© Justo Fernández López

FORO DE CONSULTAS - ARCHIVO

¿A qué parte de la oración o categoría léxica pertenece la palabra he en expresiones como he aquí, he ahí, he allí? El DRAE dice que es un adverbio de origen árabe. ¿Cómo se explica entonces que lleve complemento directo, por ejemplo, en la siguiente cita bíblica: Mujer, he aquí a tu hijo, y tú, he aquí a tu madre. (Juan 19, 26-27)?

Las expresiones 

he aquí / he ahí / he allí

he aquí que 

heme aquí

hete aquí / hete ahí

héteme aquí

hétele aquí / hétele ahí

helo aquí / helo allí

hela aquí / hela allí

henos aquí

helos aquí / helos ahí / helos allí

helas aquí / helas allí

significan: ‘aquí lo tiene(s)’ / ‘aquí lo tenemos’ / ‘aquí lo tenéis’ / ‘aquí está’ / ‘míralo aquí’, ‘aquí tienes’, ‘aquí tenemos’, ‘esto es...’, ‘esta es...’, etc.

La palabra he en expresiones como he aquí... es de uso principalmente literario. Lo vemos en la traducción española de la Biblia de Nácar/Colunga en la que se traduce he aquí a tu hijo, mientras que la traducción de Valverde, hecha en lenguaje popular traduce: ahí tienes a tu hijo. En alemán, Lutero traduce: siehe, das ist deine Mutter, donde siehe corresponde al ecce latino.

La versión tradicional de la Biblia (Nácar/Colunga) dice:

Jesús, viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a su Madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Luego dijo al discípulo: He ahí a tu Madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa. (Jn 19, 26-27)

José María Valverde hizo una traducción de Los cuatro evangelios (Madrid, 1968) en lenguaje popular y traduce así:

Jesús, viendo a su madre y a su lado al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: –Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Luego dijo al discípulo: –Ahí tienes a tu madre.

Y desde ahora, el discípulo la recibió en su casa. (Jn 19, 26-27)

La versión alemana de Lutero (1534) dice:

Als nun Jesus seine Mutter sah und bei ihr den Jünger, den er liebhatte, spricht er zu seiner Mutter: Frau, siehe, das ist dein Sohn!

Danach spricht er zu dem Jünger: Siehe, das ist deine Mutter! Und von der Stunde an nahm sie der Jünger zu sich.

La expresión he aquí se encuentra ya en el Cid y en Berceo. En el Renacimiento se percibió he como un verbo en imperativo y se empleaba también en plural heis.

Se dieron como etimologías vide ‘ve’, ad fidem ‘a fe’, habe ‘haber’, hasta que Menéndez Pidal descubrió el origen árabe de la palabra he en expresiones como he aquí. Según este gran filólogo, he es un adverbio que procede del árabe , que tiene el mismo valor. En toda la Edad Media y aun el S. XVI se empleaba he solo, sin que fuera menester acompañarlo de aquí.

Los diccionarios académicos han registrado la palabra he en estas expresiones como adverbio, hasta la publicación del último diccionario de la RAE, el Diccionario del estudiante (2005) en el que he es catalogado como verbo defectivo que se usa únicamente en esta forma, es transitivo, impersonal y forma culta.

Según María Moliner:

«El pronombre “te” se encuentra muchas veces añadido a cualquiera de los otros, como si se quisiera dar a la partícula “he”, a pesar de su etimología, el valor verbal imperativo que tiene en francés “voi” en “voici” y “voilà”, referido en el caso de “he” al verbo “haber” con el significado de “tener”: Hételos desavenidos cuando más necesitaban concordia.»

Un dato que parece favorecer la adscripción a la categoría de verbo de este he seguido de adverbio de lugar es que puede llevar pronombres átonos enclíticos (hete aquí). Así muchos autores no lo consideran como adverbio, sino como un verbo defectivo e impersonal:

«La palabra he (en He aquí el resultado), que las gramáticas y los diccionarios clasifican una veces como “imperativo del verbo haber” y otras como “adverbio demostrativo”, es, en realidad, un verbo a la vez defectivo e impersonal. El origen no verbal de esta palabra, antigua interjección árabe, que ha en engañado a tantos gramáticos, carece de toda importancia cuando se trata de definirla por su funcionamiento real en la lengua.» [Manuel Seco]

Imperativo del verbo HABER

he (tú / vos)

 

Vocabulario español > alemán

 

¡he aquí!

sieh da!

¡he aquí!

hier ist!

¡helo aquí!

ei, da ist er! / ei, da ist es!

¡helos allí! / ¡helos ahí!

ei, da sind sie ja!

¡heme aquí!

da bin ich nun!

¡henos aquí!

da sind wir!

¡hétele aquí!

da ist er!

