División de palabras al final de renglón

Corte de palabras en final de línea

© Justo Fernández López


 

 Normas generales de la RAE (DPD, 2005)

 

Cuando, por motivos de espacio, se deba dividir una palabra al final de una línea, se utilizará el guion de acuerdo con las siguientes normas:

1. El guion no debe separar letras de una misma sílaba; por tanto, el guion de final de línea debe ir colocado detrás de alguna de las sílabas que componen la palabra: te- / léfono, telé- / fono o teléfo- / no. Existe una excepción a esta regla, pues en la división de las palabras compuestas de otras dos, o en aquellas integradas por una palabra y un prefijo, se dan dos posibilidades:

a) Se pueden dividir coincidiendo con el silabeo de la palabra: ma- / linterpretar, hispa- / noamericano, de- / samparo, rein- / tegrar.

b) Se pueden dividir separando sus componentes: mal- / interpretar, hispano- / americano, des- / amparo, re- / integrar. Esta división solo es posible si los dos componentes del compuesto tienen existencia independiente, o si el prefijo sigue funcionando como tal en la lengua moderna; así, serían incorrectas divisiones etimológicas como *arz- / obispo, *pen- / ínsula o *arc- / ángel, puesto que arz-, pen- y arc- no son partículas que hoy puedan considerarse prefijos. Tampoco es posible la división tras el prefijo si la forma a la que aparece unido no es una palabra que pueda funcionar de manera independiente; así, sería incorrecta una división como *in- / erme (‘indefenso o sin armas’), puesto que «erme» no quiere decir nada en español.

2. Dos o más vocales seguidas nunca se separan al final de renglón, formen diptongo, triptongo o hiato: cau- / sa, y no *ca- / usa; come- / ríais, y no *comerí- /ais. La única excepción se da si las vocales que van seguidas forman parte de dos elementos distintos de una palabra compuesta: contra- / espionaje, hispano- / americano.

3. Cuando la primera sílaba de una palabra es una vocal, no se dejará esta letra sola al final del renglón: amis- / tad, y no *a- / mistad. Si la vocal va precedida de una h, sí puede dejarse esta primera sílaba a final de línea: he- / rederos.

4. Para dividir con guion de final de línea las palabras que contienen una h intercalada, se actuará como si esta letra muda no existiese, aplicando las mismas reglas que para el resto de las palabras; por lo tanto, no podrán romperse sílabas ni secuencias vocálicas, salvo que se trate de palabras compuestas que cumplan los requisitos expuestos en 1b: adhe- / rente (no *ad- / herente), inhi- / birse (no *in- / hibirse), in- / humano, des- / hielo, co- / habitación; cohi- / bir (no *co- / hibir), al- / cohol (no *alco- / hol), prohí- / ben (no *pro- / híben), vihue- / la (no *vi- / huela); ahu- / mar, alha- / raca. Hay una única restricción: en las palabras con hache intercalada no podrá aplicarse ninguna regla general que dé como resultado la presencia, a comienzo de renglón, de combinaciones gráficas extrañas; son, pues, inadmisibles divisiones como *desi- / nhibición, *de- / shumanizar, *clo- / rhidrato, *ma- / hleriano, pues, aunque se atienen a la regla de dividir las palabras por alguna de sus sílabas, dejan a principio de línea los grupos consonánticos nh, sh, rh, hl, ajenos al español.

5. Cuando la x va seguida de vocal, es indisociable de esta en la escritura, de forma que el guion de final de línea debe colocarse delante de la x: bo- / xeo, Alei- / xandre. Si va seguida de consonante, la x forma sílaba con la vocal precedente: ex- / traño, ex- / ceso.

