LO ARTÍCULO NEUTRO

El artículo neutro lo

© Justo Fernández López


 

Artículo lo y sus diferentes funciones 

 

El español posee más determinantes neutros que otras lengus románicas, que sólo poseen el demostrativo. El español posee el pronombre ello, la forma pronominal átona lo, y el artículo lo.

Las peculiares características de la forma invariable lo han producido numerosas polémicas acerca de su estado gramatical (artículo o pronombre), así como sobre cuál es su rasgo definitorio frente a las formas el, la, los, las (el carácter neutro o el no contable) o sobre cuántas clases de lo existen. Para unos lo es artículo, mientras que para otros es un pronombre. Entre los que consideran que es un artículo, algunos lo tratan como un elemento ‘nominalizador’ de adjetivos y construcciones preposicionales o adverbiales.

El artículo determinado lo puede confundirse por su forma con el acusativo del pronombre personal de tercera persona masculino o neutro. Pero mientras el pronombre lo acompaña siempre a un verbo, el artículo lo se antepone a adjetivos, adverbios, pronombres posesivos, la preposición de (lo de) y oraciones de relativo.

 

Artículo neutro lo 

 

El artículo neutro lo sólo aparece en relación sintagmática con palabras que no sean verbos. Lo en relación con un verbo es pronombre neutro átono y tiene la función de objeto directo o de predicado nominal de una oración copulativa.

La forma neutra del artículo lo sólo puede aparecer con adjetivos calificativos (lo hermoso de Toledo), así como con algunos determinativos (los posesivos, los ordinales, ciertos indefinidos: uno y otro, bastante y demás); también con el relativo cual y las oraciones relativas con que, además de aparecer con algunos adverbios en determinadas construcciones. También puede anteceder a un sintagma preposicional (lo de siempre) y a un sintagma cuyo núcleo es un participio (lo ocurrido ayer). El género del adjetivo después del artículo lo queda neutralizado y se presenta con la terminación del masculino singular, forma no marcada: lo blanco, lo ordinario, lo absurdo, lo suyo, lo uno, lo segundo, lo otro, lo breve, lo bastante, lo cual ..., lo que ...). Solamente en las construcciones enfáticas exclamativas el adjetivo concierta con el sujero (¡lo valientes que son! = ¡qué valientes son esos hombres!).

No aceptan combinación con lo los demostrativos ni los cardinales ni otros como tal, cualquiera, todo, cada, sendos ni cuanto.

 

 

lo

adjetivo en -o

 

 

sustantivado

lo

participio

lo

posesivo en -o

lo que ...

lo de

sustantivo

 

 

 

demostrativo

lo de que ...

lo siento por lo de

sustantivo

siento lo de

lo

frase preposicional: lo de siempre

¡lo

adjetivo variable

que

es / son

lo exclamativo

¡lo

adverbio

verbo

lo que pasa es que ...

 

‘ocurre que ...’

lo que

verbo

es/son

oración escindida

-

verbo + adv./adjetivo

pero lo que se dice + adverbio/adjetivo

lo más

adjetivo

 

que ...

superlativo

relativo

lo más

adverbio

de

lo más

adjetivo

superlativo absoluto

lo peor / mejor

verbo

más  

adjetivo/sustantivo

de lo

participio

comparativo

más

de lo que ...

a

lo

 

‘a la manera de...’

todo

lo que ...

“alles, was”

todo

lo que no sea ...

“alles andere als”

con

lo que

verbo

causal

para

concesiva

con

lo

adjetivo variable / adverbio

 

que ...

 

 

 

verbo

causal

para

concesiva

por

lo

 

adjetivo variable

 

causal

... de

lo

... de

lo que ...

 

verbo

lo bastante

adjetivo variable

como para

comparativa

 

Sustantivación

 

Una de las funciones del artículo es la de sustantivador de cualquier categoría de palabras:

El lenguaje de los periódicos.

El lenguaje periodístico.

El lenguaje que emplean los periódicos

Si suprimimos en los ejemplos anteriores el nombre núcleo lenguaje, nos quedan: el de los periódicos, el periodístico, el que emplean los periódicos. En los tres casos se produce una sustantivación del adyacente por medio del artículo, en este caso el.

Igualmente, lo puede sustantivar construcciones complejas como son el de los periódicos, el periodístico, el que emplean los periódicos, cuya función es adyacente al núcleo nominal, es decir, equivalente a la del adjetivo. Y así tenemos:

Lo de los periódicos.

Lo periodístico.

Lo que emplean los periódicos.

Una palabra, un conjunto de palabras y hasta una frase entera pueden desempeñar las funciones propias del sustantivo. A eso se llama nominalización o sustantivación.

Lo bueno fue lo que sucedió después.

Pueden sustantivarse:

El adjetivo: Lo bueno es amado por todos. / Aquel negro es mi vecino.

El infinitivo: Comer – o “el comer” – es necesario.

El participio: lo decidido por el pueblo español.

Una oración entera: Me dijo lo que te he contado.

