Los verbos pronominales en alemán

© Justo Fernández López


VERBOS CON VALOR REFLEXIVO y VERBOS PRONOMINALES

La gramática alemana tradicional clasifica los verbos en transitivos, intransitivos y reflexivos. Las oraciones correspondientes serían transitivas, intransitivas y reflexivas.

Para la gramática alemana (DUDEN 2009: § 552) los verbos reflexivos forman una escala que va de los verbos que son inherentemente pronominales (“echt” reflexiv / “lexikalische Reflexiva”) pasando por los verbos con variante refleja hasta llegar a los verbos usados en forma reflexiva:

sich beeilen > sich aufhalten, sich öffnen, sich setzen, > sich waschen, sich erschießen

«Das Reflexivpronomen sich, das echt reflexive Verben und reflexive Verbvarianten begleitet, wird in manchen Grammatiken nicht als selbstständiges Satzglied (Objekt), sondern als Teil des Verbs selbst aufgefasst. Das ist insofern sinnvoll, als ihm keine semantische Rolle zugeordnet zu sein scheint. In morphosyntaktischer Hinsicht ist es jedoch einem gewöhnlichen pronominalen Objekt vergleichbar und deswegen als –semantisch leere– Ergänzung des Verbs einzustufen.» (DUDEN: Die Grammatik. Mannheim: Dudenverlag, 2009, § 554)

Ya las Gramáticas de la RAE de 1771 y 1796 proponían llamar pronominales a los verbos que se conjugan con los pronombres personales átonos (clíticos) sin que el sujeto y el complemento directo sean referentes (reflexivos): «Los verbos que nunca se usan sin pronombres personales, no debieran llamarse recíprocos, ni reflexivos, sino pronominales

Desde la publicación de la Gramática de la lengua castellana (1847) de Andrés Bello se habla de verbos reflexivos y cuasireflexivos o pseudoreflexivos. Andrés Bello introdujo el término de construcción cuasi-refleja para hacer referencia a las oraciones que, si bien no tienen un sentido inequívocamente reflexivo, se asemejan a las oraciones reflexivas. El término abarca, a todas las construcciones pronominales de carácter no reflexivo: medias o anticausativas (La pobre mujer se emocionó al recibir el ramo), pasivo-reflejas (Se registraron todas las habitaciones), impersonales-reflejas (Se come muy bien en este restaurante), así como oraciones constituidas por un verbo inherentemente pronominal (Este chico se queja de todo).

La Gramática de Alcina Franch / Blecua (1975: § 5.5) ya advertía que la reflexividad no es un rasgo relevante para clasificar un verbo por su significado.

El Esbozo de una nueva gramática de la lengua española (Madrid, 1977: § 3.5.4) hace notar que el DRAE califica como pronominal a todo verbo o acepción que se construya en todas sus formas con pronombres reflexivos: «La calificación de reflexivos, que el mismo Diccionario aplicaba antes uniformemente a estos verbos, no era propia para todos estos matices significativos o expresivos. En cambio, la de pronominal, aunque atiende únicamente a la forma, abarca los significados reflexivos y los que no lo son.»

El Diccionario de la lengua española de la RAE, a partir de la decimonovena edición (1970), ya no califica el verbo lavarse ni alegrarse como reflexivo, sino como pronominal. Y todos los verbos que se pueden conjugar con los pronombres reflexivos (clíticos), tengan sentido reflexivo puro o no, llevan la abreviatura: U. t. c. prnl. (= usado también como pronominal).

A pesar del cambio de nomenclatura de la RAE, algunos gramáticos, como Marcos Marín (1980: § 13.8) siguieron clasificando los verbos como transitivos, intransitivos, reflexivos, reflexivos formales o gramaticales y recíprocos.

En el Glosario de la terminología gramatical. Unificada por el Ministerio de Educación y Ciencia. Madrid, 1986, § 153, publicada por Alonso Marcos, se define el verbo transitivo como “aquel cuya acción pasa a una persona o cosa distinta del sujeto que la ejecuta”. Para Alonso Marcos, “los verbos transitivos pueden usarse en forma reflexiva y en forma recíproca”. De modo que los así llamados verbos reflexivos son simplemente verbos transitivos en los que el objeto directo tiene el mismo referente que el sujeto.