6. En cuanto a la división a final de renglón de grupos de consonantes, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

a) Los dígrafos ch, ll y rr no se pueden dividir con guion de final de línea, ya que representan, cada uno de ellos, un solo sonido: ca- / lle, pe- / rro, pena- / cho. La única excepción se da en el caso de que la grafía rr sea el resultado de añadir un elemento compositivo prefijo terminado en -r (ciber-, hiper-, inter-, super-) a una palabra que comienza por esta misma letra; en estos casos sí pueden separarse las dos erres con guion de final de línea: ciber- / revolución, hiper- / realismo, super- / rápido, inter- / racial, y no *cibe- / rrevolución, *hipe- / rrealismo, *inte- / rracial, *supe- / rrápido. Por otro lado, al dividir palabras que contienen el dígrafo rr como resultado de añadir un prefijo u otro precomponente terminado en vocal a una palabra que comienza por r- (infrarrojo, Villarreal, vicerrector, etc.), si se desea colocar el guion de final de línea entre los dos elementos del compuesto, debe mantenerse la doble erre a comienzo de renglón, aunque el segundo elemento del compuesto se escriba con una sola erre como palabra independiente: infra- / rrojo, Villa- / rreal, vice- / rrector, y no *infra- / rojo, *Villa- / real, *vice- / rector.

b) Cuando en una palabra aparecen dos consonantes seguidas, iguales o diferentes, generalmente la primera pertenece a la sílaba anterior y la segunda a la sílaba siguiente: con - ten - to, es - pal - da, per - fec - ción. Son excepción los grupos formados por una consonante seguida de l o r, como bl, cl, fl, gl, kl, pl, br, cr, dr, fr, gr, kr, pr, tr, pues siempre inician sílaba y no pueden separarse: de- / clarar, redo- / blar, incum- / plir, su- / primir, con- / trariado. No obstante, cuando las secuencias br y bl surgen por la adición de un prefijo a otra palabra, sí pueden separarse, puesto que cada consonante pertenece a una sílaba distinta: sub- / rayar, ab- / rogar, sub- / lunar.

c) La secuencia de consonantes tl tiende a pronunciarse en sílabas distintas en la mayor parte de la España peninsular y en Puerto Rico: at - las, at - le - ta; en el resto de Hispanoamérica –especialmente en México y en los territorios donde se emplean con cierta frecuencia voces de origen náhuatl, en las que este grupo es inseparable (tla - co - te, cen - zon - tle)–, en Canarias y en algunas áreas españolas peninsulares, ambas consonantes se pronuncian dentro de la misma sílaba: a - tlas, a - tle - ta. Teniendo en cuenta estas diferencias, el grupo tl podrá separarse o no con guion de final de línea dependiendo de si las consonantes que lo componen se articulan en sílabas distintas o dentro de la misma sílaba: at- / leta, atle- / ta.

d) Cuando hay tres consonantes seguidas dentro de una palabra, se reparten entre dos sílabas, teniendo en cuenta la inseparabilidad de los grupos señalados como excepción, que siempre inician sílaba y no pueden separarse, y los grupos formados por las consonantes st, ls, ns, rs, ds, bs, que siempre cierran sílaba y tampoco deben separarse: ist- / mo, sols- / ticio, cons- / trucción, supers- / ticioso, ads- / cripción, abs- / tenerse. Así pues, la tercera consonante que se haya sumado a estos grupos formará parte de la sílaba anterior, en el caso de los grupos de consonante + r o l: con- / glomerado, des- / plazar, con- / fraternizar; o de la posterior, en el caso de los grupos detallados en este apartado: cons- / tante, pers- / picaz.

e) Cuando las consonantes consecutivas son cuatro, las dos primeras pertenecen a la primera sílaba y las otras dos, a la siguiente, y así deben separarse: cons- / treñir, abs- / tracto, ads- / cribir.

7. Es preferible no dividir con guion de final de línea las palabras procedentes de otras lenguas, a no ser que se conozcan las reglas vigentes para ello en los idiomas respectivos.

