© Justo Fernández López

FORO DE CONSULTAS - ARCHIVO

¿Por qué se dice san Juan, san Benito, pero Santo Domingo, Santo Tomás?

Como tratamiento, santo se antepone al nombre de pila de las personas que han alcanzado dicha condición y, en ese caso, el masculino singular santo se apocopa en la forma san, salvo cuando antecede a los nombres Domingo, Tomás, Tomé y Toribio, a los que precede la forma plena santo; así, se dice san Antonio, san Francisco, pero santo Domingo, santo Tomás.

Como el resto de los tratamientos, las formas santo, santa o san se escriben con minúscula, salvo cuando se expresan con abreviaturas: san Luis o S. Luis, santa Engracia o Sta. Engracia. También se escriben con mayúscula cuando forman parte de expresiones que deben ir escritas con mayúsculas, como nombres de vías urbanas, instituciones, edificios públicos o apellidos: plaza de Santa Bárbara, Hermandad de San Roque, Hospital de San Rafael, Pedro San Martín.

Santo no se apocopa cuando precede nombres propios de santos cuya primera sílaba es To-, para evitar que, en la pronunciación rápida, esta sílaba se fusione con san y se confunda con santo (*san Tomás [santo-más]).

La voz Domingo, palabra documentada a principios del siglo XIII, es descendiente semiculto del latín (DIES) DOMINICUS ‘día del Señor’. Es el ‘día santo del Señor’.

El femenino de santo no se apocopa pues perdería la marca del género femenino: santa Teresa de Jesús, santa Eulalia de Córdoba.