ESPAÑA

GEOGRAFÍA

 


 

 

[Quelle: Handbücher der Auslandskunde: Spanien. Bd. 1,

hrsg. v. Günther Haensch u. Paul Hartig, Frankfurt a. M. (Diesterweg Verlag), S. 3]


MAPA OROGRÁFICO

MAPA HIDROGRÁFICO


La Península Ibérica se une al continente por el istmo de los Pirineos y está separada de África por el estrecho de Gibraltar. Los 5/6 de la Península Ibérica pertenecen a España; el resto a Portugal, Andorra y Gibraltar. España está situada en la zona templada, entre los 36° y 43° de latitud Norte y los 3° y 9° de longitud Este y Oeste, respectivamente. España viene a ser el puente de unión entre Europa y África.

Limita al Norte con Francia y el mar Cantábrico; al Este, con el Mediterráneo; al Sur con el Mediterráneo y el océano Atlántico; al Oeste, con Portugal y el Atlántico.

El territorio peninsular de España mide 492.000 km2. Incluidas las Baleares y las Canarias, la extensión es de 505.000 km2. La extensión de España es la vigésima parte de la europea. Sólo Rusia y Francia son territorios más extensos que España.

 

EL RELIEVE – LA OROGRAFÍA

 

El suelo de la Península es muy accidentado. Su altitud media es superior a la de los otros países europeos, excepto Suiza. Son cuatro los elementos constitutivos del relieve peninsular:

§   La MESETA CENTRAL, con las cordilleras que la atraviesan.

§   Los BORDES MONTAÑOSOS DE LA MESETA: Macizo Galaico y los sistemas Cantábrico, Ibérico y Sierra Morena.

§   Las DEPRESIONES ADOSADAS A LA MESETA: la del Ebro y la del Guadalquivir.

§   Las CORDILLERAS EXTERIORES A LA MESETA: los Pirineos y el sistema Penibético.

 

La Meseta

 

La Meseta ocupa el centro de la Península, con una extensión de 240.000 km2 y una altitud media de 650 metros sobre el nivel del mal. La Meseta Central está dividida en dos partes por la Cordillera Central o Carpetana, que la cruza hacia su mitad. La Meseta Norte es más extensa, llana y elevada que la Meseta Sur.

 

Bordes montañosos de la Meseta

 

La Meseta está limitada al Norte por el Macizo Galaico y la Cordillera Cantábrica; al Este, por el Sistema Ibérico; y al Sur por la Sierra Morena.

El Macizo Galaico tiene su principal elevación en la Cabeza de Manzaneda (1.778 m.).

La Cordillera Cantábrica se extiende próxima y paralela al mar Cantábrico. Está formada de montañas muy abruptas. En su extremo oriental se yergue el macizo de los Picos de Europa (2.650 m. de altura). El paso más importante de Castilla a Asturias es el Puerto de Pajares.

El Sistema Ibérico va de Norte a Sur. Comienza con elevados páramos y se encuentran después las sierras de La Demanda, Cebollera y Moncayo (2.313 m.). Más al Sur aparecen dos alineaciones: la Sierra de Albarracín y los Montes Universales, con la Muela de San Juan; la otra constituida por las de Cucalón, San Just, Gúdar y Javalambra (2.020 m.).

La Sierra Morena está en el borde meridional con elevaciones poco importantes, destacando la de Almaden, Alcudia, Pedroso y Aracena. El paso principal en la ruta de Madrid a Andalucía es el desfiladero de Despeñaperros.

 

Depresiones adosadas a la Meseta Central

 

Las principales depresiones son dos: la del Ebro y la del Guadalquivir.

La depresión del Ebro, de forma triangular, limita al Norte con los Pirineos y los Montes Vascos, y al Sur, con el Sistema Ibérico. Por el Este está abierta al Mediterráneo. Es llana, en general, y está regada por el río Ebro y sus afluentes.

La depresión del Guadalquivir limita con la Sierra Morena por el Norte y con el Sistema Penibético por el Sur. Termina en el Atlántico por el Suroeste. Es llana en la orilla izquierda del río.

