© Justo Fernández López

FORO DE CONSULTAS - ARCHIVO

Soy profesora de español y tengo una duda. Se dice:

Él dijo que no creía que iba aprobar el examen  o

El dijo que no creía que fuera a aprobar el examen.

Le doy las gracias anticipadas por aclararme la duda y poder explicársela a mis alumnos.

Tres puntos habría que aclarar en estos dos ejemplos: el uso de la perífrasis verbal ir a + infinitivo, la concordancia temporal (correspondencia de tiempo) y la alternancia modal (indicativo – subjuntivo)  en la oración subordinada con el verbo creer en forma negativa en la oración principal.

La opción de la forma perifrástica ir a + infinitivo frente al futuro o al condicional simple parece expresar el hecho de que se trata de una acción aún no realizada, pero sí relatada, en el momento del habla. La perífrasis añade al futuro un factor de cierta inminencia, siquiera sea psicológica.

En cuanto a la concordancia de tiempos, en estos ejemplos se cumple la regla general: pasado en la oración principal > pasado en la oración subordinada. La perífrasis verbal, tanto en indicativo iba a aprobar como en subjuntivo fuera a aprobar, corresponde a un tiempo condicional aprobaría. El condicional se define como el “futuro del pasado”.

El imperfecto de indicativo puede tener un valor equivalente al condicional en el discurso referido (estilo indirecto):

Creía que vosotros ibais a ayudarnos si llegara la ocasión. =

Creía que vosotros nos ayudaríais si llegara la ocasión.

Existen varias circunstancias que favorecen la aparición del subjuntivo en la subordinada sustantiva dependiente de verbos asertivos. En tales circunstancias el subjuntivo es lo más frecuente; pero el indicativo no es ni mucho menos imposible en bastantes casos. El inductor más importante del modo subjuntivo en estos casos es la negación. Si la oración principal de verbo asertivo es negativa, la subordinada sustantiva se construye normalmente en subjuntivo.

No creo que se interesara mucho por mí al principio.

No es difícil, sin embargo, documentar casos con indicativo. Aunque existe una diferencia semántica, según se emplee el modo indicativo o el subjuntivo. El subjuntivo confiere a la oración un carácter más hipotético; el indicativo, un carácter más real y seguro:

No creía que pintaras tan bien.

No creía que pintabas tan bien.

No creía que fuera a aprobar.

No creía que iba a aprobar.

En subjuntivo puede apreciarse un cierto carácter dubitativo o conjetural (‘dudaba que pudiera aprobar). Mientras que en indicativo se aprecia cierta convicción de que no aprobará (‘estaba seguro de que no aprobaría’).

 

 

dice que no cree que

dijo que no creía que

apruebe

aprobara

vaya a aprobar

fuera a aprobar

 

 

dice que no cree que

dijo que no creía que

aprobará

aprobaría

va a probar

iba a aprobar

 

 

dice que cree que no

dijo que creía que no

aprobará

aprobaría

va a probar

iba a aprobar

Citas

La perífrasis ir a + infinitivo

«Esta construcción ha desarrollado a partir de la lectura prospectiva un valor estrictamente temporal de futuro inmediato en español. En español este uso temporal de la perífrasis es muy estable y explica la aparición de esta construcción incluso como variante del futuro en estilo indirecto, subordinada tanto a un presente como a un pasado:

Juan dice que vendrá (va a venir) esta tarde.

Juan dijo que vendría (iba a venir) esta tarde.

Hay sin embargo algunos contextos en que los verbos en futuro no son intercambiables por esta perífrasis. Efectivamente, en las oraciones condicionales podemos construir la prótasis usando la perífrasis pero no el futuro, dado que, al requerirse aquí una forma morfológica de presente, solo la perífrasis satisface esta condición:

Si {vas a venir / *vendrás} mañana, te guardo el regalo.

Por el contrario, en la apódosis podemos tener futuros, pero la perífrasis no resulta aceptable:

Si vienes mañana, te {guardaré / *voy a guardar} el regalo».