Un pronombre: Éste no irá con vosotros.

Lo sirve para anunciar la condición circunstancialmente sustantiva de expresiones que, de ordinario, no la tienen; tales como adjetivos, participios, adverbios, pronombre posesivos u oraciones de relativo:

Lo antiguo me gusta más que lo moderno.

Lo ocurrido ayer en las carreteras españolas fue trágico.

Me gusta mucho por lo bien que habla.

Volveré lo más pronto posible.

Lo mío es la filosofía. Lo que menos se me da son las ciencias.

Lo que más me gusta de Ronda es el clima.

Lo + adjetivo sirve para delimitar una parte, aspecto o momento de una totalidad, en vez de una colectividad o una pluralidad. 

Lo cortés no quita lo valiente.

El artículo “neutro” lo se emplea delante de adjetivos calificativos con terminación masculina. El artículo lo los convierte en sustantivos abstractos. Estos adjetivos pueden estar modificados por un adverbio:

lo bueno, lo grande, lo hermoso, lo fácil, lo otro

lo extraño del asunto es que ...

lo bueno es que ...

lo normal es que ...

lo malo de todo esto es que ...

lo políticamente correcto

lo sano de la fruta

por lo visto

Lo escandaloso tiene audiencia.

Se trata de saber combinar lo útil con lo agradable.

Lo verdaderamente útil de este programa es que ...

En lo graciosas y atractivas, ninguna mujer aventaja a las andaluzas.

A veces estos adjetivos sustantivados tienen valor colectivo: lo bueno dura poco = ‘las cosas buenas duran poco’. En algunos casos muy contados ese mismo sentido abstracto puede ser expresado por el artículo el:

lo alto de un mueble =

el alto de un mueble

lo absurdo de esa afirmación =

el absurdo de esa afirmación

No tenemos más que lo preciso para vivir sin trabajar.

Lo bueno es más inverosímil que lo malo.

El artículo lo puede ir también delante de nombres comunes empleados como adjetivos o adverbios:

Todo fue muy grande en aquel príncipe: lo rey, lo capitán, lo santo.

Si el poeta se ciñe a la realidad, ¿de qué le sirve lo poeta?

El artículo lo puede ir también sustantivar participios. Sin embargo, no todos los participios pueden aparecer en un sintagma determinante introducido por el artículo lo. Los participios de verbo intransitivo o de régimen preposicional no admiten la sustantivación con lo:

*Lo insistido.

*Lo pecado.

*Lo funcionado.

Frente a ejemplos de participios de verbos transitivos:

Lo apetecido por todos.

Lo vendido esta temporada.

Lo visto en las playas de Marbella.

Hubo que sustituir lo averiado de la maquinarias.

Lo cansado del viajo nos llevó a dormir profundamente.

Si el verbo intransitivo admite un uso transitivo, se puede sustantivar con lo:

Lo andado.

Que me quiten lo bailado.

El artículo lo puede sustantivar pronombres posesivos. En algunos casos, es posible incluso que el posesivo esté modificado por un cuantificador de grado:

Las matemáticas no son lo suyo.

Esto es lo más suyo.

Lo mío es la música.

(Hay que dar) a cada uno lo suyo.

¿Qué hay de lo mío?

El artículo lo se usa también para sustantivar oraciones de relativo (proposiciones adjetivas):

Tú no sabes lo que dices.

No te imaginas lo que he sufrido.

Yo lo que digo es lo siguiente: ...

Por lo que se ve, usted no tiene idea de lo que cuesta hoy la vida.

Cuando se antepone al pronombre relativo cual, introduce una oración explicativa del hecho enunciado anteriormente, una información que se acaba de dar. En este caso la oración de relativo va entre comas en función de aposición explicativa o está separa de la anterior por un punto:

No llamó ni una sola vez desde que está en Madrid, lo cual me extraña mucho.

Su mujer le amenazó que un día lo dejaría si seguía comportándose así. Ante lo cual él cambió su comportamiento frente a ella.

Cuando el antecedente de la oración de relativo no es un, sino toda la oración precedente, el relativo que puede originar confusión, por lo que hay que emplear lo que para que quede claro el sentido neutro.

No todos los obreros aceptaron el nuevo convenio ofrecido por la empresa, lo que impidió que se desconvocara la huelga.

[lo que = la no aceptación del nuevo convenio por parte de algunos obreros; si empleamos solamente que, el sentido neutro no queda claro, pues el relativo pudiera referirse al sustantivo empresa que sería la que habría impedido que se desconvocara la huelga]

Las expresiones a cuya causa / a cuya vista / por cuya razón, cuando se refieren al contenido de toda la oración anterior, son equivalentes de a causa de lo cual / a vista de lo cual / por lo que:

Y vieron que las lumbres se iban acercando a ellos, y mientras más se llegaban mayores parecían. A cuya vista [a vista de lo cual] Sancho comenzó a temblar como un azogado. (D. Quijote, cap. XIX)

Esta clase de fruta es un gran laxante y purifica la sangre, por cuya razón [por lo que] le recomiendo la coma con frecuencia.

