril de 1931, y volvió a obtener el acta de diputado en las sucesivas elecciones legislativas (1931, 1933 y 1936).

Desempeñó el cargo de ministro de Hacienda en los dos primeros gobiernos provisionales de la II República, presididos respectivamente por Niceto Alcalá Zamora y por Manuel Azaña, desde abril hasta diciembre de 1931. En el primer gobierno constitucional encabezado por Azaña ocupó el Ministerio de Obras Públicas, de nueva creación, entre diciembre de ese año y septiembre de 1933. Miembro de la Comisión Ejecutiva del PSOE de nuevo desde 1932, ese mismo año se convirtió en propietario de El Liberal de Bilbao.

Se exilió otra vez en Francia tras el fracaso de la Revolución de Octubre de 1934 y volvió de nuevo a su país después de la victoria electoral del Frente Popular, en febrero de 1936. Ya iniciada la Guerra Civil, ocupó la cartera de la Marina y del Aire en el gobierno presidido por Largo Caballero (septiembre de 1936-mayo de 1937). Ministro de la Defensa Nacional desde mayo de 1937, fue destituido en marzo de 1938 por sus desacuerdos con el presidente del gobierno Juan Negrín. En noviembre de 1939, acabado el conflicto civil español, partió hacia México, donde se encargó de las labores de ayuda a los exiliados republicanos españoles.

Luchó desde el exilio por reinstaurar la democracia en España, y llegó a establecer relaciones con la oposición monárquica al régimen del general Francisco Franco, liderada por el hijo de Alfonso XIII, Juan de Borbón y Battenberg. Presidente del PSOE en el exilio (1948-1950), falleció en 1962 en la ciudad de México, después de haber escrito varias obras en las que exponía su visión de la política española que él mismo había vivido.

Samper IBÁÑEZ, Ricardo (1881-1938)

Ricardo Samper (1881-1938) fue presidente del gobierno republicano (1934). En 1911, fue elegido concejal de su Ayuntamiento natal como miembro de la Unión Republicana Autonomista de Valencia. Su carrera en el ámbito municipal culminó entre 1920 y 1923, al convertirse en alcalde de la capital valenciana.

Tras la incorporación de su partido a las filas del Partido Radical liderado por Alejandro Lerroux, tras la proclamación de la II República fue elegido en 1931 diputado en las Cortes Constituyentes y formó parte de la comisión encargada del proyecto de Constitución. Desde septiembre hasta octubre de 1933, desempeñó el cargo de ministro de Trabajo y Previsión Social en el primer gobierno presidido por Lerroux. Cuando el líder radical encabezó su segundo gabinete, en diciembre de ese año, le designó ministro de Industria y Comercio, puesto en el que permaneció hasta abril de 1934.

Durante las revueltas de 1934, recibió del presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, el encargo de formar gobierno. Intentó lograr un frágil equilibrio entre las fuerzas conservadoras (minorías radical, agraria, reformista), así como la Liga Catalana (la anterior Liga Regionalista) y la emergente Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA).

Su gobierno cayó en octubre, cuando la CEDA le retiró su apoyo y exigió pasar a integrar el gabinete. En el nuevo gobierno, presidido por Lerroux y en cuyo seno figuraban tres ministros de la CEDA, Samper se hizo cargo durante un mes del Ministerio de Estado. Ausente de España durante la Guerra Civil, falleció en 1938 en su retiro en la localidad suiza de Leysin.