 

Cordilleras exteriores a la Meseta Central

 

Los sistemas exteriores a la Meseta son: los Pirineos, los Montes Vascos, la Cadena litoral catalana y el Sistema Penibético.

Los Pirineos constituyen, después de los Alpes, el macizo montañoso más importante de Europa. Tienen pendientes rápidas y abruptas, cumbres elevadas y pasos inaccesibles por muchos sitios. Su longitud es de 450 kilómetros. Los Pirineos navarros no alcanzan mucha elevación. Los Pirineos aragoneses o centrales constituyen la sección más alta de la cordillera: Pico de Aneto (3.404 metros sobre el nivel del mar), Monte Perdido (3.351 metros), etc. Los Pirineos catalanes también son muy elevados (Puigmal, 2.909 metros). Los pasos principales se encuentran en los dos extremos de la cordillera.

Los Montes Vascos se alzan entre los Pirineos y la Cordillera Cantábrica. Son un conjunto de montañas de unos 1.500 m., sin alineación ordenada. Entre otras, se encuentran las sierras de Aralar y Andía, Peña Gorbea y Peña Orduña.

La Cadena Litoral Catalana tiene dos alineaciones: una interior, más elevada, con las sierras de Montserrat y Montsant, y otra paralela y próxima a la costa.

El Sistema Penibético se extiende desde el cabo de la Nao hasta el estrecho de Gibraltar. Sus elevaciones más importantes son las sierras de Alcaraz, Sagra, Segura, Filabres, Nevada y Ronda. En Sierra Nevada está el pico de Mulhacén (3.481 m.), que es el más alto de la Península.

 

Cordilleras interiores de la Meseta Central

 

Las cordilleras interiores de la meseta son dos: la Cordillera Central y los Montes de Toledo o Cordillera Oretana.

La Cordillera Central arranca al Este con elevaciones pequeñas, Sierra Ministra y Altos Baharona; pero hacia el Oeste alcanza pronto mayores alturas en las sierras de Somosierra, Guadarrama y Gredos (2.592 m.). Sigues después la sierra de Peña de Francia y la sierra de Gata, de menor altura. Los pasos principales de la Cordillera Central son Somosierra y le de Navacerrada.

Los Montes de Toledo o Cordillera Oretana se levantan hacia la mitad de la Meseta Sur. Sus sierras, aisladas, tienen poca altura (1.500 m.). Las principales son los Montes de Toledo y las sierras de Altamira, Guadalupe, San Pedro y Montánchez.

 

LAS COSTAS

 

El carácter de las costas depende del relieve de los terrenos próximos al mar. Allí donde llegan hasta el litoral macizos montañosos, la costa es brava, acantilada, con pocos puertos naturales y escasas playas. En cambio, en las zonas donde los terrenos próximos son bajos y llanos, la tierra muere suavemente en el mar y el litoral queda convertido en una playa continua.

El litoral de la Península Ibérica tiene una longitud de unos 3.990 km., de los que 3.144 pertenecen a España y el resto a Portugal.

La Costa cantábrica se extiende desde la desembocadura del río Bidasoa, limítrofe con Francia, hasta la Estaca de Vares. Es costa brava, acantilada, obra de un mar tormentoso que la erosiana continuamente. Llegan hasta ella las estribaciones de la Cordillera Cantábrica. Accidentes notables son el golfo de Vizcaya y los cabos de Machichaco, Ajo, Peñas y Estaca de Vares.

La Costa gallega del Atlántico se extiende desde el cabo de Ortegal hasta la frontera portuguesa. Es muy recortada, presentando numerosas rías por las que el mar penetra profundamente: las Rías altas y las Rías Baxas. Sus principales accidentes son las rías del Ferrol, La Coruña, Muros, Arosa, Pontevedra y Vigo, que forman puertos naturales, y los cabos de Ortegal, Toriñana y Finisterre.

La Costa portuguesa es rectilínea y baja en general.

La Costa atlántica meridional se extiende desde la frontera protuguesa hasta la punta de Tarifa, en el estrecho de Gibraltar. Es baja y arenosa en gran parte. Como accidentes importantes se hallan la bahía de Cádiz, el cabo Trafalgar y la punta de Tarifa.