Gómez Torrego (Manual de español correcto, Madrid, 1991, pp. 89-90) es más explícito: El verbo con valor reflexivo no es un verbo pronominal, sino un verbo transitivo con el que los pronombres átonos actúan como objeto directo o indirecto.

Para Rafael Lapesa (Estudios de morfosintaxis histórica del español. Madrid, 2000, pp. 817 ss.), los así llamados “verbos reflexivos” propiamente dichos son simplemente verbos transitivos en los que el significado del verbo “reflexivo” es el mismo que cuando es transitivo o de acción, solo que su complemento directo tiene el mismo referente que el sujeto de la acción. Sin embargo, para las otras construcciones en las que no hay un objeto directo correferente con el sujeto, Lapesa cita la calificación de “cuasi-reflexivos” de Andrés Bello, y los denomina “reflexivos interiores” porque presentan en forma “reflexiva” (pronominal) un sentido distinto al que cuando son transitivos, cosa que no ocurre con los “reflejos” propiamente dichos.

Finalmente, la RAE, en la Nueva gramática de la lengua española (2009), clasifica los verbos, según sus funciones sintácticas, en transitivos, intransitivos y copulativos. Algunos transitivos y muchos intransitivos puede ser, a su vez, pronominales. Los así llamados verbos “reflexivos” no forman ninguna clase especial, son simplemente verbos transitivos cuyo objeto tiene el mismo referente que el sujeto. Desde el punto de vista semántico, los verbos se pueden agrupar en dos grandes clases semánticas: clases aspectuales y clases nocionales.

«El morfema pronominal átono que caracteriza a los verbos pronominales no es argumental, por lo que no le corresponde propiamente una función sintáctica. Así, el morfema se no constituye el complemento directo de despertar en El niño se despertó, sino un segmento que forma parte de la constitución léxica del verbo despertarse. Los mismos pronombres pueden ser también reflexivos, y en tal caso se interpretan como argumentos.» (RAE: NGLE 2009, § 41.7.1c)

Extendiendo las propiedades sintácticas del verbo a las oraciones, se pueden dividir estas en transitivas, intransitivas y copulativas. Las llamadas “oraciones reflexivas” pueden ser transitivas, intransitivas y copulativas, en lo que coinciden con las recíprocas. No constituyen, pues, una clase distinta, sino clasificaciones cruzadas de los tipos anteriores.

Un mismo verbo puede ser:

  1. transitivo no reflexivo: Pedro golpea a Juan.

  2. transitivo de acción refleja: Pedro se golpea (a sí mismo).

  3. transitivo de acción recíproca: Pedro y Juan se golpean el uno al otro.

  4. pronominal intransitivo no reflexivo: Pedro se golpeó en un brazo al caer.

  5. pronominal transitivo: Pedro se golpeó la cabeza contra la pared.

 

 

 

 

 

 

 

verbo

transitivo

con complemento directo: Come algo antes de salir.

transitivo con valor reflexivo

complemento y sujeto tienen el mismo referente: Me afeito.

transitivo con valor recíproco

interacción entre dos personas: Se aman y se admiran mutuamente.

transitivo pronominal

No me creo esa historia.

intransitivo

sin complemento directo: No comas tan de prisa.

intransitivo pronominal

Esas manchas solo se van con lejía.

pronominal inherente

Arrepentirse de un pecado.

pronominal con un dativo expresivo de interés

El pulgón se ha comido el rosal.

La luz se está comiendo el color de los muebles.

 

 

 

La mayoría de los verbos pronominales coinciden en los dos idiomas, sin embargo, hay verbos que son pronominales en alemán y no en español, y viceversa: wagen (atreverse), sich aufraffen (sacar fuerzas de flaqueza), sich wünschen (desear).

LOS PRONOMBRES ÁTONOS o CLÍTICOS

Los pronombres átonos se llaman también pronombres clíticos porque se apoyan prosódicamente en otras categorías. Son enclíticos cuando se posponen a las formas verbales, y son proclíticos cuando les anteceden.