¡héteme aquí!

da bin ich nun!

he ahí la madre del borrego

da liegt der Hund begraben

he ahí la madre del cordero / ahí está la madre del cordero

das ist des Pudels Kern

he allí otro obstáculo

da gibt es wieder ein Hindernis

he aquí a tu tía

hier haben wir deine Tante

he aquí algunos casos, que...

hier haben wir einige Fälle, die...

he aquí algunos ejemplos

hier sind einige Beispiele

he aquí cómo se hace

und das geht folgendermaßen

he aquí el anillo / he aquí las llaves

hier ist der Ring / hier sind die Schlüssel [franz. „voici“]

he aquí el cuerpo del delito / los cuerpos del delito

da haben wir das Corpus Delicti / Corpora Delicti

he aquí lo que nos escribe:...

er schreibt uns Folgendes

he aquí mi opinión

das ist meine Meinung

he aquí que + indicativo

da auf einmal...

heme aquí

hier bin ich

hete aquí que

man höre und staune

hete aquí que + indicativo

da auf einmal...

mas heme aquí, necio de mí, tan ignorante como si nada hubiese aprendido

da steh ich nun, ich armer Tor! Und bin so klug als wie zuvor [Goethe's Faust I, Szene Nacht]

si queréis saber cómo se hace, he aquí como

so geht es:...

y henos aquí, ya en...

und hier sind wir nun schon in...

Citas

 

he. (Del ár. hisp. há, y este del ár. clás. ).

adv. Unido a aquí, ahí y allí, o con los pronombres me, te, la, le, lo, las, los, se usa para señalar o mostrar a alguien o algo.

he.

interj. U. para llamar a alguien.

he.

a la he.

loc. adv. desus. Verdaderamente, ciertamente.

[Real Academia Española: Diccionario de la lengua española. Vigésima segunda edición. 2001]

«he. (verbo defectivo que se usa únicamente en esta forma). tr. impers. cult.

Se usa con aquí, ahí o allí para llamar la atención del que escucha sobre la presencia o existencia de lo designado por el complemento directo:

Señalando el voluminoso pisapapeles dijo: “He aquí el cuerpo del delito”.

Agotamiento físico y mental, he ahí el motivo de su dimisión.

Henos aquí solos y abandonados.

Helas aquí a las dos dispuestas a todo.

Frecuentemente con el pronombre expresivo de interés te:

Pensamos en que se aprobaría la moción, pero hete aquí que los nuestros votaron en contra.

Héteme aquí defendiendo lo contrario de lo que pienso.»

[Real Academia Española: Diccionario del estudiante. Madrid: Santillana, 2005, p. 723]

«he (del árabe “he”)

Expresión demostrativa, clasificada en el DRAE como adverbio, que, sola o unida a los pronombres personales “me, nos; te, os; lo, la, los, las” sirve, en uso hoy literario y poco frecuente, para llamar la atención sobre la persona o cosa representada por ellos. Usada sola va en lenguaje actual completada con uno de los adverbios “ahí, allí” o “aquí”. Y, generalmente, lo va también cuando lleva pronombre pospuesto:

He ahí las consecuencias de tu ligereza.

Heme aquí sin saber qué hacer.

En el uso actual de esta partícula, aunque no vayan expresos esos adverbios pueden sobreentenderse en cualquier caso:

Hela (ahí) desengañada y arrepentida;

pero antiguamente se hacía uso mucho más amplio de ella y en frases en que tales adverbios no tenían aplicación.

El pronombre “te” se encuentra muchas veces añadido a cualquiera de los otros, como si se quisiera dar a la partícula “he”, a pesar de su etimología, el valor verbal imperativo que tiene en francés “voi” en “voici” y “voilà”, referido en el caso de “he” al verbo “haber” con el significado de “tener”:

Hételos desavenidos cuando más necesitaban concordia.»

[Moliner, María: Diccionario de uso del español. Madrid: Gredos, 1971, p. 23] 

«he (hacia 1140)

Adverbio que, unido con aquí (y a veces con allí o ahí) sirve para mostrar una persona o cosa.

Del árabe , que tiene el mismo valor.

En toda la Edad Media y aun el S. XVI se empleaba he solo, sin que fuera menester acompañarlo de aquí

[Corominas, Joan: Breve diccionario etimológico de la lengua española. Madrid: Gredos, 31987, p. 316]

«La combinación he aquí, que ya se encuentra alguna vez (fe aquí) en el Cid y en Berceo, tiende a generalizarse desde el siglo XV [...], más tarde se pierde el empleo aislado de he (a no ser en la lengua arcaica del romancero: helo, helo por dó viene), y Aut. sólo registra la combinación con aquí. [...] En el período renacentista se percibió he como un verbo en imperativo, y de ahí que se le diese un plural heis, empleado por Timoneda y Lope, o hes (plural vulgar del tipo creés por creéis), empleado por J. del Encina y por Salazar; del mismo origen será, en mi opinión el port. eis ‘he aquí’. [...]