La Costa mediterránea abarca desde la punta de Tarifa hasta el cabo de Creus. Presenta características distintas, según las zonas:

La zona meridional, desde el Peñón de Gibraltar al cabo de Gata, es alta y rocosa. Accidentes principales: la bahía de Algeciras y los golfos de Málaga y Almería.

La zona levantina presenta tres grandes arcos limitados por los cabos de Gata, Palos, la Nao y Creus. La costa del primer arco – considerados de Sur a Norte – es accidentada. En ella está el puerto natural de Cartagena. La costa que va del cabo de Palos al de Creus tiene carácter vario: unas veces, baja y arenosa; otras, alta y abrupta. Sus accidentes más notables son: el Mar Menor, en Murcia, el golfo de Valencia, el delta del Ebro y el golfo de Rosas.

 

LOS RÍOS – LA HIDROGRAFÍA

 

Los ríos de la Península son, en general, poco caudalosos y de régimen irregular, porque las lluvias también son escasas e irregulares. Además salvan grandes desniveles y van muy ancajados en el suelo, debido al accidentado relieve.

El sistema Ibérico, Cantábrico y Penibético dividen la Península en tres vertientes:

La vertiente cantábrica, con ríos cortos y de rápida corriente, por la proximidad al mar de la alta cordillera en que nacen. También son caudalosos por las frecuentes lluvias. Entre los más importantes figuran el Nervión, que forma la ría de Bilbao, y el Nalón y el Navia, ríos asturianos.

La vertiente atlántica es la más extensa de la península. A ella pertenecen el Miño, que marca la frontera entre Portugal y Galicia; el Duero, Tajo y Guadiana, ríos de la Meseta, y el Guadalquivir, río de la depresión de su nombre.

El Miño (340 km.) es de caudal regular, nace en el Norte de la provincia de Lugo; pasa por Lugo, Orense y Tuy, separa la provincia de Pontevedra de Portugal y desemboca en el Atlántico. Su principal afluente es el Sil.

El Duero (937 km.) tiene su cuenca, la más extensa de la Península, en la Meseta Norte. Nace en el pico de Urbión, pasa por Soria, Toro y Zamora y hace de límite entre España y Portugal. Es navegable en este país y desemboca en el Atlántico por Oporto. Afluentes principales: por la derecha, el Pisuerga y el Esla; por la izquierda, el Eresma y el Tormes.

El Tajo (1.008 km.) es el río más largo de la Península. Su cuenca se extiende en la Meseta Sur, entre la Cordillera Central y los Montes de Toledo. Nace en la Sierra de Albarracín (Teruel) y corre de Este a Oeste, como los otros grandes ríos de la Meseta. Pasa por Aranjuez, Toledo, Talavera de la Reina y Alcántara. Sirve después de límite entre España y Portugal, hasta que se interna en este país y desagua en el Atlántico por Lisboa.

Por la derecha recibe como afluentes importantes el Jarama, el Guadarrama, el Alberche y el Alagón; por la izquirda, el Guadiela y el Salor.

El Guadiana (825 km.) es, por su caudal, el menos importantes de los ríos de la vertiente atlántica. Nace junto a la sierra de Alcaraz (Albacete), atraviesa las lagunas de Ruidera, se acerca a Ciudad Real y pasa por Mérida y Badajoz. Luego tuerce su curso hacia el Sur, sirviendo de límite entre España y Portugal, se interna en territorio portugués y desagua en el Atlántico por Ayamonte, después de servir otra vez de límite entre los dos países. Sus afluentes más importantes son el Cigüela por la derecha y el Jabalón y el Zújar por la izquierda.

El Guadalquivir (680 km.) es un río de llanura. Nace al pie de la sierra de Cazorla. Pasa por Córdoba y Sevilla, desde donde es navegable hasta su desembocadura en el Atlántico por Sanlúcar de Barrameda. Recibe como afluentes, por la derecha, el Guadalimar, el Jándula y el Guadiato, y por la izquierda, el Guadiana Menor y el Genil.

La vertiente mediterránea está formada por los ríos Ebro, Turia, Júcar y Segura.

