© Justo Fernández López

FORO DE CONSULTAS - ARCHIVO

Acabo de terminar de leer su explicación a los verbos pronominales, pero no encuentro la respuesta a mi confusión: He aprendido además que en el caso de tener complemento directo e indirecto, debemos siempre poner el segundo mencionado en primer lugar.

En una novela de García Márquez, encuentro la expresión: "se le ocurrió" y no comprendo la razón de esa construcción.

El verbo es ocurrir… ¿podría usted explicarme la estructura?

 

Es cierto que el pronombre átono en función de complemento indirecto precede siempre al complemento directo. En el caso de se le ocurrió, la forma se forma parte del verbo pronominal ocurrírsele algo a alguien y, según la RAE: “La forma se, en cualquiera de sus valores gramaticales, precede a los demás pronombres átonos del grupo”.

A continuación le resumo las reglas de la RAE para la coloración de los pronombres personales átonos y para los reflexivos:

«Los pronombres átonos se combinan entre sí y forman a menudo grupos o conglomerados (se lo, me las, te los, se me la, etc.). Estos grupos se colocan antepuestos o pospuestos al verbo en las mismas condiciones que cuando aparece un solo pronombre:

Se lo daré;

Traigo esto para dárselo;

Dáselo;

No se lo des.

El orden de los pronombres en el interior de estos conglomerados es estricto. Obedece a las siguientes condiciones:

A. La forma se, en cualquiera de sus valores gramaticales, precede a los demás pronombres átonos del grupo.

B. Los demás pronombres se agrupan de acuerdo con la escala 2.ª > 1.ª > 3.ª. Es decir, los pronombres de segunda persona preceden a los de primera, y estos a los de tercera.

C. Los pronombres de dativo preceden a los de acusativo, salvo que ninguno de los dos distinga morfológicamente estos casos.

D. Los pronombres átonos reflexivos preceden a los no reflexivos. A estos efectos se consideran también reflexivos los que caracterizan a los verbos pronominales.

E. En presencia de los pronombres de acusativo, los de dativo adquieren la forma invariable se si ambos presentan rasgos de tercera persona.

Las condiciones están ordenadas jerárquicamente, de modo que cada una de ellas tiene preferencia sobre las siguientes.

De acuerdo con A, se rechazan en la lengua culta secuencias como Me se cayó por Se me cayó; Te se va a derretir el helado por Se te va a derretir el helado, que a veces se oyen en el habla popular, aunque no en todos los países. Los conglomerados de tres pronombres átonos son más frecuentes en el español americano (especialmente en el de México y Centroamérica) que en el europeo.

Repárese en que expresiones como Se me lo llevaron respetan A y B, puesto que se es el primer pronombre, de acuerdo con A, y me (1.ª persona) precede a lo (3.ª persona), de acuerdo con B.

La condición C explica combinaciones como Te [dativo] lo [enviaron]. Es posible decir, al presentar o recomendar una persona a otra (hablando de una mujer), Me [dativo] la [acusativo] recomendaron encarecidamente. Cuando los dos pronombres poseen rasgos de primera o segunda persona, que no distinguen entre acusativo y dativo, suele evitarse la concurrencia de dos formas átonas: Te presentaron a mí. No obstante, en las escasos usos en que aparecen, se prefiere la interpretación de la primera como acusativo, como en Te me llevarán o en Los maitines inaugurales te me devolvieron (‘te devolvieron a mí’) regalo de Dios, que cuida de los inocentes (Egido, Corazón).

La condición D introduce otro rasgo: la reflexividad. La secuencia te me es posible en Te me acercaste (‘Te acercaste a mí’) porque te es aquí reflexivo. No es posible, en cambio, *Te me acerqué (‘Me acerqué a ti’) porque el pronombre te no es reflexivo en esta oración. De acuerdo con C y D se distinguen Te le acercas (‘Te acercas a él’), formado con el verbo pronominal acercarse, y Te lo acercas (‘Lo acercas a ti’), formado con el verbo transitivo acercar.

La condición E es necesaria para prever Se lo dije, en lugar de *Le lo dije.

El hecho de que el pronombre se que sustituye a le / les no haga explícitos los rasgos de número ayuda a entender que en la lengua oral se pase a menudo esa marca al pronombre acusativo que lo sigue, especialmente si es neutro: Se los dije por Se lo dije (‘a ellos’, ‘a ellas’ o ‘a ustedes’). Sobre estas construcciones, frecuentes en muchos países americanos.»

[RAE: NGLE-Manual – § 16.4.2b-e]