© Justo Fernández López

FORO DE CONSULTAS - ARCHIVO

  ¿Cuáles son y dónde están los Sitios Reales?

Durante los siete siglos que duró la Reconquista, los monarcas españoles, sobre todo los castellanos, carecían de residencia fija y trasladaban su Corte al lugar más conveniente en el momento, a veces siguiendo los avatares de la guerra contra los invasores.

Así fueron capitales de monarquías españolas: Oviedo, León, Toledo, Sevilla, Zaragoza, Valencia, Barcelona, Valladolid, Pamplona.

En 1561, el rey Felipe II trasladó la Corte de Toledo a Madrid, aunque no tuvo mucho interés en hacer de la nueva capital una gran urbe europea como en otros países.

Los sucesivos monarcas, que eran amantes de la caza, buscaron alrededor de Madrid lugares más frondosos y tractivos, construyendo en torno a la Villa de Madrid palacios campestres, denominados Sitios Reales. Con la llegada de dinastía borbónica en el siglo XVIII la vida austera de las cortes austriacas se fue haciendo más muelle y lujosa y los Sitios Reales alcanzaron gran esplendor. Los monarcas pasaban en ellos la mayor parte del año, acompañados de sus ministros y cortesanos. Aranjuez fue la residencia de primavera; la Granja, la de verano; El Escorial, la de otoño, y el Alcázar madrileño quedó reservado para los cortos y crudos meses invernales.

Aranjuez

Aranjuez está situado en el valle donde confluyen el Tajo y el Jarama. Es un atractivo oasis en la zona más esteparia de Castilla. La casa pertenecía a los maestros de la Orden de Santiago y pasó a la Corona. Felipe II la amplió en 1561 e hizo arreglar los bellos jardines por Herrera. Carlos III amplió el palacio, añadiéndole la portada principal, obra de Bonnavía y la Sala Chinesca adornada con porcelanas del Buen Retiro. El rey Carlos IV mandó construir la Casa del Labrador, ricamente decorada. Los jardines, al gusto francés, son muy bellos y son célebres sus magníficas fuentes.

La Granja

Enrique IV construyó en tierras segovianas un pabellón de caza, cercano a una ermita dedicada a San Ildefonso, en el sitio denominada Casar del Pollo, lugar de espesos bosques de pinos, regado por arroyos que bajan de las cumbres del Guadarrama y abundante entonces en caza mayor. Destruido por un incendio el palacio de Balsain, Felipe V compró la anterior residencia real a los jerónimos y construyó el Palacio, la Colegiata y los jardines a los que se añadieron los pinares de Balsain y Riofrío.

El arquitecto Ardemans inició la construcción del palacio, con una fachada de gusto italiano proyectada por Juvara. El interior estaba decorado al gusto francés con valiosos cuadros, muchos de los cuales pertenecían a las colecciones de Cristina de Suecia, adquiridos en Roma. Ha sido restaurado después del incendio que lo devastó en 1918. Son famosos los juegos de agua de sus fuentes. Isabel de Farnesio, viuda de Felipe V, construyó a 12 kms de La Granja el palacio de Riofrío.

Monasterio del Escorial

La austeridad de Felipe II hizo que el monasterio de El Escorial resultase radicalmente distinto a los otros Sitios Reales. El 10 de agosto de 1557 las tropas de Felipe II vencían en San Quintín a las tropas del rey francés Enrique II. El rey hizo la promesa de que si vencían la batalla levantaría un monasterio en honor del mártir del día, San Lorenzo.

Felipe II mandó construir un enorme monasterio destinado a ser su lugar de retiro, centro de estudios bíblicos y panteón de los monarcas españoles. Se le encargó la obra a Juan Bautista de Toledo, pero éste murió en 1567 y se hizo cargo de la construcción Juan de Herrera, quien la finalizó en 1584. El estilo con que realizó la obra creó escuela, pasando a conocerse como estilo herreriano. Se dice que la planta del edificio tiene forma de parrilla, en honor San Lorenzo que fue martirizado en Roma asado en una parrilla.

El estilo del edificio es severo, desnudo y de armoniosas proporciones. Las riquezas artísticas y bibliográficas que atesora, así como su interés histórico.

El Monasterio del Escorial está considerado como una de las maravillas del mundo actual y el 2 de noviembre de 1984 la UNESCO lo declaró Monumento de Interés Mundial.

El monasterio está bajo el cuidado de la Orden de San Jerónimo, de clausura monástica y orientación contemplativa.

Algunos de los equipos de fútbol españoles de Primera División a los cuales el Rey de España, tras aceptar la presidencia de honor, ha otorgado el título de "Real":

Real Betis Balompié

Real Club Celta de Vigo   

Real Madrid   

Real Murcia    

Real Oviedo

Real Sociedad

Real Sporting de Gijón    

Real Valladolid

Real Zaragoza

Al venir la Segunda República (1931-1936), todos los clubes con el título de "Real" lo perdieron. Circunstancia que cambió con la dictadura en 1940 que volvieron a recuperarlo.