8. Las abreviaturas y las siglas no se dividen nunca en renglones diferentes. Solo los acrónimos que se han incorporado al léxico general pueden dividirse con guion de final de línea: lá- / ser, ov- / nis.

9. Cuando coincide con el final de línea un guion de los que se usan para formar compuestos, debe repetirse este signo al comienzo de la línea siguiente, para evitar que quien lee considere que la palabra compuesta se escribe sin guion: teórico- / -práctico, crédito- / -vivienda. También es necesaria esta repetición del guion en los usos estilísticos que hemos reseñado en el párrafo 1.3. Por el contrario, de esta norma deben excluirse los nombres y apellidos compuestos, ya que, en ese caso, la mayúscula inicial del segundo componente indica de forma suficiente que el guion no es meramente indicativo de final de línea, al no existir en español la posibilidad de insertar letras mayúsculas dentro de una palabra: Calvo- / Sotelo no podría interpretarse más que como la partición de Calvo-Sotelo, y nunca de *CalvoSotelo.

10. Las expresiones numéricas, tanto en romanos como en arábigos, deben escribirse enteras dentro de la misma línea: *Juan XX- / III, *1 325 / 000 pts.

11. Para la composición tipográfica de textos, suelen hacerse las recomendaciones siguientes:

a) Es conveniente evitar las particiones que generen voces malsonantes: Chi- / cago; o puedan dar lugar a malentendidos: El Gobier- / no aprobó la ley.

b) Se recomienda no dividir palabras de solo cuatro letras.

c) Se procurará evitar que, al dividir una palabra, queden al final o al principio de renglón dos sílabas iguales seguidas: Me dijo que que- / ría ir al cine.

d) Después de punto y seguido se procurará no dejar a final de línea una sílaba de menos de tres letras: El sábado fuimos de excursión. Co- / mimos en una tasca muy barata. Mejor: Comi- / mos...

e) La última línea de un párrafo no deberá tener menos de cinco caracteres, sin contar el signo de puntuación que corresponda.

[Real Academia Española: Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 325-327]

 

El guión en el corte de palabras en final de línea

 

«Cuando una palabra no cabe entera al final de una línea, se puede optar entre pasarla íntegra a la línea siguiente, o dividirla en dos partes, poniendo cada una en una línea. En este caso, al final de la primera parte, que es el final de línea, se traza un guión.

La división de la palabra ha de someterse a las siguientes normas:

1.    Una sola consonante, entre vocales, se agrupa con la segunda: pe-da-zo, sa-no. La letra x, aunque entre vocales tiene pronunciación de dos consonantes, /k + s/, funciona a efectos de uso del guión como una consonante simple: ine-xacto, cone-xión.

2.    En un grupo de dos consonantes, iguales o diferentes, entre dos vocales, la primera consonante se une con la vocal anterior, y la segunda con la siguiente: ac-ción, in-no-var, des-na-tar, ten-sión, inex-pli-ca-do. Excepción importante es la de los grupos consonánticos pr, pl, br, bl, fr, fl, tr, dr, cr, cl, fr, gl, que se unen con la vocal siguiente: re-prue-ba, de-trás, co-fre. La r doble (rr) y la l doble o ll son también indivisibles: co-rreo, pe-rros, to-rre, se-llo, ca-llar. Y el grupo ch, de sonido asimismo unitario, es igualmente inseparable: te-cho.

Conviene insistir en que, si bien en las consonantes dobles lo normal es la separación (como hemos visto en ac-ción, in-novar), en español nunca se separan los grupos rr y ll. Por ello no son aceptables casos como cor-regirlas o ir-racional.

3.    En un grupo de tres consonantes, las dos primeras se unen a la vocal precedente y la tercera a la vocal siguiente: cons-ta, obs-ta, trans-por-te. Excepción: si la segunda y tercera consonante forman uno de los grupos pr, pl, etc., citados en el párrafo anterior, la primera consonante pasa a unirse a la vocal que precede, y el grupo de la segunda y tercera consonantes se une a la vocal que sigue: des-tru-yo, des-pre-cia, en-tre. Igual ocurre cuando, siendo cuatro consonantes, las dos últimas constituyen uno de los consabidos grupos: cons-tre-ñir.