Construcciones en las que la preposición no precede al relativo, sino a lo que / lo cual:

Ya me imagino por lo que vienes.

Con lo que ganamos es suficiente.

Empezó a llover, en vista de lo cual nos quedamos en casa.

No tenía tu número de teléfono, por lo que no te pude llamar.

Comparación: Para referirse al modo en que se hace algo se usa a veces la expresión a lo + adjetivo / sustantivo. El sustantivo puede ser un nombre propio de persona cuyas características o modo de hacer las cosas el hablante considera típico de esa persona. Si la comparación se refiere a formas o modo de hacer algo en otros países o culturas, se emplea la construcción a la + adjetivo femenino:

Lleva un peinado a lo Farrah Fawcett.

Va peinada a lo dama de Elche.

Yo voy a tomar unos calamares a la romana.

Se despidió a la francesa.

Pasta a la italiana.

Budín de pan a la alemana.

Paella a la valenciana.

Según Bosque y Moreno (1989), se pueden distinguir tres valores distintos del artículo neutro lo:

 

lo individuativo

 

Denota entidades no humanas e individualiza una característica general restringiéndola a uno de sus aspectos:

Lo malo de la vida en la ciudad.

Lo bueno de la vida de estudiante.

[se individualiza un aspecto de la vida en la ciudad o en la vida estudiantil

«El lo individuativo denota entidades no humanas caracterizadas por la propiedad indicada en el modificador: lo blanco denota la entidad o el conjunto de entidades de color blanco. Dichas entidades pueden ser objetos concretos o abstractos, clases o conjuntos de objetos, cualidades, sucesos y acontecimientos, o contenidos proposicionales. En expresiones fosilizadas como dentro de lo posible, en lo sucesivo o a lo lejos hay un lo individuativo que denota hechos, unidades de tiempo o lugares. Característicos del lo individuativo son el rechazo de los adjetivos que se predican de personas (*lo tacaño, *lo cariñoso), debido a que sólo denota entidades no humanas, y la aceptación de modificadores de tipo superlativo (lo más blanco, lo más complicado de este libro).

Es individuativo el lo que aparece seguido de subordinadas sustantivas introducidas por la preposición de (lo de que los mariscos se pongan por la nubes; lo de añadir un tercer carril a este tramo). Tales construcciones se refieren a hechos acaecidos o en cualquier caso mencionados o presentes en el contexto, por lo que podemos denominar factivo a este tipo de lo.» [Leonetti 1999, § 12.1.3]

 

lo cualitativo

 

El lo cualitativo denota una propiedad tomada en su grado extremo y corresponde a construcciones como:

lo + adjetivo + de + sustantivo

por lo + adjetivo

En esta vivienda me molesta lo ruidoso de la calle.

[en la calle hay muchísimo ruido y eso me molesta]

No pegué ojo toda en la noche por lo angosto de la cama.

[la extrema angostura de la cama no me dejó dormir]

«El lo cualitativo denota cualidades o propiedades tomadas en su grado máximo: una de las interpretaciones de

Me impresionó lo duro de aquel trabajo

es parafraseable por

Me impresionó el grado extremo de dureza de aquel trabajo

y es cualitativa (la otra es una interpretación individuativa que alude a la parte dura, o al aspecto duro, del trabajo). Las mismas lecturas se pueden asignar al sintagma

lo alto de la montaña:

la individuativa equivale a la parte (más) alta de la montaña, y la cualitativa a la altura extrema de la montaña.

El lo cualitativo contrasta con el individuativo por el hecho de admitir adjetivos que se predican de personas

lo tacaño de Ernesto

lo cariñoso de la niña

y rechazar en cambio los superlativos

lo más duro de este trabajo

sólo puede tener una lectura individuativa.

Es compatible, sin embargo, con los adjetivos modificados por muy o poco, sintagmas como

lo poco preparado de Pepe

lo muy duro de este trabajo

pueden recibir una lectura cualitativa.

Se ha comparado este lo con el de las construcciones enfáticas

Lo duro que era aquel trabajo.

Las diferencias que existen entre ambas clases de lo es que uno aparece en una estructura oracional enfática, en el seno de un constituyente antepuesto, y el otro en un sintagma nominal, y además, en que el lo cualitativo exige la presencia obligatoria del complemento preposicional introducido por la preposición de – un sintagma como

lo picante de este plato

puede indicar la propiedad de ser picante en extremo, además de aceptar también una lectura individuativa, pero si el complemento preposicional desaparece, lo picante pierde la lectura cualitativa. Merecen una mención aparte las construcciones del tipo de lo más + adjetivo; en ellas es fácil encontrar, además de los casos en los que lo va seguido, correctamente, de un adjetivo en masculino

un arroz de lo más sabroso,

ejemplos de discondancia con los siguientes, frecuentes en el habla coloquial:

Son de lo más infantiles.