En la lingüística actual, clítico suele usarse para hacer alusión a ciertas unidades gramaticales átonas cuyo funcionamiento se aproxima al de los afijos, como son las tradicionalmente llamadas formas pronominales átonas del pronombre personal: me, te, se, nos, os, se, le, les, lo, la, los, las.

Los verbos pronominales se conjugan en alemán con los clíticos (acusativo / dativo) siguientes:

 

 

 

 

Acusativo

Dativo

mich

me

mir

me

dich

te

dir

te

sich

se

sich

se

uns

nos

uns

nos

euch

vos

euch

vos

sich

se

sich

se

 

 

 

 

En español no se distingue la forma del acusativo y del dativo de la primera y segunda persona del singular: me (mir / mich), te (dir / dich):

Ich habe mich geirrt.

Me he equivocado.

Ich möchte mir den Film ansehen.

Quiero ver esa película.

Wasch dich!

Lávate.

Wasch dir die Hände.

Lávate las manos.

Ich stelle mich vor.

Me presento.

Ich stelle mir vor, dass...

Me imagino que...

En alemán hay que distinguir cuándo el pronombre reflexivo va en acusativo o cuándo debe ir en dativo. El pronombre reflexivo se pone en acusativo si es el único complemento de la frase o si hay otro complemento regido por una preposición. Si, por el contrario, en la frase ya hay un complemento directo, el pronombre reflexivo debe ir en dativo.

Ich habe mich in Sophie verliebt.

Me enamoré de Sofía.

Ich habe mir vorgenommen, nicht mehr zu rauchen.

Me he propuesto no volver a fumar.

En español el pronombre reflexivo se antepone a la forma conjugada del verbo y va enclítico al infinitivo, gerundio o imperativo positivo: lavarse, lavándose, lávate.

En alemán, el pronombre reflexivo se coloca inmediatamente después del verbo conjugado:

Ich wasche mich.

Yo me lavo.

Du kämmst dich.

Tú te peinas.

Er schämt sich.

Él se avergüenza.

Wir schämen uns.

Nos avergonzamos.

Ihr schämt euch.

Os avergonzáis.

Sie schämen sich.

Ellos se avergüenzan.

Si el verbo está en infinitivo, el pronombre reflexivo se coloca delante del verbo:

Ich muss mich waschen.

Tengo que lavarme.

Du musst dich kämmen.

Tienes que peinarte.

Er soll sich schämen.

Debería avergonzarse.

Los verbos con pronombre reflexivo (tanto pronominales como de acción reflexiva), forman los tiempos compuestos siempre con el verbo auxiliar haben y nunca con el verbo auxiliar sein, tanto si el pronombre reflexivo está en acusativo o en dativo:

Ich habe mich gefreut.

Me he alegrado.

Der Mann hat sich nach dem Weg erkundigt.

El hombre preguntó por el camino por donde ir.

Du hast dir gute Kenntnisse in der deutschen Sprache angeeignet.

Has adquirido buenos conocimientos de alemán.

La partícula negativa se coloca después del pronombre reflexivo:

Er wird sich nie ändern.

No va a cambiar nunca.

Er hat sich überhaupt nicht geändert.

No ha cambiado nada.

CONSTRUCCIONES REFLEXIVAS

En las construcciones reflexivas el sujeto y el objeto directo se refieren al mismo referente. Se trata de una construcción reflexiva cuando

a) sich se puede sustituir por un objeto con sentido pleno:

Die Mutter wäscht sich. > Die Mutter wäscht das Kind.

La madre se lava > La madre lava al niño.

b) sich se puede coordinar con otro objeto directo:

Die Mutter wäscht sich. Die Mutter wäscht das Kind. >

Die Mutter wäscht sich und das Kind.

La madre se lava y lava al niño.

c) sich puede llevar el acento tónico de la frase:

Die Mutter wäscht sich. > Die Mutter wäscht sich.

d) sich puede aparecer como elemento realzado en primer lugar:

Die Mutter wäscht nicht das Kind, sie wäscht sich. >

Die Mutter wäscht nicht das Kind, sich wäscht sie.

