DIVISIÓN DE SÍLABAS

Delimitación silábica

© Justo Fernández López


 

Reglas de la división silábica

 

Una consonante situada entre vocales forma sílaba con la vocal que le sigue:

a-la-ba-do

e-so

i-ra

a-la

de-bi-li-dad

e-le-gir

o-cio-si-dad

ó-pe-ra

En caso de dos consonantes situadas entre vocales se agrupa cada consonante con la vocal inmediata:

ab-so-lu-ción

pal-ma

man-tel

man-te-ca

re-cal-car

or-zue-lo

na-ran-ja

a menos que la primera consonante pertenezca a la serie formada por /p, b, f, t, d, g/ seguidas de /r/:

li-bra

co-fre

le-tra

a-la-crán

e-lu-cu-brar

fron-te-ra

gra-ne-ro

lo-gro

me-tro

tri-gal

neu-tral

o a menos que la primera consonante pertenezca a la serie formada por /p, b, f, t, d, g/ seguidas de /l/:

co-pla

bu-cle

si-gla

man-glar

plo-mo

ren-glón

Sin son tres las consonantes intevocálicas, dos se sitúan delante:

cons-ta

pers-picaz

a menos que las dos últimas formen uno de los grupos /p, b, f, t, d, g/ seguidas de /l/ o /p, b, f, t, d, g/ seguidas de /r/, y entonces solo la primera va con la vocal precedente:

as-tro

an-cla

ex-plorar

En el caso de cuatro consonantes entre dos vocales, las dos primeras van con la vocal precedente:

mons-truo

obs-tá-cu-lo

pers-pi-caz

trans-cen-den-ta-lis-mo

abs-tracto

Los diptongos y triptongos forman una sola sílaba:

a-cei-tu-nas

boi-na

des-cui-do

ciu-dad

en-cuen-tro

triun-fa-dor

can-séis

des-cui-dáis

lim-piéis

Los dígrafos ch, ll, rr y los grafemas complejos gue, qu no pueden separarse en sílabas distintas por no represenar sonidos dobles:

a-rre-ba-tar

cor-cho

bo-te-lla

en-fo-que

chi-qui-llo

san-gui-jue-la

tu-rrón

va-lli-so-le-ta-no

«La delimitación silábica entre consonantes o entre consonante y vocal está fundada en principios estrictamente fonológicos y no coincide necesariamente con la delimitación morfológica. Hoy coincidencia, por ejemplo, en con-tener, pero no en cons-tar (morfológicamente con + star). En algunas palabras de uso casi exclusivamente literario o técnico, como sub-lunar, sub-lingual, la distribución silábica es morfológica, pero contradice los principios fonológicos anteriores. Cuando el segundo elemento de un compuesto no es fácilmente identificable, la delimitación no es morfológica, como ocurre con su-blime del lat. sub-limis, rehecho sobre sub-limen. Por otra parte, el grupo tl entre vocales, en palabras de origen griego como atleta, o náhuatl, como nahuatlismo, vacila en su organización silábica.

Dos consonantes iguales entre vocales se diferencian, fonéticamente, de una consonante simple intervocálica de la misma clase que aquellas en su mayor duración. El efecto acústico no es el mismo que el que produce la articulación de la consonante simple intervocálica, aun cuando cualquier énfasis articulatorio o acentual en la sílaba precedente tienda a retardar el momento de distensión de la consonante simple. En la doble consonante, el sentido idiomático tiene conciencia de que la frontera silábica se corresponde con algún momento de la tensión y que la distensión articulatoria pertenece a la sílaba que sigue al límite. La geminación se produce, dentro de la palabra, con /m/, /n/ y /b/, como en inmenso, subvenir, innato

[RAE: Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1973, § 1.4.5 b-c]