4.    No se considera correcto dividir la palabra de manera que queden separadas dos vocales, aunque estas formen sílabas diferentes. Así, no se podrán hacer las separaciones prove-er, perí-odo, emple-ados.

Interesa hacer especial hincapié en esta norma, contra la que se cometen frecuentes transgresiones. Los sistemas de guionización en programas informáticos, muchas veces preparados por personas sin mucha competencia en ortografía, parten de la idea de que las vocales con hiato, por constituir sílabas distintas, son separables. Esto hace que hoy se impriman muchos textos con separaciones del tipo prove-er, emple-ados, fenómeno que se da con más frecuencia en los periódicos, incluso en algunos que se enorgulecen de su pureza ortográfica.

La norma de la RAE: “dos o más vocales seguidas nunca deben dividirse, tanto si van en diptongo, como si constituyen un hiato”.

5.    No pueden separarse las sílabas de manera que quede sola una vocal al final de una línea o al principio de otra, como en a-traer, tore-o, decí-a. También es oportuno llamar la atención sobre esta norma, ya que algunos dicciconarios dirigidos especialmente a la enseñanza del español presentan unas divisiones silábicas desorientadoras en este aspecto.

6.    La palabras que contienen una h precedida de otra consonante se dividen separando ambas letras. Ejemplos: des-hacer, Al-hambra, in-hibición.

7.    En los compuestos constituidos por palabras que pueden tener existencia independiente (hispanoamericano) o formados por prefijación (preeminente), se puede hacer la separación ortográfica en el punto de unión de los dos componentes: hispano-americano, pre-eminente, nos-otros. Pero también se puede hacer la separación de tipo normal: no-sotros, pree-minente.

8.    Sin carácter obligatorio, se sigue la norma de separar las sílabas de los nombres extranjeros con arreglo a la costumbre de la lengua respectiva: Mu-lins, Guare-schi, Mus-set.

9.    Una norma que puede parecer superflua, por demasiado elemental, es que nunca se pueden partir por medio de un guión las cantidades escritas en cifras o en números romanos. Sin embargo, es inevitable formularla, puesto que se ha visto dividido “siglo XVII” en esta forma: “siglo X-/VII.»

[Seco, Manuel: Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1998, p. 235]

Nota a 5): La norma es clara: no se deben separar sílabas y dejar una vocal solitaria, ya sea al comienzo o al final de palabra. Deben evitarse las llamadas “vocales viudas”, de modo que al final de renglón se escribirá ima-gen, atraer (no se considera correcto dividir la palabra de manera que queden separadas dos vocales), to-reo, de-cía con el objeto de no dejar sola una vocal.

«Por razones estéticas, debe evitarse:

a)  Dividir palabras de sólo cuatro letras:
ca-sa, la-ca, bo-te.

b)  Separar las palabras de forma se produzcan voces malsonantes o enunciados impropios:
pis-cifactoría, hu-mea, pene-que, euro-peo, ridí-culo, im-puta, caca-túa, caga-chí, teta-nia, hués-pedes.

c)   Dividir palabras de modo que a principio de renglón quede una frase de sentido opuesto al que tiene en el texto:
El profesor dijo que el estudiante italia-
no superó el examen final.

d)  Dejar sílabas repetidas a principio o final de renglón:
En esa ocasión solamente iluminaba aquella pasare-
la la languideciente luz de un farolillo.

e)  Empezar o acabar con sílabas iguales dos o más líneas consecutivas:
Paris (hijo de Príamo y Hécuba) fue criado
por unos pastores, que lo recogieron y le
dieron el nombre de Alejandro ("hombre
que protege" u "hombre protegido"), por-
que no había muerto en la montaña, sino
que había sido “protegido”, al ser recogido.

f)   Terminar con palabras divididas más de tres o cuatro líneas seguidas.»

