© Justo Fernández López

FORO DE CONSULTAS - ARCHIVO

Tengo una duda sobre esta construcción: María se acercó a Juan.

Quisiera saber la función sintáctica de SE:

¿Es ese SE un complemento directo del verbo acercar o es una mera parte del verbo acercarse

(sin ninguna función sintáctica).

La partícula se que acompaña a los verbos pronominales no es argumental, es decir, no es sujeto ni complemento directo, indirecto o de régimen preposicional. Quiere decir que es un morfema verbal que forma parte de la constitución léxica del verbo: No se entera de nada; Se jacta de su ingenio.

También es morfema verbal o signo de pasividad en las pasivas reflejas, y signo de impersonalidad en las impersonales reflejas o impersonales con se: Se venden pisos / Se vende un piso de lujo en Marbella.

La partícula se es pronombre cuando es una variante contextual del dativo del pronombre personal átono le/les cuando precede a un acusativo lo / la / los / las: Le presté el libro > Se lo presté.

En las construcciones reflexivas o recíprocas, se es pronombre y funciona como complemento directo (Ana se pinta) o indirecto (Ana se pinta los labios).

Se puede ser también un dativo superfluo o signo innecesario que puede suprimirse sin que la estructura resulta agramatical: ¿Cuántos cafés se toma al día? / ¿Cuántos cafés toma al día?

Citas

 

«El morfema pronominal átono que caracteriza a los verbos pronominales no es argumental, por lo que no le corresponde propiamente una función sintáctica. Así, el morfema se no constituye el complemento directo de despertar en El niño se despertó, sino un segmento que forma parte de la constitución léxica del verbo despertarse. Los mismos pronombres pueden ser también reflexivos, y en tal caso se interpretan como argumentos. De esta forma, la oración Se secó puede ser reflexiva (Se secó con una toalla) o media (Se secó al sol).» [RAE: Nueva gramática de la lengua española. Manual. Madrid: Espasa Libros, 2010, § 41.7.1c]

«Muchos complementos de régimen preposicional se construyen con los llamados verbos pronominales, o verbos que llevan ligado a ellos un morfema verbal que no cumple ninguna función sintáctica:

arrepentirse (de), avergonzarse (de), apoderarse (de), percatarse (de), negarse (a), apresurarse (a), empeñarse (en), batirse (con), etc.

La forma pronominal es morfema verbal. Siempre coincide en persona con el sujeto; si se sustituye por otra no coincidente, la oración es agramatical:

Pedro se arrepintió de su conducta. / *Pedro te arrepintió de tu conducta.

Yo me avergüenzo de ello. / *Yo os avergüenzo de ello.

Se apoderaron del territorio. / *Me apoderaron de él.

Cuando admite sustitución por otra forma pronominal de diferente persona de la del sujeto, sí suele considerarse pronombre y analizarse como CD:

Se convenció de las ventajas del producto.

La / os / te / nos / los... convenció de las ventajas del producto.

Se defendió del agresor.

Me / te / lo / nos... defendió del agresor.»

[Gómez Manzano, Pilar / Cuesta Martínez, Paloma / García-Page Sánchez, Mario / Estévez Rodríguez, Ángeles: Ejercicios de gramática y de expresión. Con nociones teóricas. Madrid: Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, 2006, p. 111]