Unas declaraciones de lo más explosivas.» [l. c.]

 

lo cuantitativo

 

El lo denotador de cantidades o lo cuantitativo aparece con verbos que se acompañan de complementos de cantidad o que admiten un adjunto que expresa cantidad:

No come lo necesario.

No lo aprecian lo justo.

Gana lo suficiente para vivir.

Estudia lo imprescindible.

«El lo cuantitativo denota cantidades, en secuencias como

No duerme lo necesario.

Cobra lo justo.

Su comportamiento es muy similar al de cuantificadores como mucho, poco o bastante. Los adjetivos que siguen al lo cuantitativo pertenecen a un grupo restringido:

necesario, suficiente, imprescindible, conveniente, justo

y pocos más, pero la interpretación es posible también con modificadores no adjetivos:

Cobra lo de siempre.

Dura lo que te dije.» [l. c.]

 

lo enfático: exclamativo / ponderativo

 

lo + adjetivo variable + que es/son ...

lo + adverbio + que + verbo

Estas construcciones exclamativas se refieren a la intensidad con que se quiere usar un adjetivo o un adverbio. El artículo lo delante de un adjetivo seguido de la conjunción que tiene el significado de cuánto o cuán. Las construcciones enfáticas con lo son posibles únicamente si el sintagma adjetivo o adverbial que lo sigue denota cualidades graduables o cuantificables. En estas construcciones, el adjetivo concuerda con el sujeto porque esta construcción se refiere a una mención o concepción previa, es decir, el hablante ya ha constatado o dicho previamente que el sujeto al que se refiere tienes esta cualidad.

Lo inteligente que es Miguel.

Lo caballero que es Juan.

Lo presumida que es su mujer.

Lo divertidas que son esas chicas.

Lo pretenciosos que son esos chicos.

En cambio:

*Lo descalzos que van esos niños.

*Lo decidido que está todo eso.

*Lo culpable que es el acusado.

Esta restricción afecta también a las expresiones comparativas y superlativas que ya indican de por sí el grado en que debe tomarse la propiedad que denotan:

*Lo más antipático que es ese chico.

*Lo más rica que es esa mujer.

*Lo máxima que es la preocupación que tenemos.

Excluidos de esta restricción quedan los cuatificadores de grado mucho y poco que sí pueden ir acompañados de lo:

Lo mucho que la quiere.

Lo mucho que gana.

Lo poco que me gusta salir con esos chicos.

Lo poco que vienen a verme.

Son marginalmente aceptables en estilo coloquial expresiones como

Lo guapísimo que te encuentro.

Lo muy antipático que estás hoy.

Con las construcciones enfáticas con lo es posible la paráfrasis exclamativa:

¡Qué valientes eran! =

¡Cuán valientes eran! =

¡Lo valientes que eran!

¡Cuánto tuvo que sufrir el pobre! =

¡Lo que tuvo que sufrir el pobre!

¡Qué interesante es este libro! =

¡Lo interesante que es este libro!

¡Lo curiosa que es su mujer! =

¡Qué curiosa es su mujer! =

¡Cuán curiosa es su mujer!

¡Lo rara que parece esa gente! =

¡Qué rara parece esa gente!

¡Lo graciosas que son esas chicas! =

¡Qué graciosas son esas chicas!

¡Lo hermosas que son esas rosas! =

¡Qué hermosas son esas rosas!

Estas construcciones enfáticas pueden aparecer en oraciones subordinadas de predicados que seleccionan interrogativas o exclamativas:

Ya sabes lo curiosa que es su mujer.

No te imaginas lo interesante que es este libro.

Nunca se dio cuenta de lo mucho que la quería.

Después de casarse se dio cuenta de lo vago que era.

Se quejó de lo difícil que era entender ese libro.

Me encanta lo bien que canta. =

Me encanta por lo bien que canta. =

¡Qué bien canta! (Eso) me encanta.

Me da pereza lo lejos que vives. =

Me da pereza porque vives muy lejos.

¡Qué lejos vives! Eso me da pereza.

Hay que ver lo listas que son. =

¡Qué listas son! =

¡Lo listas que son!

No sabes lo mal que me viene tener que salir ahora. =

¿Tener que salir ahora? Eso me viene muy mal.

¡Lo hermosas que son esas rosas! =

¡Qué hermosas son esas rosas! =

¡Hay que ver lo hermosas que son esas rosas!

¡Lo bien que escribe! =

¡Qué bien escribe! =

¡Me maravilla lo bien que escribe! =

¡Hay que ver lo bien que escribe!

Después del artículo lo no puede ir una preposición. No son normales las construcciones

*¡Lo a que hemos llegado!

*¡Lo en que piensas!

Sí son normales los ejemplos siguientes:

¡A lo que hemos llegado!

¡En lo que piensas!

Una idea de lo difícilmente que se consigue trabajo la da el hecho de que en esta región hay un paro del 17 por ciento. =

Una idea cuán difícilmente se consigue trabajo la da el hecho de que en esta región hay un paro del 17 por ciento.