[García Fernández, Luis (dir.): Diccionario de perífrasis verbales. Madrid: Gredos, 2006, p. 180]

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Imperfecto de indicativo y condicional simple

«El condicional presenta puntos de contacto con el futuro, ya que se formó como él, sobre el infinitivo. También presenta analogías con el imperfecto, con el que coincide en ser un tiempo relativo y en interpretarse con relación a un pretérito o a una situación irreal. El pretérito imperfecto se considera se considera un “presente del pasado”, lo que refleja el término copretérito en la terminología de Bello, mientras que el condicional simple se interpreta como un “futuro del pasado”, tal como recoge el término pospretérito, que lo caracteriza en ese mismo sistema conceptual. El condicional simple procede de la enclisis de las formas antiguas del pretérito imperfecto de haber (hía). De forma paralela a como sucede en el caso del futuro, en la lengua medieval se suelen construir estas formas tras un infinitivo seguido de pronombres enclíticos: Si me entendieres, decírtelo hía. [...]

El pretérito imperfecto que describe hechos previstos o planeados se considera prospectivo porque alude a situaciones posteriores al momento del habla. [...] También en están próximos el pretérito imperfecto y el condicional simple. Ambos comparten la importante propiedad de ser los únicos tiempos simples relativos. Comporten también segmentos morfológicos, puesto que el antiguo auxiliar del condicional (contar-hía) era un imperfecto. El condicional simple se considera un “futuro del pasado”, y el imperfecto, un “presente del pasado”. Así pues, cuando el imperfecto prospectivo aparece subordinado a un pasado, designa una situación posterior a un pretérito y adquiere, en consecuencia, un significado próximo al del condicional. Nótese que podría usarse irías por ibas; saldría por salía, y echarían por echaban los ejemplos siguientes:

Llamé a la oficina y me dijeron que hoy no ibas.

La camioneta de transportes que había apalabrado Juan Conejo salía a la mañana siguiente.

Ya creía que nos echaban el multazo. [...]

El rasgo de intencionalidad que caracteriza al pretérito imperfecto que expresa hechos anunciados, planificados o previstos ha llevado a algunos autores a llamar desiderativo al valor del imperfecto más comúnmente denominado condicional. En efecto, el uso de CANTABA por CANTARÍA se muestra en el siguiente fragmento de fray Luis de León: derecho me iba al río, si no os viera. El pretérito imperfecto es aquí dependiente del imperfecto viera (otro pretérito) que aparece en la prótasis, de acuerdo con la pauta Si TUVIERA, {DABA ~ DARÍA}. Se obtiene esa misma alternancia en Como se retrasada un día más, no la {admitían ~ admitirían}».

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid, 2009, § 23.15c; 23.11l; 23.11n]

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«La negación anticipada

Se llama tradicionalmente NEGACIÓN ANTICIPADA la expresada por el adverbio no cuando, encontrándose en una oración principal, se comporta sintáctica y semánticamente como si se hallara en la subordinada. En la oración

No creo que asista a la ceremonia,

se niega en apariencia el verbo creer, pero más que la negación de una creencia, el hablante parece expresar en ella el contenido que corresponde a

Creo que no asistirá a la ceremonia.

Aun así, se ha señalado muchas veces que el grado de seguridad o de convencimiento que se expresa es mayor en este último caso que en el anterior».

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid, 2009, § 48.12a]

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«Varios autores han puesto de manifiesto que el subjuntivo produce en las subordinadas inducidas por la negación cierto efecto de distancia o de reserva, y también que su presencia es señal de que el hablante no se compromete con la certeza de su contenido, que queda así en suspenso».

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid, 2009, § 25.7g]

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«Las oraciones construidas con los verbos creer y pensar negados dan lugar a la llamada negación anticipada. Ello tiene como resultado inmediato que en secuencias como

No creo que la moleste

no se niega cierta creencia, y se suponga más bien que no se va a dar un estado de cosas (como si se dijera Creo que no la molestaré). No sucede lo mismo, sin embargo, en los usos que se acaban de analizar. El que dice

No creas que me molesta

pide, pues, a su interlocutor que no sostenga cierta creencia, en lugar de solicitarle que crea cierto estado de cosas negativo. Estas alternancias confirman que la negación de creer y pensar no puede tomar bajo su ámbito la oración subordinada cuando los verbos mencionados aparecen en subjuntivo».

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid, 2009, § 25.8ñ]