La madre no lava al niño, se lava ella. >

La madre no lava al niño, ella se lava.

e) sich puede aparecer como respuesta sin acompañar a ningún verbo:

-Wen wäscht die Mutter? –Sich.

-¿A quién lava la madre? –A sí misma.

f) sich puede aparecer tras una partícula negativa:

Die Mutter wäscht sich. >

Die Mutter wäscht nicht sich (, sondern das Kind).

La madre se lava. >

La madre no se lava ella (, sino que lava al niño).

g) sich puede ir reforzado por selbst:

Das Kind wäscht sicht. > Das Kind wäscht sich selbst.

El niño se lava. > El niño se lava a sí mismo.

CONSTRUCCIONES RECÍPROCAS

En las construcciones con sentido recíproco se necesitan, como mínimo, dos agentes:

Wir treffen uns alle am Sonntag.

Nos vamos a encontrar el domingo.

Sie lieben sich seit ihrer Pubertät.

Se quieren desde la pubertad.

Sie duzen sich.

Se tutean.

Wir kennen uns schon lange.

Ya hace tiempo que nos conocemos.

Nos conocemos desde hace mucho tiempo.

En alemán, el pronombre reflexivo se puede sustituir por el recíproco einander (uno a otro):

Sie lieben sich sehr.

Se quieren mucho.

Sie lieben einander sehr.

Se quieren mucho el uno al otro.

Sie helfen sich. > Sie helfen einander.

Se ayudan mutuamente.

En los verbos con complemento de régimen preposicional, la preposición se une al pronombre recíproco einander:

Wir unterhalten uns mit Arbeitskollegen.

Conversamos con compañeros de trabajo.

Wir unterhalten uns miteinander.

Conversamos los unos con los otros.

Conversamos el uno con el otro.

Sie hatten Angst voreinander.

Se temían el uno al otro.

Con frecuencia se emplea también el adverbio recíproco gegenseitig (mutuamente, recíprocamente):

Sie stellen sich gegenseitig vor.

Se presentan mutuamente.

Se presentan recíprocamente.

LOS VERBOS PRONOMINALES

Hay verbos pronominales en los que el pronombre reflexivo no tiene el mismo referente que el sujeto y no es sustituible por otro objeto, de modo que no tiene la función de complemento directo:

Die Frau schämt sich. > *Die Frau schämt das Kind.

La mujer se avergüenza.

En este caso no se trata de un pronombre reflexivo. Se trata de un verbo pronominal. Los verbos pronominales contienen pronombres átonos como parte de su estructura morfológica. El morfema pronominal átono que caracteriza a los verbos pronominales no es argumental, por lo que no le corresponde propiamente una función sintáctica. Así, el morfema sich (se) no constituye el complemento directo de despertar en Die Frau schämt sich, sino un segmento que forma parte de la constitución léxica del verbo sich schämen. Los mismos pronombres pueden ser también reflexivos, y en tal caso se interpretan como argumentos.

Los verbos pronominales pueden alternar con una forma no pronominal del mismo verbo. La variante no pronominal no es la misma que en el caso de un verbo transitivo de acción reflexiva:

Die Mutter wäscht sich. Die Mutter wäscht das Kind. >

Die Mutter wäscht sich und das Kind.

La madre se lava. La madre lava al niño. >

La madre se lava y lava al niño.

Con los verbos pronominales no es posible la coordinación del reflexivo con un objeto, lo que demuestra que no se trata de construcciones reflexivas (identidad de referente para el sujeto y el objeto directo):

Das Kind verschluckt sich. Das Kind verschluckt den Kirschkern. >

*Das Kind verschluckt sich und den Kirschkern.

El niño se atraganta. El niño traga el hueso de la cereza.

Las formas reflexivas del pronombre no tienen la función de objetos o complementos con los verbos pronominales. Estos verbos se pueden sustituir muy a menudo por otros verbos sinónimos sin carácter reflexivo (lo que no ocurre con verbos en construcciones reflexivas):

Er erkundigt sich nach dem Weg. > Er fragt nach dem Weg.