«Cuando el grupo lo + adjetivo va seguido de la palabra que, lo (que ya no es artículo, sino pronombre neutro) y que forman un adverbio que hace de complemento del adjetivo y que significa “qué” o “cuánto” (o “cuán”):

Lo fuertes que eran. =

Cuán fuertes eran.

No sabes lo buenas que son. =

No sabes qué buenas son.

No te puedes imaginar lo guapa que es.

¡Si supieras lo infeliz que es con ese hombre!

Es increíble lo traviesa que es esa chiquilla.

Es impresionante lo que sabe.

En estos casos vemos que el adjetivo no está sustantivado y funciona como predicativo, concertando con el sustantivo al que se refiere.»

[Seco, Manuel: Gramática esencial del español. Madrid: Espasa-Calpe, ²1989, p. 166]

Lo que en español se expresa con la construcción  lo + adjetivo variable / adverbio se expresa en otros idiomas con otras construcciones. A diferencia de otras lenguas, el español no usa en estos casos ni cómo ni cuán:

Alemán: wie + adjetivo / adverbio + sujeto + verbo:

Wie schön sie sind!  ¡Lo bonitas que son!

Francés: ce que + sujeto + verbo + adjetivo / adverbio

Inglés: how + adjetivo / adverbio + sujeto + verbo

Italiano: quanto / come + verbo + adjetivo / adverbio

 

lo término de una comparación

 

Compró más libros de lo esperado.

El candidato es más joven de lo previsto.

Juan es más rico de lo que tú crees.

Compró más libros de lo que yo pensaba.

 

lo superlativo relativo

 

lo + más + adjetivo / lo mejor / lo peor  

Compramos lo más barato posible porque no nos quedaba dinero.

Salgo un momento, volveré lo más pronto posible.

Salgo un momento, volveré lo más pronto que pueda.

Vuelve lo antes posible, por favor.

Este libro es lo más interesante que he leído hace tiempo.

Esta película es lo peor que he visto.

Aprobó lo más difícil del examen.

 

lo superlativo absoluto

 

es de lo más + adjetivo

verbo + adverbio/adjetivo + pero lo que se dice + addverbio/adjetivo

Esta construcción expresa una valoración. El sentido es muy próximo al del superlativo absoluto (‘en alto grado’).

Es de lo peor que conozco.

Este libro es de lo más interesante que he leído.

Este ordenador es de lo mejor que hay en el mercado.

Ese bar es de lo más caro, no te lo recomiendo.

Su conferencia fue de lo más confuso (que he oído).

La construcción: verbo + adverbio / adjetivo + pero lo que se dice + adverbio / adjetivo, se usa para romper la interpretación banal que podría dar el interlocutor del término que está usando el hablante, para señalar que se trata de un uso verdadero con todos los matices y todo lo que implica el significado de la palabra y no de un uso cualquiera:

Es encantador, pero lo que se dice encantador.

Este sistema es muy estable, pero lo que se dice estable.

Esa chica es rica, pero lo que se dice rica. Que es millonaria, vamos.

Estos chicos son tontos, pero lo que se dice tontos.

 

lo demostrativo

 

lo de ... / lo de que ... / lo que ...

Lo de hace referencia, de manera vaga, a hechos o situaciones pasadas. El hablante no quiere o no puede nombrar la entidad a que se refiere, ya sea economía del discurso ya por la dificultad de encontrar una palabra adecuada. En estos casos, se usan también las formas del demostrativo neutro esto / eso / aquello.

No sabía lo del accidente de Torrevieja.

¿Ya sabes lo del atraco al Banco Central?

No sabía lo de tu marido, ¿cuándo tuvo el accidente?

Lo de la guerra de las Malvinas ya está más que olvidado.

No sabía nada de lo de Miguel y Ana.

Sobre la mesa tienes lo de hoy.

Lo que pretende la empresa con los despidos es injusto.

Lo de que van a bajar los impuestos es un bulo de la prensa.

Lo del año pasado fue aún mejor.

Lo de ducharse siempre con agua fría no me parece muy sano.

A mí no me parece bien lo de no invitar a su mujer también.

¿Qué es aquello, lo de la derecha?

A veces, para recordar el asunto al que se refiere el hablante con siento que, en lugar de un verbo se usa lo de + tema. La construcción en estos casos es siento lo de ... / lo siento por lo de ...

Siento lo de tu despido.

Lo siento por lo de tu despido.

Siento no poder aceptar tu invitación.

Lo siento por tu invitación.

 

lo causal

 

con lo que + verbo

por lo + adjetivo variable + que + verbo

... de (lo) + adjetivo variable + que + verbo

... de lo que + verbo

Todos lo aborrecen por lo pesado que es.

[él es muy pesado y esto lo hace aborrecible] =

Todos lo aborrecen por ser muy pesado.

Todos la aborrecen por lo pesada que es.

[ella es muy pesada y esto la hace aborrecible] =

Todos la aborrecen por ser muy pesada.

