© Justo Fernández López

FORO DE CONSULTAS - ARCHIVO

Corominas hace derivar la palabra amarillo del Latín amarellus, diminutivo de amarus, en portugués existe la palabra amarelo y en inglés amarelle, ambas derivarían de amarellus. Pero hay otra teoría que he leído por algún sitio que hace derivar la palabra de un *ambarellus, formada por el árabe ambar y el diminutivo latino -ellus. De todas formas creo que en portugués el grupo mb se mantiene y no como en castellano, lamer, en portugués lamber, paloma, en portugués palomba con lo que veo difícil hacerlo derivar de un *ambarellus puesto que en portugués está amarelo. Luego otra teoría inverosímil hace derivar de amrah que en árabe significa 'rojizo' por razones semánticas y fonéticas.

Me parece plausible la explicación que da Corominas para su etimología: amarillo < “amarellus”, del bajo latín hispánico, diminutivo de “amarus” > amargo por la palidez de los que padecían ictericia, causada por un trastorno en la secreción de la bilis o “humor amarus” (humor amargo).

Derivar amarillo de ámbar (del árabe al-anbar) y formar sobre esta base un diminutivo con un sufijo latino –ellus me parede más problemático. Sobre todo teniendo en cuenta que hay ámbar de varios colores: ámbar amarillo, gris o pardillo, negro o azabache. Con la expresión ser como el ámbar ponderamos la claridad y transparencia de algunos líquidos, especialmente del vino.

Según Ralph Penny, aunque el latín hispánico era arcaico y conservador, sus descendientes «poseen una serie de rasgos que revelan la existencia de cambios innovadores que se circunscriben de modo exclusivo a la Península. Algunas innovaciones hispánicas consisten en la formación de derivados: amaru “amargo” > amarellu > “amarillento” > amarillo».

Etimologías

 

amarillo, lla. (Del b. lat. amarĕllus, de amārus, amargo).

1. adj. De color semejante al del oro, la flor de la retama, etc. Es el tercer color del espectro solar. U. t. c. s. m.

2. adj. Dicho de una persona: Pálida a causa de una enfermedad o un susto. [DRAE]

«AMARILLO, 1074 (amarellus, 919). Del bajo lat. hispánico AMARELLUS ‘amarillento, pálido’, diminutivo del lat. AMARUS ‘amargo’, probablemente aplicado a la palidez de los que padecían ictericia, por ser enfermedad causada por un trastorno en la secreción de la bilis o humor amargo. Deriv. Amarillento, 1818. Amarillez, 1495.»

[Corominas, Joan: Breve diccionario etimológico de la lengua española. Madrid: Gredos, 1987, p. 47]

«A pesar de la caracterización que hemos hecho del latín hispánico como arcaico y conservador, sus descendientes poseen una serie de rasgos que revelan la existencia de cambios innovadores que se circunscriben de modo exclusivo a la Península. Algunas innovaciones hispánicas consisten en la formación de derivados: amaru “amargo” > amarellu > “amarillento” > amarillo

[Penny, Ralph: Gramática histórica del español. Barcelona: Ariel, 2001, p. 11]

ámbar (Del ár. hisp. ‘ánbar, y este del ár. clás. ‘anbar). 

1. m. Resina fósil, de color amarillo más o menos oscuro, opaca o semitransparente, muy ligera, dura y quebradiza, que arde fácilmente, con buen olor, y se emplea en cuentas de collares, boquillas para fumar, etc.

2. m. Perfume delicado.  

3. m. Color semejante al del ámbar amarillo.    

«ámbar, h. 1330. Del árabe ánbar ‘cachalote’, ‘ámbar gris, que se forma en el intestino del cachalote, en el Océano Índico’. Deriv. Ambarino

[Corominas, Joan: Breve diccionario etimológico de la lengua española. Madrid: Gredos, 1987, p. 47]