Se informa sobre el camino. > Pregunta por el camino.

Wir wundern uns über seinen Erfolg. > Wir staunen über seinen Erfolg.

Nos admiramos de su éxito. > Su éxico nos causa admiración.

Ich kann mir keine Zahlen merken. > Ich kann keine Zahlen behalten.

Soy incapaz de recordar números. > No puedo retener números en la memoria.

Der Gewinn beläuft sich auf 1000 Euro. > Der Gewinn beträgt 1000 Euro.

La ganancia se eleva a 1000 euros. > La ganancia asciende a 1000 euros.

Was ist hier vor sich gegangen? > Was ist hier geschehen?

¿Qué ha ocurrido aquí? > ¿Qué ha pasado aquí?

Algunos verbos se pueden usar tanto en sentido transitivo, reflexivo como recíproco:

Ich gönne ihm seinen Erfolg. [transitivo]

Me alegro de su éxito.

Sie gönnen sich den Urlaub. [reflexivo]

Se permiten unas vacaciones.

Sie gönnen sich den Urlaub. / Sie gönnen einander den Urlaub. [recíproco]

Se permiten mutuamente unas vacaciones.

Un verbo pronominal con un adverbio de modo equivale al verbo modal können (poder) en una oración pasiva:

Der Apfel schält sich schlecht.

La manzana es mala de pelar.

Der Apfel kann schlecht geschält werden.

La manzana no se puede pelar bien.

Die Ware verkauft sich gut.

La mercancía se vende bien.

Die Straße fährt sich schlecht.

Por esta calle es difícil conducir.

Der Roman liest sich spannend.

Es una novela muy emocionante.

Der Stoff näht sich leicht.

Este tela es fácil de coser.

La misma construcción es posible con el verbo modal lassen:

Der Apfel lässt sich schlecht schälen.

La manzana no es fácil pelarla.

In der neuen Bibliothek arbeitet es sich gut. >

In der neuen Bibliothek kann gut gearbeitet werden. >

In der neuen Bibliothek lässt sich gut arbeiten.

En la nueva biblioteca se puede trabajar bien.

Con el verbo lassen se puede denotar también que el sujeto da su consentimiento:

sich untersuchen lassen – hacerse un reconocimiento médico

sich prüfen lassen - examinarse

sich operieren lassen – operarse

Con el verbo lassen también se puede expresar la posibilidad de una acción:

Das lässt sich einrichten.

Esto se puede arreglar.

Das lässt sich ertragen.

Se puede soportar.

Das lässt sich besser sagen als schreiben.

Es más fácil de decir que de escribir.

Der Wein lässt sich trinken.

Este vino se bebe.

Der neue Plastilin lässt sich leicht verarbeiten.

Esta plastilina es muy maleable.

Er lässt mit sich reden.

Se puede hablar con él.

Dieses Buch liest sich leicht.

Este libro es de fácil lectura.

Das neue Buch verkauft sich leider sehr schlecht.

El nuevo libro tiene poca venta.

In solchen Sesseln sitzt sich schlecht.

Estas sillas no son buenas para sentarse.

Hier läßt es sich gut leben. [= Hier kann man gut leben.]

Aquí se vive bien.

Alle diese Vorkommnisse lassen sich erklären.

Todos estos incidentes tienen una explicación.

El participio de presente (Partizip I) de los verbos pronominales omiten la forma pronominal cuando son percibidos como adjetivos:

ein anmaßender Mensch – una persona pretenciosa

ein anmaßendes Benehmen – una conducta arrogante

ein herabblassender Vorgesetzter – un superior despectivo

ein zurückhaltender Käufer – un comprador reservado

El participio de presente (Partizip I) de los verbos pronominales no omiten la forma pronominal cuando son percibidos como verbos:

der sich schämende Jugend

el muchacho avergonzado

der sich der Stimme erhaltende Abgeordnete

el diputado que se abstuvo en la votación

der sich empfänglich zeigende Jugendliche

el joven que se mostró receptivo

Empleo de los verbos pronominales como sustantivos:

sich betragen – das Betragen

comportarse – el comportamiento

sich benehmen – das Benehmen

portarse – la conducta

ohne sich zu besinnen – ohne Besinnen

sin reflexionar – sin reflexión

sich entsetzen – das Entsetzen

horrorizarse – el horror

VERBOS QUE SE CONJUGAN SIEMPRE PRONOMINALMENTE

Son verbos exclusivamente pronominales que, en su mayoría, se utilizan del mismo modo en español que en alemán. Algunos corresponden en español a un verbo no pronominal, mientras que otros equivalen a verbos españoles que poseen también una variante no pronominal.