No podía dormirse de lo cansada que estaba. =

No podía dormirse de cansada que estaba.

No puedo andar de lo que me duelen las pantorrillas. =

No puedo andar porque me duelen mucho las pantorrillas.

Estas fotos, por lo escandalosas, no se deberían publicar. =

Estas fotos, por ser escandalosas, no se deberían publicar.

Estos libros no se venden bien por lo caros que son. =

Como son tan caros, estos libros no se venden bien.

Todos lo quieren mucho por lo servicial que es. =

Como es muy servicial, todos lo quieren mucho.

Dado lo mucho que gana, no es de extrañar que tenga un Ferrari. =

Con lo mucho que gana, no es de extrañar que tenga un Ferrari. =

Como gana mucho, no es de extrañar que tenga un Ferrari.

Con lo mucho que sabe, nade debe temer. =

Como sabe mucho, nada debe temer.

De (lo) novato que era, estaba temblando. =

Como era muy novato, estaba temblando antes del examen.

Entre lo rápidamente que habla y lo mal que explica, no se le entiende.

Por lo contento que está, deduzco que ha ganado el premio.

Las exclamativas introducidas por el artículo lo admiten una variante precedida de la preposición con y destaca la causa por la que se hace algo:

Come mucho, por eso está tan gordo. =

¡Cuánto come! Así está él de gordo. =

¡Lo que come! ¿Cómo no va a engordar? >

Con lo que come, ¿cómo no va a engordar?.

Cualquier día se pone enfermo porque trabaja tanto. =

¡Cuánto trabaja! Cualquier día se pone enfermo. =

¡Lo que trabaja! Cualquier día se pone enfermo. >

Con lo que trabaja, cualquier día se pone enfermo.

con + lo + adjetivo / adverbio + que + verbo:

Con lo inteligente que eres, seguro que sabes la solución del problema. =

Seguro que sabes resolver el problema, porque eres muy inteligente.

Estas construcciones causales se emplean, a veces, con cierto matiz irónico negativo.

Para presentar la causa de algo que representa un problema, en los registros informales o legua hablada se usa con frecuencia la expresión lo que pasa es que:

-Nos podemos encontrar mañana a mediodía aquí en el bar.

-Lo que pasa es que, yo estoy invitado a comer en casa de mis suegros.

-Te puedo poner un mensaje por correo electrónico.

-Lo que pasa es que no tengo ordenador en casa.

Las informaciones presentadas con la expresión lo que pasa es que suelen ser nuevas para el interlocutor.

 

lo concesivo en exclamativas parciales

 

Las exclamativas introducidas por el artículo admiten una variante precedida de la preposición con:

Pese a lo mucho que come, no engorda. =

¡Cuánto come! Y, sin embargo, no engorda. =

¡Lo que come! Y, sin embargo, no engorda. >

Con lo que come y, sin embargo, no engorda.

Pese a lo mucho que trabaja, nunca se le ve cansado. =

¡Cuánto trabaja! Y nunca se le ve cansado. =

¡Lo que trabaja! Y nunca se le ve cansado. >

Con lo que trabaja, y nunca se le ve cansado.

Cuando hay una idea con la que se contrasta o contrapone lo contenido en la oración con lo, se enlazan las dos oraciones con laconjunción y:

con + lo + adjetivo / adverbio + que + verbo + y ...

Con lo inteligente que eres y no sabes la solución del problema. =

Aunque eres muy inteligente, no sabes la solución del problema. =

Eres muy inteligente, pero no sabes la solución del problema. =

No sabes la solución del problema. ¡Con lo inteligente que eres!

Con el tinero que tiene y no es feliz. =

Tiene mucho dinero y, a pesar de ello, no es feliz. =

Tiene mucho dinero, pero no es feliz. =

No es feliz. ¡Con el dinero que tiene!

Con lo que ha estudiado y no ha aprobado.

Con lo inteligente que es y no aprueba ningún examen.

Con lo rica que es y nadie se quiere casar con ella.

Con lo pobres que son y lo felices que se ven.

Con lo enferma que está y aun va a trabajar.

¿Queréis vender la casa, con lo bonita que es?

Con lo inteligente que es, mira qué tonterías hace.

En alemán se emplearían las construcciones: ... wo es so ... / ..., dabei ...

 

lo concesivo-disyuntivo

 

verbo en subjuntivo + lo que + mismo verbo en el mismo tiempo y modo

Estas construcciones expresan indiferencia con respecto a la identidad de un dato que todavía no se conoce.

Diga lo que diga.

Haga lo que haga.

Piense lo que piense.

Me llame lo que me llame.

Nos pague lo que nos pague.

Le critique lo que le critique.

Hable lo que hable de mí.

Hiciera lo que hiciera.

Contara lo que contara.

[en alemán = "egal, was er immer ... mag" / "was auch er immer ... mag"]

 

lo comparativo

 

No es lo bastante inteligente como para estudiar matemáticas.