[Alvar Ezquerra, Manuel / Medina Guerra, María Antonia: Ortografía de la lengua española. Barcelona: Bibliograf, 1995, p. 162-163]

 

División silábica especial de algunas palabras compuestas

 

«En cuanto a la división silábica, las palabras compuestas se rigen por las mismas normas que las simples. Así es en todos los casos; aunque se admite la separación de los elementos componentes, en especial cuando se trata de formas pronominales o de prefijos de mucho uso y fácil identificación. Véanse ejemplos:

 

no-so-tros

de-sam-pa-ro

su-bes-ti-mar

tra-so-ír

 

pero también

nos-o-tros

des-am-pa-ro

sub-es-ti-mar

tras-o-ír

 

La palabra compuesta propiamente dicha es una asociación estable de dos o más palabras que constituyen una entidad lingüísica nueva, no siempre equivalente a la simple suma del significado de los elementos componentes; ni siquiera de la mera suma de sus formas de expresión, que pueden quedar modificados por la composición. Tal es el caso de

ojo + negro = ojinegro

ala + caído = alicaído

boca + abierto = boquiabierto

cara + ancho = cariancho

pata + tieso = patitieso

punta + agudo = puntiagudo

Estas formas, que han adquirido su propio significado (no siempre mera suma de los significados de las palabras componentes), son nuevas palabras, incorporadas al acervo de la lengua de modo permanente. El paso del tiempo puede incluso borrar las cicatrices de la composición. Al llamar pimpollo a uina jovencita que se distingue por su belleza y donaire, ¿quién piensa en el pino (árbol) y el pollo (nuevo, joven), que fueron sus componentes?

En ocasiones se establece una conexión circunstancial entre dos o mas palabras, que aportan sus respectivos significados en función de concurrencia u oposición. Tal composición circunstancial no implica cambio en el significado de las palabras componentes; no se produce otra alteración que el mantenimiento de la terminación de masculino (si tienen flexión de género), conservando las palabras integrantes la propia acentuación ortográfica; tal como puede comprobarse en los ejemplos siguientes:

ejercicio teórico-práctico (concurrencia)

guerra ruso-japonesa (oposición)

estudio histórico-crítico-bibliográfico (concurrencia)

relaciones hombre-mujer (oposición).»

[Marsá, F.: Diccionario normativo y guía práctica de la lengua española. Barcelona: Ariel, 1986, p. 85-86]

 

Separación de prefijos

 

«Los prefijos admiten dos posibilidades (según las normas de la Real Academia). En nuestro caso se siguen las reglas siguientes:

a) Se aplica el criterio fonético en las secuencias formadas por CONSONANTE-VOCAL + CONSONANTE-VOCAL, aunque la segunda consonante pertenezca etimológicamente al prefijo: de-sa-ti-na-do, de-sa-güe.

b) Se sigue el criterio etimológico cuando las secuencias están formadas por CONSONANTE-VOCAL-CONSONANTE + VOCAL-CONSONANTE: des-em-pol-var, des-in-te-rés.

La razón de nuestro proceder radica en que los hablantes suelen desconocer, en su mayor parte, la etimología de una voz (y consecuentemente tienden a guiarse por la manera de pronunciar la palabra); en tal caso, es más lógico esperar de-sa-ti-na-do que des-a-ti-na-do y des-in-te-rés que de-sin-te-rés (en el segundo caso el grupo in "se siente" más claramente como sílaba por estar formado por vocal+consonante, y no por vocal solamente como ocurría en el ejemplo anterior).»

[Sánchez Pérez, Aquilino (dir.): Gran Diccionario de la lengua española. Madrid: SGEL, 1985, p. VIII]