El Ebro (928 km.) es el río más largo y caudaloso de España. Nace en los manantiales de Fontibre, cerca de Reinosa (Santander). Para por Miranda (Burgos), Logroño, Zaragoza y Tortosa y desemboca en el Mediterráneo formando un vasto delta. Por la derecha recibe como afluentes el Jalón, el Huerva y el Guadalope, y por la izquierda, el Aragón, el Gállego y el Segre. El Ebro tiene gran importancia económica, pues sus aguas se aprovechas para el riego y la navegación en los canales de Tauste, Imperial de Aragón y los dos del delta.

El Turia o Guadalaviar (243 km.) nace en la Muela de San Juan, pasa por Teruel y, después de regar la huerta de Valencia, desemboca en el Mediterráneo.

El Júcar (498 km.) nace cerca de Muela de San Juan, pasa por Cuenca, riega la huerta de Alcira (Valencia) y desemboca por Cullera. Su principal afluente es el Cabriel.

El Segura (341 km.) nace en la sierra de su nombre, riega las huertas de Murcia y Orihuela (Alicante) y desemboca cerca de Guardamar. Sus afluentes más importantes son el Mundo y el Sangonera.

El Turia, el Júcar y el Segura son ríos de gran pendiente y de caudal muy variable.

Otros ríos mediterráneos son el Ter, el Llobregat (ríos de Cataluña, cortos y caudalosos); el Guadalhorce y el Almería, ríos meridionales, de curso corto y escaso caudal.

 

Lagunas

 

En España no hay verdaderos lagos, sino lagunas: la de Gallocanta, en Zaragoza; la de Bañolas, en Gerona; y la de La Janda, en Cádiz. En el Mediterráneo hay lagunas litorales: la Albufera, en Valencia, y el Mar Menor, en Murcia.

 

EL CLIMA

 

El clima de la Península es muy variado. Predomina, sin embargo, el clima continental o de temperaturas extremas, menos en las zonas costeras, que tienen clima marítimo o de temperaturas suaves.

Los más importantes factores que influyen en el clima de la Península son: el relieve, los vientos, las lluvias y la temperatura.

El relieve

En la Meseta, las diferencias de temperatura son muy grandes; y las lluvias, escasas debido a la considerable altitud de aquel núcleo central y a que las cordilleras paralelas a las costas impiden que las corrientes de aire marítimo penetren en toda la Península.

Los vientos

Los vientos predominantes en la Península son los del NO. y SO., que proceden del Atlántico y son lluviosos, y los del SE., que que vienen de África y son cálidos.

Las lluvias

La distribución de las lluvias es muy irregular por depender de los vientos, cambios de temperatura, disposición del relieve, etc. En relación con las lluvias se consideran dos grandes zonas: Iberia húmeda e Iberia seca. La primera comprende las regiones costeras del Cantábrico y del Atlántico y los montes Pirineos (la España verde). La segunda comprende la Meseta Central, las dos depresiones laterales y el litoral mediterráneo hasta Barcelona.

La temperatura

La temperatura varía mucho de unas regiones a otras, y aun en la misma región. Las temperaturas máximas se registran en el Sur: Córdoba („la sartén de Andalucía“), Sevilla, Murcia; las temperaturas mínimas en la Meseta Norte.

Regiones climáticas

Atendiendo a los factores expuestos, se distinguen en la Península las siguientes zonas climáticas:

Zona central, que corresponde a la Meseta y depresión del Ebro, de clima continental, es decir, con temperaturas extremadas en invierno y en verano, y lluvias escasas.

Zona atlántica, que comprende el litoral cantábrico, Galicia y gran parte de Portugal. Tiene clima atlántico, de lluvias frecuentes y abundantes, inviernos suaves y veranos templados.

Zona mediterránea, con inviernos templados y veranos calurosos y prolongados. En la parte sur-oriental de esta zona, desde el cabo de la Nao hasta Almería, el clima es más cálido y seco, de lluvias muy escasas.

Zona del Guadalquivir, con inviernos cortos y suaves, veranos muy cálidos y secos. Se dan en ella las temperaturas máximas de toda España.

[Fuente: Nueva Enciclopedia Escolar H. S. R. (aprobada por el Ministerio de Educación y Ciencia), Burgos: Hijos de Santiago Rodríguez, 231974, p. 507 ss.]