Es lo bastante rico como para vivir sin trabajar.

No es suficientemente musical como para aprender el piano.

No es tan listo como para engañarme, lo tengo bien cala(d)o.

 

Expresiones idiomáticas y proverbios con lo

 

Vive a lo grande. [vive de modo ostentoso]

Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

.. a lo bestia. [de forma descomunal, de forma bestial]

Eso me da lo mismo. [me da igual, me es indiferente]

Es lo de siempre. [siempre pasa lo mismo]

Eso es lo de menos. [eso no tiene importancia]

Lo comido por lo bebido. [alemán: “außer Spesen nichts gewesen”]

Lo aprendido queda para siempre.

Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Lo bueno vale lo que cuesta.

Lo cortés no quita lo valiente.

Lo escrito, escrito queda; las palabras, se las lleva el viento.

Lo mal ganado se lo lleva el diablo.

Lo más acordado, lo más olvidado.

Lo mejor es enemigo de lo bueno.

Lo mío mío y lo tuyo de entrambos.

Lo mismo da así como asao.

Tanto da lo uno como lo otro.

Lo mucho ofende.

Lo mucho se gasta y lo poco basta.

Lo pasado, pasado.

Lo pasado, pisado.

A lo hecho, pecho.

Lo poco agrada, lo mucho empalaga.

Lo poco agrada, lo mucho cansa.

De lo bueno poco.

Lo prometido es deuda.

Lo que a ti no aprovecha y otro ha menester, no lo debes retener.

Lo que abunda no daña.

Lo que cada uno vale a la cara le sale.

Lo que come mi vecino no aprovecha mi tripa.

Lo que cuenta no es lo que dices sino cómo lo dices.

Lo que dice la lengua, paga la gorja.

Lo que el agua trae, el agua se lleva.

Lo que en el corazón fragua, por la boca se desagua.

Lo que es bueno para uno, no es bueno para los demás.

Lo que hagas con la derecha que no lo sepa la izquierda.

Lo que la loba hace al lobo place.

Lo que los ojos no ven, corazón no desea.

Lo que mal empieza mal acaba.

Lo que más cuesta se estima en más.

Lo que mucho vale, mucho cuesta.

Lo que nada cuesta nada vale.

Lo que no has de comer, déjalo cocer.

Lo que no mata, engorda.

Lo que no puede ser, no puede ser.

Lo que no sé, no me importa.

Lo que no se va en lágrimas se va en suspiros.

Lo que se aprende con bragas no se olvida con canas.

Lo que se aprende de joven no se olvida.

Lo que se aprende de niño no se olvida nunca.

Lo que se da no se quita.

Lo que te dijere el espejo, no te lo dirán en consejo.

Lo que te ha tocado por suerte, no lo tengas por fuerte.

Lo que uno desecha, otro lo ruega.

 

todo lo ...

 

todo lo + adjetivo

todo lo que [relativo]

todo lo + adjetivo/adverbio + que + indicativo/subjuntivo

todo lo + adjetivo + que + indicativo/subjuntivo

El artículo lo precede al adjetivo, al pronombre posesivo y al relativo, y va precedido de la preposición:

Todo lo dulce sabe bien. 

Por todo lo que sabe.

Con todo lo que comes, cómo no vas a engordar.

Esto es todo lo necesario para peregrinar a Santiago.

Todo lo barato es caro.

No digo esto porque sea una mala película, más bien todo lo contrario, es excelente.

Lo importante en la vida es el amor. Todo lo demás es solamente una ayuda.

Todo lo sólido se desvanece en el aire.

Buscad primero el Reino de los Cielos, y todo lo demás se os dará por añadidura. (Evangelio)

Aquí pueden encontrar todo lo que es gratis en Internet.

Eso es todo lo que yo quiero.

Todo lo que necesitas es amor.

Esto es todo lo que hay.

Me llamó y me contó todo lo que había ocurrido en aquella reunión.

Conozco muy todo lo relacionado con este país.

Todo lo que siempre quiso saber sobre sexo. y nunca se atrevió a preguntar.

El camino más directo para encontrar tu destino es informarte de todo lo que te rodea. 

No crea todo lo que ve.

No compre todo lo que le ofrecen en el mercado.

En este sitio encontrarás todo lo que no quisiste saber.

No te puedes imaginar todo lo malo que es ese tipo.

Todo lo que no sea una victoria sería para nosotros una gran decepción.

[Alles andere als ein Sieg wäre für uns eine große Enttäuschung]

Todo lo que sea empezar antes de las diez de la mañana es perder el tiempo, los empleados están aún dormidos.

Todo lo que no sea empezar a las siete de la mañana es perder el tiempo.

no lo es todo

La belleza no lo es todo.

La sonrisa no lo es todo.

La carrera no lo es todo.

La forma no lo es todo.

El progreso no lo es todo.

La televisión no lo es todo.

La apariencia no lo es todo.

La popularidad no lo es todo.

La rentabilidad no lo es todo.