Como etimología se propusieron sucesivamente VIDE ‘ve’, AD FIDEM ‘a fe’, HABE o HABETE, imperativos de HABERE, y lat. EN ‘he aquí’, pero Menéndez Pidal demostró el origen arábigo, llamando la atención sobre la abundancia de formas medievales en h-, en textos que conservan siempre la F- latina; por otra parte, las formas f- prueban que la h era aspirada, y que por lo tanto el vocablo no puede venir de HABERE.»

[Corominas, Joan / Pascual, José A.: Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico. Madrid: Gredos, 1980, vol. 3, p. 335]

«he

1. Adverbio. Expresión que se usa delante de un adverbio de lugar, y combinada a veces con un pronombre átono, para señalar o presentar lo ue se dice después:

He ahí la respuesta a tu pregunta.

Henos aquí, preparados para la lucha.

2. Interjección. Expresión que se usa para llamar a alguien:

¡He, chico, ven aquí!

Ortografía. Dist. de e  y eh.»

[Intermedio: Diccionario didáctico de español. Madrid: Ediciones SM, 1993, p. 612]

«eh

Interjección. Expresión que se usa para llamar la atención, preguntar, advertir o reprender:

¡Eh, tú, no tires el papel al suelo!

¿Eh, cómo dices?

Ortografía. Dist. de e  y he.»

[Intermedio: Diccionario didáctico de español. Madrid: Ediciones SM, 1993, p. 440]

«En cuanto a la selección semántica de un argumento locativo por parte de haber, hay que menciona la fórmula fija he {aquí/ahí/allí}. Un dato que parece favorecer la adscripción a la categoría de verbo de este he seguido de adverbio de lugar es que puede llevar pronombres átonos enclíticos (hete aquí). Sin embargo, muchos autores, como la RAE (DRAE II, 1992, ed. 1996; 1089) considera a he como un adverbio que, “unido a aquí, ahí o allí, o con los pronombres me, te, la, le, lo, las, los, sirve para señalar o mostrar una persona o cosa”. Corominas (Diccionario) considera asimismo este he como un adverbio, procedente del árabe , que tiene el mismo valor. Señala este autor que “en toda la Edad Media y aun en el s. XVI se empleaba he solo, si que fuera menester acompañarlo de aquí”.»

[Fernández Soriano, Olga y Táboas Baylín, Susana: “Construcciones impersonales no reflejas”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, § 24.3.4]

«Hay verbos que solo parcialmente son susceptibles de modificaciones de tiempo y modo, así como de las de persona; se llaman defectivos (por ejemplo, abolir, del que en presente solo se usan las formas abolimos, abolís). Otros, por funcionar como núcleo de oraciones unimembres, carecen de la variación de persona y número (no de las de tiempo y modo); se llaman impersonales.

La palabra he (en He aquí el resultado), que las gramáticas y los diccionarios clasifican una veces como “imperativo del verbo haber” y otras como “adverbio demostrativo”, es, en realidad, un verbo a la vez defectivo e impersonal. En primer lugar, solo se presenta en oraciones unimembres, careciendo siempre, por tanto, de sujeto. Expresa la mera existencia de algo en un lugar, en lo que coincide con otro verbo impersonal, hay; pero se diferencia de este en que presenta siempre esa existencia “ante los ojos” del oyente. Es invariable, no solo en cuanto a la persona y número (como hay), sino también en modo y tiempo (en lo que se separa totalmente de hay). Y lleva siempre dos acompañantes forzosos: 1.°, el adverbio aquí y ahí (este último más raramente); 2.°, un complemento típicamente verbal, el complemento directo: He aquí el resultado; Heme aquí; He ahí a tu madre (también en esta presencia constante de complemento directo –que en estas oraciones actúa como “tema”– se asemeja a hay).

El origen no verbal de esta palabra, antigua interjección árabe, que ha en engañado a tantos gramáticos, carece de toda importancia cuando se trata de definirla por su funcionamiento real en la lengua.»

[Seco, Manuel: Gramática esencial del español. Madrid: Espasa-Calpe, ²1989, p. 101 n. 1]

«La palabra he (en he aquí, he ahí) no es, como suelen decir las gramáticas y los diccionarios, ni imperativo del verbo haber ni adverbio demostrativo. Es un verbo defectivo e impersonal. Expresa la mera existencia de algo en un lugar, como el impersonal hay; pero se diferencia de este en que presenta siempre esa existencia “ante los ojos” del oyente. Es invariable: no tiene otra forma personal, temporal ni modal que esta. Lleva siempre dos acompañantes forzosos: 1.°, el adverbio aquí o allí (en ocasiones, otro complemento adverbial de lugar: Henos ya en casa); 2.°, un complemento directo: He aquí el resultado; He aquí a tu madre; Heme aquí. Es palabra de uso principalmente literario.»

[Seco, Manuel: Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 101998, p. 243]