     

sich

aneignen

apropiarse de algo

sich

bedanken

dar las gracias

sich

beeilen

apresurarse

sich

befleißigen

esforzarse en algo

sich

begeben nach

desplazarse a / dirigirse a

sich

bemächtigen

apoderarse de algo

sich

besinnen auf

acordarse de / hacer memoria de algo

sich

verbeugen

inclinarse

sich

bewerben

solicitar algo / presentar su candidatura

sich

eignen für

ser adecuado para

sich

einbilden

imaginarse / figurarse

sich

ekeln

tener asco

sich

entledigen

deshacerse de algo

sich

entrüsten

indignarse

sich

entschließen zu

decidirse a

sich

ereignen

suceder / ocurrir / acontecer

sich

erkälten

resfriarse

sich

erübrigen

sobrar, estar de más

sich

freuen

alegrarse

sich

getrauen

atreverse

sich

irren

equivocarse

sich

kümmern

cuidar de / mirar por

sich

nähern

acercarse

sich

schämen

avergonzarse

sich

schicken

ser conveniente / ser decente

sich

weigern zu

negarse a

     

VERBOS PRONOMINALES QUE RIGEN DATIVO

sich

etwas

abgewöhnen

deshabituarse / desacostumbrarse

sich

etwas

aneignen

apropiarse / adueñarse

sich

etwas

anmaßen

arrogarse / pretender

sich

etwas

aufbürden

cargar con algo

sich

etwas

ausbedingen

reservarse el derecho de

sich

etwas

ausbitten

pedir algo / exigir algo

sich

etwas

ausdenken

inventarse algo / imaginarse algo

sich

etwas

beibringen

aprender algo por su cuenta

sich

etwas

einbilden

imaginarse algo

sich

etwas

einreden

meterse algo en la cabeza

sich

etwas

gönnen

permitirse algo

sich

zu etwas

gratulieren

felicitarse por algo

sich

etwas

verbitten

no tolerar algo / no admitir algo

sich

etwas

verschaffen

conseguir algo

sich

etwas

verzeihenss

perdonarse algo

 

 

 

 

VERBOS CON LOS QUE LA FORMA PRONOMINAL NO ES OBLIGATORIA

Son verbos que, sin cambiar de significado ni de régimen, se pueden utilizar indistintamente como pronominales o como no pronominales:

(sich)

abkühlen

refrescarse

(sich)

absplittern

astillarse

(sich)

ausruhen

descarsar / reposar

(sich)

baden

bañarse

(sich)

beschlagen

empañarse

(sich)

davonschleichen

escabullirse

(sich)

erbrechen

vomitar

(sich)

irren

equivocarse

(sich)

klumpen

hacerse grumos

(sich)

mausern

convertirse en / cambiar

(sich)

verbluten

desangrarse

(sich)

verlohnen

ser rentable / ser provechoso

(sich)

verschnaufen

tomar aliento

(sich)

verweilen

quedarse

 

 

 

Algunos verbos pronominales alternan la forma reflexiva con la no reflexiva, así como las formas compuestas con el verbo auxiliar haben con formas compuestas con el verbo auxiliar sein:

Im Sommer habe ich mich immer nur kalt geduscht.

Im Sommer habe ich immer nur kalt geduscht.

En verano me he duchado siempre con agua fría.

Der Wagen hat sich im Schnee festgefahren.

Der Wagen ist im Schnee festgefahren.

El coche se ha quedado atascado en la nieve.

Se trata de verbos como (sich) abkühlen, (sich) baden, (sich) beschlagen, (sich) erbrechen.