Hoy día, la imagen lo es todo.

El dinero no lo es todo en la vida.

El crecimiento económico no lo es todo.

El dinero ayuda, pero no lo es todo para ser feliz.

En un coche, la potencia del motor no lo es todo.

El bienestar no lo es todo en la vida del ser humano.

La audiencia no lo es todo para los grandes anunciantes.

 

Observaciones sobre el "género neutro"

 

«No parece que haya razones para hablar del género neutro en español, ni en el caso del artículo lo ni en el de elementos como los demostrativos esto / eso / aquello, ya que no existe concordancia formal neutra (no existen nombres neutros, y los adjetivos no exhiben formas neutras). La concordancia que muestran los llamados neutros es siempre de masculino. En consecuencia, lo, ello y los demostrativos esto / eso / aquello no se oponen al resto de las formas de sus paradigmas por sus rasgos morfológicos de género, sino por un rasgo semántico que podría identificarse como la capacidad de denotar únicamente entidades inanimadas o no humanas, o quizá como la capacidad de denotar sólo lo no contable o no discreto, lo cual explicaría que estas formas carezcan de plural y de un correlato indefinido, y que no puedan asociarse al interrogativo cuál, que requiere la individuación del referente:

¿{Qué/*Cuál} es lo que necesita?

En general, los llamados neutros no proporcionan criterios para la individualización del referente (salvo el rasgo de definitud), y el tipo de referencia y de capacidad anafórica que muestran es distinto del que caracteriza a las formas ‘no neutras’.» [Leonetti 1999, § 12.1.3]

«Neutro quiere decir que acompaña a palabras sustantivadas que no son ni masculinos ni femeninos.

Lo bueno fue lo que sucedió después.

Hay gramáticos que no admiten el artículo neutro lo, puesto que en español no hay nombres neutros. Lo es siempre –dicen– un pronombre.

La terminología que comentamos admite, sin embargo, tal denominación.»

[Alonso Marcos, A.: Glosario de la terminología gramatical. Unificada por el Ministerio de Educación y Ciencia. Madrid: Magisterio Español, 1986, p. 138]

 

Resumen de las funciones del artículo lo

 

lo + adj. masc. sing.: lo bueno 

lo + sustantivo: lo torero 

lo + frase preposicional: lo de ayer

lo + oración de relativo: digo lo que pienso

a lo + sustantivo: a lo Don Juan [= a la manera de ...]

lo + participio: lo ocurrido

lo más + adjetivo + posible: lo más barato posible 

lo más + adjetivo: lo más selecto

lo mejor es que + subjuntivo: lo mejor que que te calles

lo que más: lo que más me gusta es leer y pasear

ser de lo peor: estos jóvenes son de lo peor

ser de lo más + adjetivo: estas chicas son de lo más aburrido

todo lo que no sea + sustantivo: todo lo que no sea ganar, es perder el tiempo

lo + posesivo: yo he leído lo mío / lo mío, mío y lo tuyo, tuyo

lo de + sustantivo: lo del atraco al banco fue obra de ...

lo de + adverbio: es lo de siempre [alemán: “wie eh und je”[

lo de que...: lo de que Ortega era un vitalista no es verdad

Oración concesiva: con lo inteligente que es / con lo que sabe

Oración causal: estas páginas, por lo íntimas, no deberían ser publicadas

Oración concesiva: será todo lo inteligente que quieras, pero ... 

Oración comparativa: (no) es lo bastante inteligente como para comprenderlo

Oraciones escindidas (enfatización): lo que no me gusta es perder el tiempo   

Intensificación y énfasis:

lo + adjetivo m./f./s./pl. + que ...

[alemán: “wie + Adjektiv/Adverb...!”]

¡Lo valiente(s) que es/son!

¡Lo bonita(s) que es/son!

lo + adverbio + que:

¡Lo mal que canta! 

No te puedes imaginar lo mal que canta.

¿Oyer lo bien que canta?

Bibliografía

 

Alarcos Llorach, Emilio: “¡Lo fuertes que eran!”. En: Estudios de gramática funcional del español. Madrid: Gredos, 1978, pp. 178-191.

Bosque, Ignacio y Moreno, Carlos: “Las construcciones con lo y la denotación del neutro”. En: Lingüística 2, 1989, pp. 5-50.

Garrido Medina, Joaquín: “Deixis, determinación y neutro en español e inglés”. En: Elementos de análisis lingüístico. Madrid: Fundamentos, 1991, pp. 103-119.

Lapesa, Rafael: “EL, LA, LO como antecedentes del relativo en español”. En: Marcos Marín, F.: Aproximación a la gramática española. Madrid: Cincel, 1975, pp. IX-XVII.

Leonetti, Manuel: “El artículo”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, § 12.1.3.

Lois, Elida: “Las construcciones lo buena que es y lo bien que canta”. En: Filología 15, 1971, pp. 87-123.

Trujillo, Ramón: “La cuestión del artículo en español”. En: Verba 14, pp. 347-365.